lunes, 22 de mayo de 2017

JAVIERÍN Y SUSANITA, ¡QUÉ HOSTIAZO!


Y los socialistas españoles, los militantes, y en contra de lo que les apetecería a las autoelegidas vacas sagradas de la gestora, mandaron a la porra a los grandes dinosaurios del partido, aquellos que, a punto de extinguirse definitivamente, aún contemplaban la idea de poner en su lugar a alguno de sus herederos. En este caso, heredera, Susana, que presumía de no haber perdido nunca unas elecciones; ahora se habrá tenido que coser la boca con bramante y se habrá ido cariacontecida para su Andalucía del alma, el único lugar donde triunfó entre sus partidarios, a rumiar unos resultados que ni siquiera en sus peores sueños podía imaginar Porque en el resto de España Sánchez barrió de un plumazo y le dio la vuelta al golpe de mano que Javier Fernández y sus amiguetes cometieron hace nueve meses. A ver, que Pedro Sánchez y la militancia socialista los dejó con el culo al aire.

Las voces que comunicaban, pontificaban y defendían la abstención desde Ferraz destilaban dosis de veneno contra Sánchez, aunque solo fuese de forma subliminal, y arrojaban millones de flores al paso de la gran faraona andaluza. Era el futuro que ellos deseaban, la continuación de una saga anclada en los años del periodo cuaternario de la democracia; eran los sueños de unos enchufados que deseaban con toda su alma continuar en la brecha, con la boca abierta para seguir comiendo la sopa boba. Ansiaban, y lo siguen haciendo, la inmovilidad de la sociedad, siguen pegados al pasado de los antediluvianos, al del PP y PSOE como gobernantes únicos en España, juntos o por separado, según les convenga, pero solos, ellos, los líderes, tejiendo y destejiendo alrededor del poder. Los militantes solo son votos y nada más. No pintan  nada. Al PSOE le salió torda.

A uno de estos nuevos jefecillos, a Hernando, no le debió dar tiempo ni a digerir el triunfo de su ex jefe. Dimitió de su cargo en el Congreso ipso facto. Debió hacerlo, por coherencia, cuando echaron a Pedro Sánchez de la secretaría general, pero Antoñito Hernando, aquel encarnizado luchador por el no es no, prefirió subirse al carro entonces supuestamente ganador, no sabiendo apreciar que una cosa es dar trigo y otra predicar, o al revés. Y él ansiaba la cosecha de trigo; la predicación la dejó para quien consideró que llevaba las de ganar, aunque fuese cambiándose de chaqueta. Ahora, se dio tal hostiazo que tampoco quedaría mal si entregase su acta de diputado. Aunque no debería ser la única dimisión.  

Los demás que aplaudieron el derrocamiento de Sánchez, cantaban por soleares y bailaban sevillanas con Susana en los medios de comunicación y por los diferentes lugares de España durante las primarias, si tuviesen un gramo de vergüenza y de respeto hacia sus propios ideales, pondrían sus cargos a disposición del nuevo secretario general, lo mismo barones y baronesas que enchufados gestores, empezando por su presidente.

Lo que pasa es que a muchos de ellos les va la moda del cambio de chaqueta y ya están hablando de unidad, es decir, que ellos quieren seguir montados en el carro. Eso sí, ahiora lo hacen con la boca grande para que no les den la patada que se merecen. Con la boca pequeña lo decían antes de las elecciones, a sabiendas de que Susana y sus amiguetes, en caso de victoria, iban a purgar el partido hasta decir basta.

Esto de la política es muy entretenido. Da gusto oírlos hoy y hace un año o tres. Y dará gusto volver a oírlos dentro de uno, dos o tres años. No hay ni un político, o al menos no conozco a ninguno, que haya mantenido a lo largo de los años su forma de pensar intacta y haya trabajado en base a lo que proponen y prometen al electorado en tiempo de elecciones.

Como será que, una vez vistos los resultados, todos se olvidan del programa, de aquello que decían era fundamental.

O eso parece.

Por ello, tal vez, es por lo que me cuesta tanto creer ni siquiera una milmillonésima parte de lo que dicen cada vez que abren la boca.   

 

Sigan felices, disfrutando del buen tiempo y con la sonrisa a flor de piel.

miércoles, 17 de mayo de 2017

A LA GREÑA


La mosquetera Díaz y los mosqueteros López y Sánchez escenificaron hace un par de días el drama que está viviendo desde hace bastante tiempo el PSOE. Es este un drama que no tiene su origen en los mejores o peores resultados electorales de las últimas convocatorias, sino al elevado índice de ansias de poder que reina en su interior. Me gustaría poder ir hacia atrás en el tiempo, colocar en citas electorales a un partido como Podemos y verificar los resultados que habría  obtenido entonces el PSOE. No es lo mismo.

Sánchez había sido elegido secretario general como mal menor ante Madina. Díaz apoyó entonces a Sánchez, y López también, llegando incluso a ser presidente del Congreso. Y es que Madina, en aquel momento, era mucho Madina y podía acabar con el paso previo dado por Díaz para hacerse con el poder. Ahora Madina es fiel a Díaz, cosas de la política o del mantenimiento de un estatus de poder en su organización; como Antonio Hernando, fiel escudero de López y del no es no hasta que se montó en el caballo de momento ganador y abstencionista de la gestora para no perder el sitio que ocupaba, porque a él igual le da ocho que ochenta y, como Góngora, es un fanático incondicional del ande yo caliente, ríase la gente. López anda a su bola, intentando terciar entre uno y otro a ver si las aguas revueltas por sus contrincantes le ayudan en algo, apela a la unidad en cualquier momento a sabiendas de la tormenta celestial, con rayos, truenos y trombas de agua y granizo, que caerán una vez finalice el proceso electoral. Sánchez sigue en guerra contra todo aquel o aquella que ayudó a su defenestración y no duda en atacar a todo cuanto se mueve y no es de su palo; a fin de cuentas, no tiene nada que perder y sí mucho que ganar;  en el momento de su derrocamiento, ya avisó: la venganza será terrible, o algo así, qué más da.

Alrededor de todos ellos, figuras claves en la política española de la antigüedad, léase Felipe, Rubalcaba, Zapatero y demás acólitos, guardianes de arcanos que podrían hacer temblar a muchos; otros personajes, como Javier Fdez., Tini Areces, Borrell, Trevín, etc., etc., aún en cargos oficiales que deberían haber renunciado a ellos hace años, sobre todo porque han demostrado ser incapaces de arreglar problemas de los españoles y, eso sí, a pesar de todo continuar en su cargo, este o aquel, cobrando por no hacer nada (aunque, cuando los entrevistan, presuman de ser la solución para todos nuestros problemas: o ellos o el averno transmutado en oposición, con rabo, cuernos y demás parafernalia).

Y entre tanto lodo, procedente del polvo con el que Zapatero gobernó los últimos años de su mandato con el beneplácito de todos sus barones, ahí sigue enhiesto, orgulloso y bizarro, sin miedo al qué dirán, el Partido Popular y su brillante adalid, Rajoy, al que no hay nada ni nadie capaz de moverle la silla. ¡Y mira que ya ni sabe de dónde le llueven los golpes! Pero con su adarga de superhéroe se defiende como gato panza arriba, bien arreando zarpazos a diestra y siniestra como convirtiéndola en escudilla para darles algo que comer a sus amigos socialistas más próximos a los que, como enemigos derrotados, aunque no huyan, les tiende su puente de plata.

Sigan a la espera, que el próximo domingo sabremos cómo quedan los socialistas, aunque no vislumbremos su futuro, y veremos cómo le queda la cara a Rajoy cuando se entere de los resultados. Eso sí, no se olviden la sonrisa, que sale gratis.

 

domingo, 14 de mayo de 2017

XUNTOS DICA 'L FIN


¿Qué vos paez? Van busca-y los rebelgos al PP col envís d’aclarar la so corrupción nuna Comisión d’ Investigación del Parlamentu español. Jeje, Y entós, pónense a buscar un presidente pa ella y, ai, sorpresa, el PP y el PSOE algaman un alcuerdu pa nomar a un amigu d’ ellos, dexando de llau a Podemos y a Ciudadanos. Dáivos cuenta, esi presi, el tal Quevedo, ye’l que algamó acuerdos col PP p’ aprobar los presupuestos del estáu y llevar pa Canarias dellos cientos de millones d’ euros, al empar que vota les más de les veces col PSOE nel Congresu.
Y van investigar también los chanchullos y el rescate de delles entidaes bancaries qu’ armaron la de dios hai unos años, también n’ otra Comisión Parlamentaria. Y ¿a qué nun sabéis qué pasó? Que’ l PP y PSOE también alcordaron nomar a otra persona del so palu, otra canaria d’ otru partíu que sofita los mesmos presupuestos a cambio d’ otros cientos de millones pa la so tierra, dexando también de llau a Podemos y a Ciudadanos. La mesma persona, Oramas, qu’ aveza votar les más de les veces col PP nel Parlamentu.
Total, cuasi tres mil millones pa les Islles Afortunaes, inda más güei, amás de la presidencia de les comisiones. ¿Por qué será?
Yá lo vemos dir sabiendo cuando nos enteremos de cómo se van investigar los asuntos. Yá veréis cómo s’ allarga l’ asuntu nel tiempu y too queda en nada. Cuatro chorradines y a comer de los fondos estatales, que la vida son dos díes y amás ellos nun paguen nada.
¿Y PP y PSOE? A lo de siempre, a vivir a cuenta nuesa, bien apareyadinos como hasta agora.
 
Andái, siguíi bien, sorreís un migayu y a esfrutar del bon tiempu.

lunes, 8 de mayo de 2017

SIGUEN ZURRÁNDONOS LA BADANA


Luego dicen que los partidos grandes en España son lo más importante. Tararí que te vi, morena. Vean si no la importancia de tener en una comunidad autónoma unos representantes propios, defensores de sus orígenes, en número suficiente como para variar el resultado de una votación parlamentaria en Madrid. Que se lo pregunten al PNV, que logra de buenas a primeras una inversión de unos cuatro mil millones más para el País Vasco a cuenta de dar el sí a unos presupuestos que, si no fuese por ellos, no estarían donde están. Que se lo digan a Nueva Canarias, inmersa en negociaciones con el PP, para aprobarlos a cambio de otra serie de propuestas y millones que seguro conseguirán, y eso que sólo cuenta con un diputado. Aquí, en Asturies, el sr. Oblanca, de Foro, también se metió, pero en berenjenales, al pedir la finalización del AVE asturiano y le prometieron algo que choca de frente con lo que pedían los otros partidos de la comunidad. Es decir, en vez de sumar, se resta. Ahora, en el PSOE, Podemos y demás partidos e institucionessociales y empresariales de la sociedad asturiana se echan las manos a la cabeza ante el sinsentido que significa la concesión a Euskadi de unas medidas y prebendas que siguen cada vez más ahondando en la diferencia que ya existe por demás entre los españoles. ¡Ay, amiguitos del alma, no se puede estar, y esto se está demostrando desde años ha en Asturies, defendiendo las políticas del gobierno central, sea el que sea, y al mismo tiempo intentar convencer a la gente de que eso es lo mejor para nuestra comunidad! ¡Y que aún haya políticos que nos cuentan, a modo de pequeños relatos didácticos, que los españoles somos todos iguales! Cada vez con mayor rotundidad nos enteramos de asuntos que difieren totalmente de tales aseveraciones políticas interesadas que no son más que palabrería y reflexiones demagógicas con las que continuar engañando al personal.

Pero lo peor de todo es que seguimos consintiendo. Ya no es que pongamos la otra mejilla, es que nos dan a los asturianos tal paliza, nos zurran de tal manera la badana cada vez que se reparten los dineros públicos, que casi no hay por dónde cogernos. Y así nos va. ¿Quién sabe? A lo mejor, un año de estos, o un lustro, o una década, aparece por estos lares alguien capaz de pensar primero en lo que nos falta para asemejarnos a otras comunidades equiparables a la nuestra, en vez de seguir comiendo en Madrid, al amparo de sus jefes, la sopa boba y las migajas de lo que les sobra a los demás, puesto que a fin de cuentas son los que les permiten mantenerse en el poder. De ahí su miserable sometimiento mezquino, egoísta y ruin.

 

Sigan bien, disfruten de la primavera y no olviden la sonrisa.