domingo, 18 de octubre de 2020

¿PODERES INDEPENDIENTES? ¡ANDA YA!

 

¿Existe algo más plausible para los ciudadanos españoles que la constatación de que el Poder Judicial no es independiente que ver a los partidos políticos tirarse los trastos a la cabeza para renovar el CGPJ porque cada uno de ellos quiere colocar a sus afines?

Si se les escucha alguna vez defender la Constitución respecto a los Poderes del Estado siempre te cuentan que son el Legislativo, Judicial y Ejecutivo, los tres independientes entre sí. Si alguna sentencia les afecta a ellos o a sus partidos, ponen cara de póquer, se encogen de hombros y dicen que respetan todas las decisiones judiciales. Pero cuando llega la hora de la verdad, si te vi no me acuerdo y de lo que dije ayer tararí que te vi.

¿Además, hay algo más incomprensible que esos partidos que se tildan de independentistas, y para quienes la Constitución Española les importa un pito, tal como ellos explican, verlos aliarse con unos o con otros para sacar adelante reformas que afectan a todo el Estado Español, incluida Cataluña o País Vasco, por ejemplo? Porque si Bildu, ERC o Junts o CDC, o cómo se llamen estos dos últimos porque menudo rifirrafe que tiene montado ahora mismo, pasan olímpicamente de nuestra Carta Magna, a qué coño se meten a apoyar al gobierno actual en la reforma de la elección de los jueces del CGPJ. ¿Acaso quieren poner a alguien que defienda sus tesis? Pues entonces de independencia judicial nada de nada.

Y yo me pregunto: si todos nuestros grandes políticos (y digo grandes por el lugar que ocupan en sus partidos y en nuestras Cámaras solamente, que por lo demás son más chiquititos que unos Pitufos enanos de juguete) defienden la Constitución a la primera de cambio ante cualquier tipo de intento de reforma de ella, ¿por qué entonces se cabrean unos con otros por los nombramientos estos? ¿Acaso no es lo mismo que se elijan a unos que a otros, si a fin de cuentas el Poder Judicial va a ser independiente y no va a ayudar o condenar más a un partido que a otro en según qué casos sean los que lleguen a las instancias de ese Tribunal? Qué los nombre el PP y los apoye Sánchez, o al revés, o el más tonto de la clase, o del Senado o del Congreso, total esos jueces van a ser imparciales, digo yo.

Claro que sería un iluso si lo pensase realmente. ¿Dice la Constitución que hay tres poderes en España independientes? ¡Anda ya, que te crees tú eso! Ni yo tampoco.

lunes, 5 de octubre de 2020

HIPOCRESÍA INTERESADA: INCONGRUENCIAS

 

Oigo ahora mismo en la televisión que el Rey va a acudir con el Presidente de Gobierno a Barcelona a una entrega de premios de no sé qué.

Hace unos días no le dejaron, pero parece que este es buen momento para reconciliarse. A mí me la refanfinfla que entregue o no premios, pero me fastidió que no fuese al acto del Poder Judicial, donde sí pintaba algo, por culpa de la proximidad de una sentencia que estaba cantada, y menos aún cuando aducían que estaban velando por la seguridad del Monarca. ¡Anda que hay que oír cada disculpa!

Y entonces hoy salen los representantes de partidos independentistas catalanes a protestar y explicar que no es bienvenido a Cataluña, que mejor haría yendo a Emiratos Árabes y que trajese al Emérito a España, ya que se halla viviendo a cuerpo de rey, nunca mejor dicho. Como si ello fuese algo que Felipe VI pudiese hacer así por las buenas. A mí no me lo parece.

Pero más aún es para refocilarse en el asunto cuando esos mismos partidos cuentan con varios huidos de la Justicia como Puigdemont, Comín, Ponsatí, etc. ¿Por qué no se aplican la misma máxima que para el Rey Emérito? Es más, este último no ha sido aún imputado (cuando lo sea, que se emita una orden para que comparezca ante la Justicia española y se haga lo posible por devolverlo aquí), mientras que los otros no pudieron ser juzgados por tomar las de Villadiego, dejando en la estacada a Junqueras, Forcadell, Romeva, y demás. ¡Anda que no fueron listos! Como Juan Carlos. ¡Además de ser una vergüenza para todos los españoles, de cualquier comunidad!

¡Que todavía haya algunos de esos representantes indepes que bufen y berreen como si ellos no tuviesen nada que esconder!

Dejaos de hipocresías y de desinformar, siempre barriendo para debajo de la alfombra, pero sin limpiar la casa. Claro que habiendo tenido como un ejemplo a seguir durante años a Puyol no es de extrañar. 

martes, 22 de septiembre de 2020

REUNIÓN DE PRESIS

Sánchez y Ayuso se reúnen. ¡Gran noticia! O eso nos contaron ayer y nos cuentan hoy por arriba, por abajo, por adelante y por detrás en cualquier medio de comunicación que se tenga ocasión de ver, oír o leer.

Antes era con la mano extendida, luego con el codo y ahora se saludan estúpidamente con la mano en el corazón (“….tómalo, tómalo, tuyo es y mío no”- oraba un angelito.) Seguramente hablaron del sexo de estos seres celestiales, porque por lo demás que nos refirieron, nada nuevo en esta España pandémica y en esta Comunidad central que se desmadra a pasos agigantados. Decisiones superfluas: hacer comités de estudio y seguimiento de toda clase donde colocar a muchos de esos expertos amigos de lengua fácil.

Sánchez firma en el libro de visitas con palabras semejantes a las de los tres mosqueteros: todos para uno y uno para todos, o todas para una y una para todas; anda, que para el caso…

En la calle, manifestaciones en contra de uno y de otra, para que la imparcialidad sea patente. Nadie los convoca, son espontáneas- nos cuentan unos y otros partidos y sindicatos y asociaciones de aquí y de allá.

Los médicos protestan por la falta de sanitarios de todo tipo, el agotamiento de los que se hallan trabajando, el número de camas ocupadas ya por enfermos de covid, amén del retraso o mal funcionamiento de las demás consultas, como si fuesen de rasguños de cuatro niños y niñas que han caído de la bici (Sana, sana, culito de rana; si no sanas hoy, sanarás mañana- y con esta fórmula, todos curados, menos los de la covid), del cierre de centros de atención primaria o del desborde que existe en los que están abiertos y se quejan de la falta de rastreadores (desde que se acabaron las pelis de indios y vaqueros cada vez quedan menos, la verdad, y están muy solicitados, claro.)

Pero Fernando Simón los contradice, que no, que médicos, enfermeros y demás personal necesario hay suficientes. A lo mejor sí, tiene razón (hay que tener ya mucha fe en él para creerlo, no obstante), pero es se fueron a otros países hace ya demasiados años y allí viven tan panchos después de que España pagase sus estudios y aquí nadie los contratase, aquí, donde teníamos la mejor sanidad del mundo, ¿se acuerdan? Pues eso, que ahora no hay, o sea que los que sí están dando el callo son suficientes ¡Qué remedio! No van a salir nuevos de debajo de las piedras. Aunque queda siempre la duda: ¿Y si sí los hay y no se contratan, y si es verdad que hacen falta, como denuncian los que están al pie del cañón, por qué no se hace, y si Fernando Simón solo habla por hablar, como cuando tampoco eran necesarias las mascarillas allá por abril?

¡Ay, Ayuso y Sánchez, vaya papelón! Tener que hacer el paripé y explicar, por vuestra condición de presidentes de Madrid y de España, obviedades en una rueda de prensa ante toda España, repitiéndolas una vez y otra y otra: tiene que ser cansadísimo. ¡Qué pena me dais! Porque convencer no convencéis a nadie, sabedlo.

¡ Ah, eso sí, la colección de banderas repetidas, una mía, una tuya y tal y tal, de fondo muy guapa, eh!

miércoles, 9 de septiembre de 2020

RETRASO INTERESADO: CGPJ

 

El Sr. Lesmes, Presidente en funciones del actual Consejo General del Poder Judicial, les echa un rapapolvo a los políticos, y es la segunda vez, calificando el actual estado en que se halla este órgano de anomalía. Fue bien comedido el hombre. Podría haber calificado la situación de vergonzosa, degradante, obscena, escandalosa, etc. para el Estado español.  

Que ya llevemos dos años en esta tesitura solo puede ser consecuencia de algo que aflora entre la sociedad a la mínima de cambio, en cuanto los partidos políticos, sus representantes, se llenan la boca de la manida frase con la que nos quieren convencer de que el poder judicial es totalmente independiente: es mentira. Y si no, podrían preguntarles a los gobernantes y oposición que no se ponen de acuerdo para renovarlo porque cada uno de ellos quiere colocar en  ese Consejo a jueces afines con el fin de poder manejarlo a su antojo. Pero no obtendrían respuesta porque no existe en ellos conciencia, sinceridad, respeto ni lealtad hacia los ciudadanos a los que dicen representar.

Si de verdad pensasen que el CGPJ habría de ser independiente, como tal poder constitucional en teoría debería de serlo, no tendrían nada más que cambiar el modelo de elección de sus representantes para que los partidos no metiesen la mano en ello. Y así con muchos otros instrumentos del Estado. Pero eso no les interesa a ninguno.

Estos días se echan la culpa mutuamente el PP y el PSOE por este tema, cuando en realidad ambos son los verdaderos culpables de los tejemanejes que se traen para que todo fluya a su favor. Que no nos engañen ninguno de los dos, ni los demás del arco parlamentario: la razón de esta sinrazón es por la inutilidad de quienes nos están gobernando desde hace muchos años que solo buscan intentar defender sus propios intereses, en ocasiones espurios como se ha demostrado ya en los tribunales en más de una ocasión, y seguir engañando a la mayor parte de la sociedad con discursos vacíos de realidades concretas para la mayoría de los españoles. A fin de cuentas no dejan de ser titiriteros que colocan sus hilos en todo cuanto pueden para moverlos a su gusto. Y los demás, sus marionetas.

sábado, 29 de agosto de 2020

¿RASTREADORES? CUANTOS MÁS, MEJOR

        Leo en LNE que el número de contagios en Asturies la última semana fue de unos doscientos cincuenta, es decir, similar a los existentes en abril. Al mismo tiempo, también constato que alcaldes de la zona oriental de la comunidad no están de acuerdo con la decisión de definir cinco de ellos, tal vez los más turísticos, como zona en alerta naranja, o un nombre parecido, para avisar del alto número de contagios que se suceden en esos parajes. Y he visto también en imágenes lo que sucede por la Ruta del Cares, el Mirador del Fito, algunas playas de esas zonas, Los Lagos de Cuadonga, los descensos por el Sella, las movidas nocturnas, etc.

No entiendo la razón de tanto malestar en los Ayuntamientos ni el comportamiento de la gente. A lo mejor alguien podría contarme algo sobre ello, algún psicólogo o algún psiquiatra, porque hay cosas tan inadmisibles que son difíciles de tragar. Y ya no me sirven los consejos y recomendaciones de los políticos, que no dan una a derechas ni a izquierdas viendo lo que están viendo.

De igual manera, al Presidente Barbón, que ha hecho de la lucha contra la covid19 en Asturias el punto fuerte de su legislatura, por lo visto, no lo entiendo cuando desde el gobierno central se ofrecen rastreadores militares y él dice que no se necesitan. Pero, hombre, si no cumplimos con la cantidad exigida para una población como la asturiana, uno por cada cinco mil habitantes, dicen, y estamos en la mitad. Otras Comunidades ya los están pidiendo, hágalo usted, que no se le caerán los anillos por ello y son recursos que, a la vista del aumento de casos en Asturies, serán necesarios; no espere a que, cuando quiera echar mano de ellos, ya no haya. Cuantos más, mejor, sr. Barbón, al menos viendo lo que sucede en el centro y el oriente del Principado, de momento, que nadie está libre de contagio y el occidente también existe. Cúrese usted en salud y no le tiemble la mano ni le dé vergüenza para que Asturies siga siendo algo más segura. Tome las decisiones que sean necesarias y no espere a que todo se descontrole. Y si hay recursos, y se puede, más vale que sobren y no que falten.

miércoles, 19 de agosto de 2020

NO TODO VALE

 

A Pablo Iglesias e Irene Montero los han echado de Asturies mientras creían que podrían disfrutar de unas vacaciones maravillosas en esta tierra tan especial. Pintadas y protestas que no les han dejado más que dos días de asueto antes de tomar las de Villadiego.

Desde los partidos de izquierda se han echado las manos a la cabeza porque es una desfachatez, por no decir algo peor, lo que les están haciendo un día sí y otro también allí por donde pasan, y no digamos en Galapagar. Incluso aducen en los alegatos en su favor que son padres de tres niños pequeños y se merecen un respeto aunque solo sea por los críos.

A mí personalmente me chocan estas defensas tan decididas que van incluso a pedir a la fiscalía que intervenga o a que se ha de actuar con más mano dura. La culpa como es lógico es de la ultraderecha. Vale, no lo pongo en duda.

No obstante, permítanme recordar otros muchos actos de acoso, a los que llamaban escraches, que hace años se realizaban a las puertas de domicilios de miembros del PP, los cuales también tenían hijos y todo eso que hoy se habla. Eran entonces los de extrema izquierda. Por aquel entonces todo se resumía en tres palabras: libertad de expresión.

Aún hoy, cuando a los Reyes, Felipe VI y doña Letizia, les hacen la puñeta en distintos lugares de España, enseguida aparecen los defensores de la república, que no de la actual Constitución, amparándose en esa misma libertad de expresión. Hasta en los juzgados les han dado la razón a quienes protestan y a quienes incluso los insultan, aunque sean representantes políticos, refugiándose en ese sagrado derecho que todos tenemos.

¡Qué rápido cambian las tornas cuando la libertad de expresión se vuelve contra uno! Entonces pedimos mano dura e intervención de la fiscalía. Y si además están en el gobierno, miel sobre hojuelas para despotricar y quejarse de comportamientos antidemocráticos. Pero los del PP y los de los Reyes, no, qué cosas.

¡A ver si de una vez usamos las mismas varas de medir para todos! Entre nuestros políticos, falta un poco de ese sentido común, ese que tanto piden a los españoles en estos tiempos del covid, pero aplicado a la libertad de expresión. No todo vale, ni lo de unos ni lo de otros. ¡Ay, si supiesen lo que significa respeto y libertad!

 

lunes, 17 de agosto de 2020

QUE LOS CURE...

 

Leo en la prensa que ayer un numeroso grupo de personas, dos mil o tres mil, es igual, se manifestaron por la Plaza de Colón en Madrid para protestar por el uso de la mascarilla, por ineficaz, decían; lo mismo, contra la vacuna que, creada en laboratorios de Bill Gates, contendría un microchip para controlar a los ciudadanos; otro tanto respecto a la ocupación de los hospitales; y así hasta donde las mentes calenturientas de algunos iluminados puedan llegar. Exponer razones, ninguna. Chillar por chillar.

Lo mismo, me imagino, les da ocho que ochenta con tal de arremeter contra el Gobierno Central, el de las Comunidades o las autoridades municipales. Ellos desean darse a conocer y montar el pollo, no sirven tampoco para otra cosa. Y lo único que sí demostraron fue una ignorancia supina, amén de tal falta de respeto hacia los demás ciudadanos que asusta.

Son conductas estas que dan una idea de la clase de gente que anda suelta por nuestro país atendiendo a teorías conspiranoicas, ni demostradas ni siquiera explicadas con algo de lucidez, o por mala fe manifiesta,  pero que les sirven para hacer pública su insolidaridad, insensatez y falta de consideración a las normas vigentes ante una mal que está contagiando a millones de seres humanos, matando a cientos de miles de personas en el mundo, dejando con secuelas perturbadoras a otras decenas y decenas de miles que superaron la enfermedad y ocasionando una tristeza tan honda en millones y millones de habitantes de este planeta ante la muerte de familiares y amigos que van a tardar en superar. Pero eso a ellos ni les va ni les viene. Sus intereses son otros y no van más allá de su propio egoísmo.

Puesto que se las dan de valientes y de entendidos, yo les pediría que diesen la cara, que confeccionasen una lista con los nombres y apellidos de todos ellos y la pusiesen a disposición de las autoridades no para multarlos, no, simplemente para que, si en un momento dado alguno de ellos se viese afectado por la covid, se buscase la vida como pudiese, prohibiéndosele la entrada en cualquier centro hospitalario de este país. Que los cure San Imbecilín el Tonto.