domingo, 30 de septiembre de 2018

LIBERTAD DE EXPRESIÓN: ¿VALE TODO?


Al final han detenido y ya está en la calle el actor Willy Toledo. Su delito: haberse cagado en dios, o Dios, no lo sé con exactitud. Además, como no era suficiente, también vejó a la Virgen.
Todo muy claro, amén de hacerlo con pleno conocimiento de causa, con desprecio hacia unos seres que forman parte de las creencias de millones de personas en el mundo. A él eso le tiene sin cuidado. Libertad de expresión, dice. Le importa un comino ofender a los creyentes en la religión cristiana, o católica más concretamente. Él está por encima de las creencias y la libertad de expresión parece ser que es la panacea para que cualquiera pueda llamar a cualquiera como quiera. No importa si molesta a otras personas por ellas mismas o por sus creencias. ¡Pobre libertad de expresión si a ésta no le alzan un muro insalvable que la prohíba cuando se ofende a otra gente! Siempre fui partidario de una LIBERTAD DE EXPRESIÓN, aquella que acaba cuando se molesta, se agravia o se zahiere a alguien. Porque ahí es donde debe terminar la libertad de uno y comienzan los derechos del otro.
No es cuestión de chistes fáciles ni de chorradas por parte de aquellos que piensen como el dichoso actor. Como hay un coro de gente que aplaude sus palabras, amparándose en ese derecho, o mejor, defendiendo algo que saben que no es ético pero que da cierta publicidad que ellos consideran positiva, él sigue a lo suyo. Son los mismos que, si los critican a ellos, entonces ponen el grito en el cielo y atacan a diestro y siniestro con todos los medios a su alcance.
No obstante, me gustaría oírle de vez en cuando, a él, al actor, que es un descreído, un ateo que no cree en nada, cagarse en Alá y en su profeta Mahoma, en Yahvé o en Buda. Sobre todo, en el primero. Si viaja, supongo que lo hará de vez en cuando, si aparece por Marruecos, por Arabia, por Irán, por etc., etc., allí que haga uso de su libertad de expresión para cagarse en Alá a cuenta de la cantidad de derechos humanos que son obviados en esas sociedades.
        Demuéstrelo, señor Willy Toledo, emplee esos tacos en esos países, o aquí mismo en España, sin problema ninguno, y hágalo con el mismo desprecio con que usted lo hace de las creencias cristianas, y publicítelo bien para que todos sepamos de su valentía, de su defensa de las políticas sociales contra los absolutismos a los que conducen esas otras religiones donde la libertad de expresión se la pasan por el forro mil y millones de veces. Cáguese en Alá, ande. Y defienda luego su libertad de expresión en esos lugares. Sea usted mismo, si se atreve. Porque, claro, aquí en España se siente a salvo, a pesar de despotricar contra lo que usted le dé la gana. Cuenta con adeptos, pero que tampoco se atreverían a aventurarse por esos caminos. ¡Pobrecitos, dais pena y no os enteráis!
Y que conste que a mí ni me va ni me viene. A palabras necias, siempre me comporté con una sordera total.
 
Ah, y que conste, que ayuda mucho más una sonrisa que un cabreo en situaciones asemejadas. Por ello, recomiendo una risotada bien grande, a cuenta de las idioteces de gente así.

miércoles, 26 de septiembre de 2018

PODREDUMBRE


Como consecuencia del caso de las grabaciones a la Ministra de Justicia del Estado Español en conversaciones con otras detacadas personalidades hace unos años, se están descubriendo verdaderas atrocidades entre determinados cargos públicos que ¿han velado y lo siguen haciendo?, o con esto nos engañan, por la democracia en nuestro país. Si las grabaciones del “famoso” comisario Villarejo son ciertas, es decir, no están sacadas de contexto o revisten irregularidades, y hasta ahora ya se han conocido varias aunque algunas haya quien las intente ocultar u olvidarse cuanto antes de ello corriemdo un tupido velo en interés mutuo, un quid pro quo que quizá apañe las anomalías propias y ajenas, lo que se está sabiendo es una bomba que sacude los cimientos de una clase política y judicial que se vuelve asquerosa ante los ojos de los ciudadanos. Las cloacas del Estado, verdaderamente, estarían tan llenas de mierda que por algún sitio debían de rebosar. Y el hedor alcanza a tal distancia que no puede haber ni un solo español al que no le repugne lo que ha estado sucediendo durante años en nuestras instituciones.

Increíble, pero supongo que el tal Villarejo habrá pensado desde su celda que donde las dan las toman. Y ahí está. A saber cuántas más grabaciones obran en su poder y qué democracia existe en España si las conversaciones mantenidas por otras “joyas” del Estado son asemejadas a las que venimos oyendo los últimos días.

En este país no queda títere sin cabeza. A finales del siglo XVIII, en Francia acabaron con un sistema político degradado y tiránico, a pesar de los errores cometidos inmediatamente después, en base a unas ideas que arraigaron enseguida en la mayor parte del mundo, pero que hoy en día han caído en el olvido debido a los fuertes intereses de gente que solo persigue el poder político y económico para gobernar e influir en los gobernantes llenando sus propias faltriqueras. Ejemplos, a montones. No digo que haya que volver a la guillotina, no, nada de eso; pero sí que cuando haya que elegir a nuestros representantes algún día lo podamos hacer eligiendo a quienes queremos de verdad y no a gente indeseable, conmilitones metidos por su jefes en unas listas cerradas para chupar y callar unos a cuenta de otros, o elegidos otros por los anteriores para cargos institucionales desde donde los puedan ayudar por más que nieguen, con la disculpa de la imparcialidad, hechos a todas luces evidentes, que deberíamos enviar a su casa  de una vez y por todas dejándola antes con el culo al aire.

Y tal vez sea verdad, y así lo creo, que no son muchos casos entre los miles que hay, pero es que son los que están arriba de la pirámide, los que manejan el cotarro. Y de cara a cualquiera, son la vergüenza de este país y, por ende, de todos nosotros, los que aún confiamos que hay personas buenas, sanas, cuerdas y responsables que podrían darle la vuelta a esta chaqueta de corrupción, asquerosidad y putrefacción que envilece a España, aunque antes tengan que darle también la vuelta a la chaqueta de sus propios partidos.

 

Sigan ustedes bien, no se encabronen demasiado y saquen fuerzas para esbozar una sonrisa en cualquier momento del día. Esto ayuda y mucho.  

lunes, 17 de septiembre de 2018

DÉJENSE DE CUENTOS INFANTILES


Entre masters y tesis nos tienen nuestros gobernantes muy entretenidos a los españoles. De vez en cuando, se aliña el menú con una dosis de independentismo o españolismo en Cataluña, una pizca de noticias positivas sobre pensiones, alguna bomba teledirigida remitida en fragata a cobro revertido a la Península Arábiga y todos tan contentos. Pero claro, los hay que salen mejor parados que otros. Entonces llega el momento de lanzar dardos untados de curare para eliminar al contrario, al tiempo que se elimina todo rasgo propio de la memoria de la gente a base de detergente o un quita grasas anunciado por los medios afines. Así, Cifuentes o Casado contra Montón y Sánchez. Vencedor o vencedora a los puntos…. ¡tachán!: ninguno, todos a la lona, aunque los haya que aguanten un rato más con una rodilla hincada disimulando su KO técnico. No obstante, mientras unos han quedado escarmentados y no pisarán más el cuadrilátero, alguno volverá a pisar la lona en próximos combates por más que las heridas anteriores se mantengan abiertas, les guste o no.

Y en ese momento aparecen por el medio una mezcla formada por un lado de cardos podemitas dando la tabarra con derechos y libertades y de otro radicales relamidos con otros derechos y libertades que se oponen a los de los anteriores, les añades la ración exacta de justicia belga, una pulsación de anhídrido carbónico en espray para que no dé mucho olor ni contamine mucho, una piedra de carbón negra como Baltasar, aunque sea de azúcar,  polvos de momia del valle y, ¡zas!, plato preparado con solución incluida para que todo lo anterior pase a mejor vida: Reformamos una miaja la Constitución, le quitamos el aforamiento a unos miles de políticos y ya está, es la mejor manera de olvidar todo lo sucedido- pensarán ellos. La gente se volverá loca de contenta y, por fin, exclamarán: ¡Ya era hora! Pero no dejarán de pensar que por qué no a todos de una santa vez. Pero a eso nuestros gobernantes no se atreven, ¿qué sería de ellos, los amos del cotarro? Pase que la tropa se quede sin esa prebenda, pero los generales, ¡quiá!

O sea, que venga, se dirán unos a otros, a tirar del carro y en un par de meses, asunto arreglado. Todo los problemas de hoy pasarán a los panfletos en los que se escribe actualmente la Historia, según la versión de quien la cuente, y aquí paz y después gloria. Amén.

Es decir, que no sé para qué tanto cuento infantil en los medios de comunicación a favor o en contra de unos o de otros en vez de ponerse con los asuntos verdaderamente importantes, los que le interesan de verdad a este país: ¿quién ganará la Liga y la Copa de Europa?, ¿qué será de Belén Esteban?, ¿comentará Paula Echevarría partidos de fútbol en una próxima serie?, ¿quién va a participar en Gran Hermano, o en OT o en Supervivientes?, ¿seguirá Sálvame con esa programación digna de los más prestigiosos premios de la televisión mundial?,¿serán capaces algún día determinados contertulios de la Sexta Noche de mostrar un mínimo de educación y respeto hacia los demás o logrará Eduardo Inda algún día no interrumpir a quien no le da la razón?,¿se investigará alguna vez por qué unos hechos son vistos de maneras opuestas por medios de comunicación a pesar de que todos ellos se muestran siempre de cara a la sociedad como los más objetivos del mundo?, ¿se separan Shakira y Piqué?, ¿subirán a Primera el Sporting y el Oviedo?, etc., etc. (ustedes pueden añadir más asuntos, seguro que conocen más que yo). Y lo más importante, el no va más: ¿el encuentro Girona-Barcelona, que se podría jugar en EEUU, será un partido de fútbol o un canto al independentismo catalán, azotado y perseguido por la dictadura fascista española?

 

Ya verán ustedes, seguro que nadie me hace caso. Allá ellos. Continúen con la sonrisa, no la pierdan nunca por nada.

 

CREER EN LA UNIVERSIDAD,¿ CUESTIÓN DE FE?


¿En manos de quién se halla la Universidad en nuestro país? Cuando salen los rankings a nivel mundial, las Universidades españolas aparecen después de leer y leer nombres de otras esparcidas por el mundo hasta compararnos con algunas de ciertos países que, venga Dios y lo vea, no nos podríamos imaginar. Pero a la vista de lo que sucede con los últimos casos de personas directamente involucradas en nuestra vida política, no podemos cerrar los ojos ante lo obvio: se conceden títulos y masters y convalidaciones y demás al tuntún. Bueno, tal vez no así en general, pero seguro que más uno pensará a cuántos, aun sin ser políticos pero sí hijos de…, se les habrán concedido prebendas y notas que no se ajustan a una realidad que miles y miles de estudiantes creían que existía cuando se matricularon en cualquiera de ellas, imaginando soñadoramente que la justicia en estas instituciones era la base de la ética en la que deberían moverse.

Hoy, a la vista de los casos descubiertos, no sé cómo podrán volver a confiar en determinados profesores y cargos directivos de esa Universidad, de la que sea, los cuales, unos por amiguismo y otros por estar conchabados o, por omisión, no han cumplido con sus obligaciones y han defenestrado uno de los elementos  fundamentales de nuestra sociedad.

Si sólo se aplicase a los cuatro casos que han saltado a la prensa, podríamos hablar de una confabulación para la obtención de favores mutuos entre unos y otros. Pero a la vista de estos hechos, a la gente le podría asaltar una duda alarmante: ¿Es posible que nuestro futuro, del que forman una parte importantísima cuantos estudian una carrera en cualquiera de esas instituciones, se halle en manos de poderes ocultos corruptos y corruptibles capaces de venderse torticeramente por beneficiar a sabiendas una idea o por cuatro monedas de plata?

Alguien debería tomar cartas en el asunto y limpiar la suciedad, esos docentes, que está transformando nuestras Universidades en unos centros dependientes solamente de sus propios  intereses.

¿Pero quién se encargaría si quienes deberían involucrarse para subsanar tantas irregularidades son precisamente los que están abusando de ello?

No se molesten mucho, o sí, pero una sonrisa aunque sólo sea para reírse de ellos, échenla. Y es que si hubiese que darles una colleja, ésta se da en las urnas.

viernes, 14 de septiembre de 2018

CENTRO CULTURAL: A VER, A VER SI...


Hoy, como casi todos los días de lunes a viernes, me senté en el Café Plaza alrededor de las seis y veinticinco con el fin de echar un vistazo a La Nueva España y desayunar, un agua mineral sin gas fría y un pincho de pollo. Solamente me centro en algún que otro artículo o información interesante, para mí, que no quiere decir eso de interesante que concierna a todo el mundo, con lo cual son muchas las páginas que ojeo por encima, nada más leyendo los titulares o, en algunos casos, ni eso si las noticias corresponden a comarcas que no me atañen para el día en que estamos, por lo que no considero de utilidad los hechos que puedan suceder en ellas. No sería la primera vez que, por hacer precisamente esto, me pierdo algún dato que más tarde me podría haber sido provechoso, pero continúo con este hábito y me acuerdo, como dicen, de Santa Bárbara cuando llueve.

Pues bien, hoy, al llegar a las páginas de Bajo Nalón, mi sorpresa fue mayúscula. Una particular había donado al Ayuntamiento de Grau una propiedad en el centro de la villa, el setenta y dos por ciento del inmueble, que da a la Plaza General Ponte y a la calle La Magdalena con el fin de que se dedicase a fines culturales. Si se cumplen las previsiones del Ayuntamiento, el veintiocho restante se comprará a los distintos dueños y de esa manera, con toda la finca a disposición municipal, se podrá acometer la realización de un centro cultural que tanto se echa en falta en esta localidad. ¡Ya iba siendo hora!- dirán muchos de mis vecinos. Porque desde hace décadas es una de los objetivos señeros de cualquier persona que defienda para nuestra villa un espacio en el que poder ver una obra de teatro o una película de cine, asistir a un concierto o a cualquier otro tipo de actividad cultural adecuada.

A mí me alegró el día tal noticia. Ahora sólo falta esperar. Lo que pasa es que estas esperas, en este concejo, sueles hacerse muy largas. Cuando se restauró el antiguo Colegio Sagrado Corazón, también se iba a construir allí, además de la Escuela de Música, un teatro-auditorio. Y así, constan sus nombres en las enormes letras plateadas que cuelgan a la entrada del edificio y que harán pensar a cualquier visitante que existen tales cosas en Grau. Pero nada más lejos de la realidad, pues aparte de escuela de Música lo demás quedó en agua de borrajas. Sí es verdad que se puede admirar un plano o croquis colgado en el lateral de un edificio anejo con todas las instalaciones previstas en él, pero…

A lo que iba, a ver si este anuncio de hoy se hace realidad. No obstante, más de uno y de una se sentirán como en el Nuevo Testamento Santo Tomás ante Jesús: si no toca, no cree. Y yo más o menos, si no lo veo, no lo creo. Aunque a lo mejor esta vez…

 

Sigan ustedes bien, no se dejen la sonrisa olvidada y, aunque sólo sea eso, celebren la noticia y no pierdan la esperanza.

jueves, 30 de agosto de 2018

PROBLEMAS, GRANDES PROBLEMAS


No había aparecido aún nadie de los habituales para echar una partida al subastao** o al dominó, que a ellos tantos les daba un juego como el otro. Habían tenido entre manos uno el Marca (“ Estos son más madridistas que el Papa cristiano, Lolo”) y el otro con El Comercio en la página del crucigrama, que ya había cubierto (“Al menos éste puede hacerse como es debido, no como otros crucigramas que ponen la solución al lado para que alguno presuma de saber resolverlo aunque sea atisbando con disimulo para las respuestas; que son gilipollas, Mon, no se les ocurre otra cosa que engañarse a ellos mismos. ¡Serán tontos! Como si los demás no los viéramos. ¡Imbéciles, que son imbéciles hasta pa eso”).

Mon, que había sido el primero en acabar, atendía a un coloquio que ofrecía un canal generalista en la tele. Bueno, lo de coloquio era un decir porque es muy raro asistir a uno en televisión si todos los participantes quieren hablar a la vez. Este era de los normales, todos contra todos alrededor de una  mesa ovalada, con un moderador que no moderaba, hablando por hablar con el fin de presumir de los conocimientos que cada uno atesoraba sobre una idea interrumpiendo sin una miaja de vergüenza a los demás. O sea, el más puro ejemplo para que los escolares no hagan nunca en su vida algo semejante. Debían de avisar con rótulos antes de empezar el programa: “Sólo apto para gente que no quiere enterarse de nada”, que a fin de cuentas por un oído les entra y por otro les sale. El diálogo entre aquellos borregos campaba por su ausencia y Lolo no entendía por qué Mon estaba tan atento.

-Mon, ¿qué haces?, ¿sabes de qué hablan siquiera?- A Lolo le chocaba bastante ver a su amigo con la mirada fija en aquel televisor enorme, de 50 o 60 o más pulgadas, qué sé yo, pantalla plana y un sinfín de cosas que podías hacer con él como conectar a un pc o algo sobre plataformas. Modernidades- pensaba él-, porque en el bar solamente servía para ver algún que otro programa deportivo, un partido de fútbol, la Vuelta ciclista a algún país o algo semejante, si era en abierto, y para meter ruido el resto del día, ya que nadie o casi nadie estaba atendiendo nunca debido a que las conversaciones apagaban el sonido habitualmente.

-Nada, nada, Lolo. No estaba ni oyéndolos. Para las patochadas que sueltan cuando se les entiende, vale más observar el vuelo de una mosca. Es que estaba pensando en…

-Vale, vale, es que estabas absorto, parecías más una estatua que un paisano, chaval- le dijo, mientras echaba una sonrisa irónica de esas que acostumbraba cuando iba a soltar alguna chanza.- ¿Y de tanto pensar, qué, quedaste alelado del todo? Porque no te enteraste ni de que pasó por delante de la ventana tu hija y ni la saludaste. Mira, ahí entra.

-¿Quién, mi hija?- Se volvió hacia la puerta por donde se colaba en el bar justo en aquel momento su hija mayor.

-¡Hola, papá! ¡Hola, Lolo!- saludó al llegar junto a nosotros.  ¿No hay partida hoy o qué? Y tú, papá, por lo menos, saluda cuando te saludo, hombre, que paso casi por delante de ti y no me ves.- Luego, sonriendo, se inclinó y le dio un beso a Mon.- ¿Bajarás después con mamá hasta mi casa?

-No sé, Marta, depende de la partida. Ya sabes que me lío y…

-Anda, si no, te veo mañana temprano para preparar el viaje. Ahora marcho, qye tengo vez en la peluquería y ya llego tarde. Acuérdate tú, que mañana la tienes a las nueve con Fonso.- Y dando la vuelta, al tiempo que saludaba con la mano a los dos y le lanzaba un beso a su progenitor, le dijo adiós con la cabeza a Rosalía, la camarera, y se fue.

-Es que mañana- le aclaró a su compañero- vamos hasta Llanes, a pasar unos días en casa de mi hijo. No calla desde que se inició el verano en que vayamos y ahora, que mi hija está de vacaciones, aprovecharemos para ir los tres. A pelear con los nietos, ¿qué quieres?

-Anda, que bueno eres tú. Estás deseando arrancar con ellos camino de la playa y dejarlos hacer travesuras y consentirles lo que sea. Si no te conociera… Pero aclárame lo que estabas cavilando antes de que llegara tu hija.

-Ah, sí. Nada, que esos pesados de la tele comentaban los grandes problemas que tiene España en este momento. Es duro tener que soportar tanto inútil.- Se le veía un tanto cabreado.

-A ver, cuéntame esos problemas porque haber, lo que se dice haber, los hay a paladas.

-Verás: que si lazos amarillos en Cataluña; que si Franco por aquí, Franco por allá: y que si saltan la valla en Ceuta y Melilla de una manera o de otra. Con eso ya tienen nuestros políticos resuelta la papeleta para justificar que hacen algo. ¡Vaya verano que llevan!

-Coño, lo de inmigración es serio, Mon

-Ya, eso sí. Algún modo han de encontrar para solucionarlo, porque a los guardias y a la policía últimamente les caen las hostias de todos los sitios. Y esa pobre gente… Pero…¿lo otro? Joder, que son como niños.

-Exacto. Ahí diste en la diana. Como niños en un patio al recreo. En cuanto los sueltan y se ven libres para jugar y enredar, no paran. Lo más lógico del mundo. Intentan llamar la atención por todos los medios. Y estos otros, que se llaman a sí mismos políticos porque salieron elegidos en las urnas, independientemente de su valía y más por enchufismo y babeo hacia su líder, cualquiera, da igual, al que le encanta que lo halaguen y le pasen la mano los que le deben favores, en cuanto tuvieron el nombramiento entre manos, como niños, a jugar y enredar para ver quién sale mejor en la tele o quién dice más tonterías contra los otros.

-Pues eso, Lolo. En eso mismamente estaba yo cavilando cuando me sacaste de mi embelesamiento, que estaba apijotado dando vueltas a por qué en programas de estos le dan tanta importancia a determinados hechos. Si no los mencionara nadie, se acabó. Se hacen las cosas que sean necesarias para resolverlos, no se esparce tanta mierda en los medios de comunicación y los responsables de esos asuntos, cuando vean que nadie los llama para dar su opinión, zafia las más de las veces, a otra cosa, mariposa. Por ejemplo, a arreglar la sanidad, la educación, los servicios sociales, el paro, el empleo precario y mierdoso de gran parte de nuestra juventud, el terrorismo, la fiscalidad igual para toda España, que no dependa de las Comunidades, un salario homogéneo entre funcionarios de todas las regiones, las pensiones, el campo, la pesca, el déficit, etc.  

-Vale, vale, Mon. No me extraña que tuvieses tal empanada mental. ¿A quién se le ocurre darle vueltas a esas cosas? Anda, ahí vienen Toni y Valiente. Vamos a preparar el campo, venga.- Se levantó y fue a buscar una baraja, papel para apuntar, un boli Bic, que son los que mejor escriben a juicio suyo, y el tapete.

-Sí, total ¿qué vamos a solucionar nosotros? Aunque, si…

-Por eso- lo atajó Lolo, cuya cabeza ya andaba tras las cartas.- Va a ser chinchón, que Toni no juega a otra cosa.

-Pues chinchón, ¿qué más da? La partida se echa a lo que sea, ¿no te parece? Venga, vete sentándote, que ya están ahí.

-¿Qué, hay partida o qué?- entra por la puerta Toni frotando las manos y dirigiéndose directo a la mesa, con Valiente detrás pidiendo a la camarera un café con leche, sin espuma y con sacarina.

 

Sigan con la sonrisa, no la pierdan jamás, que no debemos nunca de dar cuanta a nadie de ella.

 

**subastao: juego de cartas

 

domingo, 26 de agosto de 2018

DOMINGO, MERCADO


        Como casi todos los domingos del año, salí de casa a eso de las once y media para dar una vuelta por el mercado. Me había levantado, como suelo hacerlo este día, alrededor de las siete y media. A las ocho y pico ya estoy comprando el periódico en el estanco de La Cruz y a las ocho y media, cuando están abriendo, me siento en una mesa, junto a una columna, en La Perdiz, una cafetería cercana a mi casa, donde disfruto de la tranquilidad suficiente para leer pausadamente la prensa que acababa de adquirir, al tiempo que me tomo un agua mineral fría y un pincho de carne guisada, una especialidad de este lugar. Avezo estar allí hasta las nueve y algo, hora en que me dirijo a la panadería de la calle Asturias o al supermercado de Julito, en Cimavilla, depende de las ganas que tenga de un tipo de pan o de otro. Luego, una vez llegado a casa, previo arranque del cuerno de la barra de pan mientras subo en ascensor, un vicio o manía que me viene de años ha, me calzo las zapatillas y me pongo bien a leer, bien a enredar en el ordenador escribiendo alguna bobada como esta o buscando alguna cosa en internet.
Como decía antes, a media mañana doy un paseo calmo por entre los muchos puestos que abarrotan el centro de Grau, desde la calle Cimavilla hasta el Parque  de San Antonio, más comúnmente denominado Parque d’ Abaxo por la gente de la villa. No acostumbro a comprar nada, sólo mirar, aunque en alguna ocasión me hallo ante algún puesto de fruta si veo alguna que me guste, o ante el puesto de Paco, el de Zardaín, de Ca'l Caseiru, a comprarle un chosco cocido o alguna oreja, espinazo o rabo de cerdo para echar, con algo más, de compangu* a la fabada o a un buen pote de berzas.
Lo que sí es un hábito dominical durante esta vuelta por las calles de Grau es tomar un vino en algunos establecimientos en los que uno se siente a gusto, como El Manantial, Casa Pepe el Bueno, La Parra, por decir alguno, cualquiera es válido para charlar algo o simplemente aprovechar para saludar a personas que son asiduos de esos lares. Hasta la una y media o las dos en que ya subo a comer.
        Siempre que acabo, me siento un poco en el sofá, con un café solo sin azúcar en la mano, y me pregunto un día sí y otro también: ¿Por qué voy domingo tras domingo, a culebrear por esas calles atiborradas de gente si siempre es lo mismo? Siempre acabo por contestarme lo mismo, un domingo y otro y otro: Por rutina, por costumbre desde hace décadas, porque, a fin de cuentas, no encuentro en ello ninguna razón, o casi, para hacerlo.
Puestos de fruta o de hortalizas, unos mas grandes procedentes sus productos de grandes mayoristas, y otros más pequeños, los propios de la gente del lugar que trabajan huertos y que en temporada se acerca a vender sus cuatro patatas, cebollas, fréjoles verdes o amarillos, fabas, lechugas, repollos, berzas, calabacines, acelgas, manzanas, fresas, tomates, pimientos, nueces, avellanas, huevos, quesos de afuega’l pitu**, cuajadas,  etc.; asimismo, encuentras otros ambulantes con todo tipo de prendas de vestir, desde un pantalón o camisa a unos calcetines o unas bragas, pasando por chaquetones, zamarras, chubasqueros, paraguas, zapatos y cualquier cosa que a uno se le ocurra; si cambiamos de sitio, podemos encontrar otros lugares de venta de diferentes clases de pan, queso, chucherías, embutidos, plantas e incluso con herramientas para el campo o utensilios de cocina, desde una cacerola a un plato o una taza; deambulando sin rumbo, tropiezas también con puestos donde mercar material escolar o libros de segunda mano, tenderetes con piezas de cestería, otros con dulces elaborados artesanalmente, el puesto de música  en el que puedes encontrar cualquier intérprete, sobre todo de música asturiana, etc. Y a ello añadir los manteros con sus camisetas o playeros, sus Cds y Dvds de música, juegos o cine, sus bolsos, relojes… de marca ni se sabe cuál pero barato, barato, lo que sea que puedan vender para malvivir, quién sabe si atosigados por mafias que los obligan a entregarles muchos de sus escasos dineros.
Todo ello y más que se repite domingo tras domingo. En cuántas ocasiones pasas por delante de cualquiera de ellos mirando a un lado y a otro sin ver nada. No llama la atención ya, es repetitivo para más de un lugareño que nada más circula entre unos puestos y otros como un sonámbulo. Pienso que no soy el único que siente así, que somos muchos en Grau a los que nos sucede igual. Y a pesar de todo, como cuando soltamos el frecuente “Santinos” a un niño que estornuda, el próximo domingo volveré a callejear por los mismos lugares. Hábitos imposibles de eludir en una villa cuyo mercado dominical es casi un rito para los moscones, aunque se mire y no se vea, aunque se señale y no se compre, aunque se comente y se olvide, pues este olvido sólo dura una semana. Y que no lo toque nadie.
 
Disfruten del fin de semana y no pierdan la sonrisa.
 
*“Compangu”: (palabra asturiana) Carne que se echa para dar sustancia y sabor sobre todo a la fabada y al pote en Asturias.
**Quesu d’ afuega’l pitu: Clase de queso asturiano hecho con leche de vaca que se caracteriza por su textura y firmeza según el grado de maduración. Hay cuatro clases. Es uno de los más antiguos y extendidos en Asturias, siendo el municipio de Grau uno de los que cuenta con mayor número de queserías.
       
 

viernes, 24 de agosto de 2018

MIGRACIÓN Y DEVOLUCIÓN


El gobierno actual pasó de ser el más garantista con los derechos humanos, cuando permitió el atraque del Aquarius en Valencia, al polo opuesto en cuestión de unas semanas. A los últimos asaltantes de la valla en Ceuta se los ha devuelto con gaitas destempladas a Marruecos amparándose en un acuerdo de hace veintiséis años.
Lógicamente, la oposición al Presidente, unos porque lo acusan de errático y otros porque lo defenestran ante esta forma de devolución, lo ha puesto  de vuelta y media.
Eso suele suceder cuando las cosas se hacen de prisa y corriendo, sin marcarse un objetivo bien definido y sólo por intentar quedar bien en un momento dado, para luego quedar “como la gocha”* no sólo ante la propia sociedad española, sino también en esa Europa  a la que tanto empoderó cuando apoyaron su respuesta ante los hechos del Aquarius.
Pero hay más críticas, las de las ONGs, que dudan de que la devolución en caliente de más de un centenar de migrantes, así como fue hecha, podría incumplir la legislación vigente en España, además de reprochar al gobierno su falta de compromiso con la defensa de los Derechos Humanos (¡bonitas palabras!). Todo muy bien llevado y traído por unos y otros en contra de tal acción.
Pues vale, a lo mejor todos tienen razón, qué sé yo.
Lo que yo no dejo de preguntarme es la acusación de que Marruecos es un país que no respeta esos Derechos y por eso no se pueden devolver migrantes a ese país. No puedo juzgar lo que desconozco, aunque pueda pensarlo por lo que se escucha. Pero es que no hace mucho Sánchez y Merkel, en Doñana, acordaban la entrega de una montonera de millones de euros al reino alauita para controlar esos movimientos migratorios, supongo que tanto por mar como por tierra. A saber a dónde irán a parar, pero bueno…  No obstante, y perdón por mi ignorancia, no entiendo que países de la Unión Europea entreguen dinero a un país que no cumple supuestamente con sus obligaciones sobre Derechos Humanos, como tampoco entiendo por qué hacen negocios también con otros muchos del Golfo Pérsico, por ejemplo, o con Israel, por decir algo.
La política hace amistades muy raras. Y las ONGs y demás debían de saberlo porque lo viven constantemente. En cambio, no las veo protestar en Bruselas cuando hay acuerdos de este tipo. Tal vez deberían alzar un poco la voz y no apropiarse de hechos aislados para protestar porque a esa rara avis que es la familia de los políticos les importa muy poco. Más bien deberían de procurar que su voz se escuche, sí, que se escuche y no sólo se les vea y se les oiga porque, de ser solamente así, a los gobernantes les entra por un oído y les sale por el otro, mientras que de la vista no sé si habrá alguno que haya ido a graduarla desde que viven del Estado.
 
Sigan sonriendo que aún disfrutamos de un verano maravilloso, sin importar la climatología que, a fin de cuentas, va a hacer lo que le da la gana.
 
  • Expresión asturiana que significa quedar muy mal ante la gente a causa de una contestación o acción llevada a cabo.

martes, 14 de agosto de 2018

MIGRACIONES SÍ, PERO NO.


Si no fuese porque son los encargados de velar por nuestros derechos, por nuestro bienestar, por el de todos los ciudadanos de esta España de charanga en que se ha convertido hace ya varios años, estaríamos viendo un esperpento en la política de este estado difícil de no mover a sonrisa primero para luego llorar a mares. España cada vez más sería el tema central de una sublime obra de teatro de Valle Inclán. ¡Ay, si aún pasease por las calles de Madrid viendo en que se ha convertido este país en pocos años!

Hace cosa de un par de meses, el Aquarius llegaba a Valencia en olor de santidad política socialista cargado hasta los topes. Ante todo, se cansaron de repetirnos, y por encima de todo lo subrayaban con cara compungida, ante el primer micrófono que les pusiera delante, que lo primero era la solidaridad, atender a aquellos cientos de refugiados políticos o simplemente hambrientos, o lo que fueran que fuese, que procedían de lugares donde la guerra era el común denominador. Había que atracar en España, el pueblo estaba de acuerdo, los gobernantes recién llegados abogaban por ello, los ministros acudían al panal de rica miel, se bailaba en el barco, para ello nos lo restregaban por los ojos en imágenes televisivas con el fin de convencer a esta sociedad de lo bien y el bien que se estaba haciendo, comían, aunque los italianos les hubiesen dado alimentos en mal estado, que eran muy malos, malísimos, y aquellos pobres desgraciados festejaban la llegada a un puerto seguro con un montón de garantías inconcebibles. De los del Mediterráneo Sur, entonces nada, como ahora. Los derechos y prebendas se los llevaban los del Aquarius porque había tenido este suceso una gran repercusión mediática en toda Europa al no autorizar nada semejante ni Italia ni Malta; ni tampoco Francia, ni Croacia, ni Cristo que lo fundó. España sí, un ejemplo para todos, la nación paladín defensora de los derechos humanos hasta el final.

Pero ayer, me entero hoy, el presi de este país, ante la avalancha de pateras y refugiados o lo que quiera que sean que copan nuestras costas, y la aparición de nuevo del buque Aquarius con otra carga de seres humanos recogidos en aguas próximas a Libia, ha dicho que de venir a España que se olviden, que hay otros puertos más cercanos. Se acabó de un plumazo aquella solidaridad y defensa de los derechos humanos. España se ha convertido de repente, y por arte de birlibirloque, en otra cosa. Ya no somos el paladín de occidente. A lo mejor resulta que alguien ha pensado con la cabeza en vez de con el culo sobre las consecuencias que podrían acarrear miles y miles de migrantes en nuestro país, sin que esa famosa palabreja de solidaridad no funcione en el resto de Europa y, no lo olvidemos, en el resto del mundo, ya que el problema no puede ser solamente del viejo continente, o más bien de determinados estados de este occidente en el que vivimos.

Merkel y Sánchez, en una charla veraniega, sin hablar ni con dios ni con el diablo, ni con sus socios ni con el país alauita pactan entregar millones de euros a Marruecos para que controle ese flujo migratorio. ¿De verdad se han creído en su sapiencia política que eso se va a cumplir? Son más tontos de lo que pensaba. No me extraña que en este tema, tanto de los políticos en Alemania como en España, y en otros países más de lo mismo, la gente esté harta de ellos ante este problema que deberían solucionar de manera más amplia. Cuando hablan de solidaridad con refugiados, con hambrientos por las guerras o por el tipo de sociedad en que viven en esos países africanos o asiáticos, deberían preguntarse por las causas. Pero eso no les interesa porque los culpables suelen estar cerca de sus propias casas. Cuando las descubran, y si no que se lo pregunten a cualquier persona con medio dedo de frente, entonces podrán darse cuenta de que a nivel internacional no hay política más que la económica de los grandes multinacionales que son los que en realidad rigen este mundo, los que incrementan sus peculios a cuenta de los contribuyentes de a pie, que son y somos los que pagan y pagamos el pato, mientras que nuestros políticos son unas marionetas en sus manos. Y, si quieren seguir ocupando su puesto, ya saben lo que les cuesta, seguir colgando de los hilos movidos por ellas. O sea, que llegados a este caso, de migraciones se puede seguir hablando hasta la saciedad, pero, buscar soluciones reales y duraderas se me antoja imposible

Sigan disfrutando del verano, no pierdan la sonrisa.

martes, 31 de julio de 2018

"DURA LEX, SED LEX"


        A Juana Rivas la han condenado a cinco años de prisión y a seis sin poder disfrutar de sus hijos. La sentencia de un juez, que, según se ha leído y oído, no es la primera vez que describe su fallo de manera al menos insatisfactoria realizando juicios de valor que no son precisamente los más adecuados, no puede ser obviada. Si han permitido que, a pesar de sus antecedentes aireados hasta la saciedad por distintos medios de comunicación, siga conservando la toga y la plaza de un juzgado, es porque no lo hace mal o porque desde algún órgano superior se lo permiten, aunque supusiesen que no estaba capacitado. Y si la razón es esta última, entonces habrá que achacárselo a quienes cobijan a estos personajes en sus puestos
Este tipo de sentencias dejan a uno frío, claramente. Y no me refiero a que la hayan condenado a cinco años de prisión, que no sé si es mucho o poco por lo que hizo, sino a no poder ver a sus hijos durante seis años, como si esto último no fuese de lo más irracional que uno hubiese imaginado.
Está bien que sus actos, fuera de la ley, hayan sido castigados, porque de lo contrario sentaría un precedente que no creo que nadie desee: saltarse la ley no es un acto inicuo, es permisible según de quién se trate y por qué. Pues no. La ley, esa a la que tanto se alude por todos, aunque consideremos que a veces se la saltan a la torera determinados gerifaltes, ha de ser igual para todos. Nadie, por muy madre que sea, tiene derecho a retener a sus hijos menores en contra de lo que dictamina un Tribunal. Y éste, como así fue, está obligado a actuar, guste o no. 
Es verdad que esta mujer había interpuesto una denuncia por malos tratos contra su esposo, ex esposo o compañero, padre de ambos críos. También lo es que dicha denuncia aún se halla en los juzgados italianos, después de diversas peripecias por los españoles, sin que hasta hoy se haya conocido una sentencia. O sea, que mientras los hechos estén sin dilucidar, no hay derecho que la ampare para hacer lo que hizo. Y eso a pesar de que hoy existe una especie de paranoia por la cual, y casi por definición, ante cualquier suceso delictivo entre un hombre y una mujer, a priori ésta tiene razón y él es condenado.
Pero, permitidme que siga haciendo de abogado del diablo: si quien hubiese escapado con los niños hubiese sido el padre, acusando a la madre de no ejercer sus funciones como tal, ¿estaría la gente en la calle pidiendo su libertad?
No nos podemos cegar a sabiendas y sin sentido; el hecho es que, en los tiempos que corren, donde la igualdad es una premisa fundamental de la sociedad, tan mal puede actuar un hombre como una mujer. Y si se han saltado las leyes, cualquiera de los dos, que lo paguen. Pero en nada debe influir una acusación de maltrato conyugal, que todavía no ha sido vista ni demostrada en ningún tribunal, con el derecho de los hijos en este momento a ver a ambos padres. Cuando todo se aclare, hablaríamos, pero mientras tanto los problemas de dos adultos no pueden pagarlos sus hijos, a no ser que se demuestre que uno de los cónyuges es culpable de maltrato hacia ellos.
Y mientras esto sea así, Juana Rivas, tal vez incluso mal asesorada para hacer lo que hizo, no puede ser castigada a no disfrutar de sus hijos. Por mucho que lo haya dicho el susodicho juez. “Errare humanum est”, pero hacerlo aposta, a la vista de todos, es una estupidez. Otra cosa es la sentencia por el delito cometido, y que nadie se rasgue las vestiduras por ello ya que “dura lex, sed lex”. Y si no, que la cambien.
¡Ah!, espero que nadie deduzca de lo anterior lo que no soy. Se estaría confundiendo o tergiversando palabras y hechos.
 
No se desesperen por cosas como ésta, que siempre hay tiempo para una sonrisa, aunque sea a cuenta de reírnos de nosotros mismos. Es muy sano saber dibujarla también a nuestra costa.

domingo, 29 de julio de 2018

VACACIONES


No soltaba la maleta. La había comprado hacía una semana, una maleta en la que sobresalía el nombre de MAFALDA, fabricada con un componente plástico duro, un asa desplegable de dos posiciones y con ruedas.  A sus tres años y medio, le costaba llevarla por el suelo empedrado de las aceras del aparcamiento. Luego, cuando entró en la sala del aeropuerto, de piso liso y más deslizante, la arrastraba con celeridad hacia la fila para facturar, aquella fila, la del mostrador número siete, que su madre le había dicho que les correspondía. No la soltaba, como si en ella se escondiese el mayor tesoro del mundo. Y eso era, sin duda, a sus ojos.
Ella misma había estado la víspera, a partir de las siete de la tarde, discurriendo sobre las cosas que quería llevar de vacaciones. No todas, por supuesto, podrían viajar con ella, para eso sus padres ya le habían seleccionado el contenido, de lo contrario ni mil maletas hubiesen sido suficientes para cargar con todos los muñecos que quería que la acompañasen. Siguiendo las pautas que le daban, la niña había colocado las cosas dentro hasta que consideró que estaba suficientemente llena. Al final sacó su muñeco de trapo, Bubú, al que dormía abrazada, y prefirió llevarlo en la mano. Aún le quedaba una noche en su propia casa hasta volar al día siguiente hacia las islas, verdaderas promesas de sol y playa, si la meteorología lo permitía durante aquel verano loco. Al día siguiente, domingo, se levantó antes que nadie y despertó a sus padres, no eran ni siquiera las ocho de la mañana. “Mamá, mamá, ábreme la maleta, que tengo que guardar a Bubú” Con ojos somnolientos, su padre izó a la pequeña y la acurrucó entre ambos progenitores. “Pero, bueno, hija, ¿dónde vas tan temprano?”. Pero ella no deseaba acurrucamientos ni abrazos como otros días. Sus pensamientos discurrían en otro sentido, en que, si ya era domingo, habría que marchar a coger el avión enseguida y Bubú no podía quedarse en casa. “Venga, papis, que hay que acabar de hacer las maletas”. Mientras, saltó de la cama y llevó a su muñeco a la habitación anexa a la suya, en una de cuyas esquinas reposaban las maletas, depositándolo sobre la suya, encima de las letras MAFA ocultando una parte del nombre del celebérrimo personaje creado por Quino.
        Los nervios no la habían dejado parar quieta un momento durante toda la mañana y parte de la tarde de ese domingo. Le habían dicho que su abuelo los llevaría al aeropuerto alrededor de las seis de la tarde, que el avión no despegaría hasta las nueve, que no se preocupara, que jugase con los muñecos en casa, que enredase con sus amigos cuando salieron a dar una vuelta, que viese dibujos animados, alguna de aquellas series que tanto le gustaban, lo que fuese, pero que se calmase, que no llegarían tarde. “¿Y lo sabe Tito, que tiene que llevarnos?”. “Sí, no te preocupes. Lo vas a ver después, antes de comer.”
Alrededor de la una, sus padres la sacaron de casa y se fueron los tres a dar una vuelta por el mercado dominical. Habían quedado con su abuelo para tomar algo cerca de una céntrica cafetería de la villa. Cuando la niña lo divisó, en medio de la Plaza, corrió hacia él. No lo besó ni lo abrazó, como otras veces, sino que le soltó “¡Tito, Tito, nos tienes que llevar a las seis al aeropuerto!”. “Ya lo sé, pequeñina. Pero…¿y si me olvido?- preguntó con una sonrisa intentando tomarle un poco el pelo”. “¡Que no, Tito, que no te olvidas!”. “Bueno, si hay besos, a lo mejor…” Así consiguió que se abrazase a sus piernas y le diese tres o cuatro besos en la barriga. Mientras, él se agachaba y la abrazaba a continuación, plantándole un besazo bien sonoro en su mejilla.
        A las seis de la tarde se hallaba como un clavo delante de la rampa que descendía a los garajes. Había sacado a sus padres de casa casi a empellones, temía llegar tarde o que a su abuelo se le hubiese olvidado. Cuando vio el coche, se lanzó a por su maleta para acarrearla hasta la puerta del maletero. “Toma, Tito, métela ahí. Y ten cuidado, eh, que no se rompa”. Fue su padre quien acomodó el equipaje en el coche, mientras su madre la amarraba a la sillita de viaje que descansaba en el asiento de atrás.
Por el camino, los nervios la traicionaron: se durmió a los cinco minutos de arrancar. Demasiada tensión acumulada a lo largo del día, lógico.
Nada más aparcar, se tiró fuera como un cohete. Su maleta fue la primera, claro. Y luego hacia el edificio del aeropuerto. No se separó de ella hasta llegar al mostrador de facturación.
        Una vez facturado el equipaje, fue como si todo volviese a la normalidad. Para ella el hecho de saber que las maletas ya irían directas al avión, supongo que fue como darse cuenta de repente de que el aparato no podría marchar sin ella. Si ya estaban las maletas, enseguida irían ellos. Luego, embarcaron por la única puerta de aquel aeropuerto, pequeño, de provincias, uno de esos en los que resulta impensable perderse. Y nada más pasar por el escáner, entre sonrisas, se volvió y agitó su manita para decirles adiós a sus abuelos. La vieron gesticular algo con los labios, pero no la oyeron. Después desaparecieron los padres y ella tras una puerta que comunicaba con la zona habilitada especialmente para los pasajeros. Aún pasaron otros diez segundos antes de que la abuela dijese: “Vamos, anda. Ya no los vemos hasta vuelta”. “Ya, ya lo sé- farfulló él-, pero seguro que la voy a echar de menos estos diez días”.
        A la altura de Sotu’l Barcu, vieron despegar un avión, uno de tantos. “Mira, a lo mejor van en ese”- comentó Tito mientras alzaba la vista al cielo. Ella asintió, aunque no le contestó mientras miraba su reloj, que marcaba las ocho y cuarto. Demasiado temprano, pero para qué le iba a decir nada.
         
 
       

miércoles, 25 de julio de 2018

PAMPLINAS


Desde que Pedro Sánchez ascendió a las alturas en olor de multitud anti marianista, los hechos se suceden a marchas forzadas, en cámara rápida.

Por un lado, el PP se fracturó como consecuencia de la derrota parlamentaria. La ausencia del gran tejedor, Rajoy, descosió las costuras y deshilachó el partido en trozos pequeños. Casado dice que ahora será él el encargado de unir esos retales, aunque parece difícil que llegue a hacerlo como su antecesor. No se puede obviar que es uno de los delfines de Aznar, un seguidor de última hora que aprovechó la ocasión para levantarse y arrojar a los leones a la vieja guardia popular. Claro que aún está en el aire ese rejuvenecimiento  que se supone dada su edad y sus objetivos, aunque estos supongo que no son otros que transformar el PP en el partido que fue siempre desde sus inicios, el representante del centro derecha y derecha derecha en España dejándose de tonterías de acercamiento a ese dichoso centro que todos quieren para sí, no obstante lo prediquen para intentar atraer algunos votos. Ha de enfrentarse al mayor peligro de su partido, Cs, y tiene que hacerlo jugando con sus mismas armas.

Por otro lado, a Sánchez, que se aupó al centro del poder, no le van a poner las cosas fáciles. Escogió entre sus afines a una serie de personas a los que puso al frente de ministerios más a menos cercanos a sus conocimientos, pero le salió torda alguna de esas elecciones. Hay algunos y algunas (como gusta decir ahora) que han soltado por su boquita de piñón una serie de chorradas infumables y difíciles de defender, por más que lo expliquen de forma maravillosa, hasta el punto que parecen hermanitos y hermanitas de la caridad, unos San Francisco de Asís defensores de todos las bondades de la Naturaleza y del futuro del ser humano solamente posible si se vive como ellos y ellas dicen, muy ecologistas y muy serios y serias (hasta el gorro estoy del lenguaje inclusivo, se acabó tanto os y as) hasta el punto que dan ganas de ir a urgencias toda la ciudadanía y hacerse un chequeo a ver cuál es nuestra enfermedad a causa de la estrepitosa forma de vida que hemos llevado hasta ahora. ¡Vamos, que si seguimos como ahora, palmamos! Y para evitarlo, ahí están Sánchez y sus acólitos.

Y si a Sánchez le fue bien con la censura a Rajoy, gracias al apoyo de determinados políticos y partidos, ahora se empieza a dar cuenta de que no era oro todo lo que relucía. Concesiones por aquí, concesiones por allá, con tal de mantener un frente unido que le será imposible de lograr debido a las aspiraciones de algunos de ellos. Desde Cataluña, Puigdemont ha terminado con el PdCat, ese partido que le votó en aquella sesión, y ahora ya amenaza con nones. El presupuesto que aceptó del gobierno anterior, naranjas de la China porque quería introducir cambios y le sale rana; Se va encontrar con cuatro gatos a la hora de votar sus reformas en el congreso. Aquellas promesas de acabar con la reforma Laboral, o de hacer pública la lista de los blanqueadores de dinero, o de acabar con el carbón teniendo en frente a las Comunidades más afectadas, algunas de su propio partido, o terminar con el gasoil, cuando en Europa le están diciendo que no es como lo está vendiendo su ministra, que hay combustible limpio y vehículos que lo consumen desde hace algunos años que no contaminan más que la gasolina, que si la RTVE era un cortijo de la derecha y había que cambiar eso, pero el resto no traga, y así más cosas que siguen saliendo a la luz, pues…de todo eso, nada de nada. Dicen, dicen, pero hacerlo es otra cosa. Promesas, como las de todos los políticos, convertidas en agua de borrajas. Lo que sí hará o tiene en mente, y para eso ya ha tomado las medidas necesarias y las intentará llevar a cabo, es subir los impuestos a los de siempre. Te cuentan que a las grandes fortunas, a grandes empresas y a los bancos y.. jaja, al final esos impuestos saldrán de los bolsillos de los trabajadores, de los ahorradores, de los clientes de esas grandes empresas cuyos dueños son también los de grandes fortunas y demás. A ver si piensan que los de a pie somos tontos. Y se igualará el precio del diesel, sí, pero no a quienes, según ellos más contaminan, a camiones, autobuses, etc., no, no, a los particulares. Y aparecerán algún plan Prever de esos para cambiar coches, porque la industria automovilística mueve millones y, a lo mejor, algunos caen en sacos no rotos precisamente, quién sabe. Y pagaremos más por la luz, aunque te cuenten que qué va, que imposible, que lo del carbón no la encarecerá, a pesar de la opinión unánime de los expertos. Y…

O sea, que ha cambiado el gobierno. ¿Y qué? ¿Ha cambiado algo? No, lo que te dan por un sitio te lo quitan por el otro. Si he de contar algo favorable, sería de sucesos anecdóticos, esos de que tanto presumen para sacar pecho, como sacar a Franco del Valle o que la Religión no cuente para la nota medio, entre otras pamplinas. ¿Y de eso vamos a comer, y con eso cambiamos España?  Tal parece, si somos fervientes discípulos de Sánchez, pero mucho me temo que así enseguida se quedará en cuadro.

 

Bueno, anda, tampoco será para tanto; a fin de cuentas, ahora, los personajes que nos pueden sacar una sonrisa son otros y también darán mucho de sí. Eso, impepinable.

lunes, 23 de julio de 2018

M,EDIAOS DE XULIU, QUIÉN LO DIRÍA


 Yá pasóu ‘l’ ecuador d’ esti  mes de xuliu ya inda nun aprucióu ‘l branu por nengún l,lau.

-¡Jopeta, Tito, esti branu nun ía branu!- diz dacuando la mia nieta.

Nun m’ estraña un res. Nu colexu deprendiéron-y qu' esta estación yera la meyor del anu: la de nun tenere clase, la de correre l.libremente por ahí, la de la playa, la de xugare conos amigos. Ya en casa, dende bien pequenina, outru tantu de lo mesmo. Ya entovía, no que llevamos d’ anu, nun gocióu d’ una selmana siguida pa podere dicire ou entrugare tan siquiera si aquel.lo yera’l branu. Nun pisóu la playa a nun sere cuando foi de vacaciones conos sous país. Polo menos esfrutóu de diez días de sol ya d’ enredos ente’l sable. Sicasí, nesti intre, el bon tiempu ía una quimera si faemos casu a las previsiones meteorolóxicas. Da igual atendere pal parte ‘l Tiempu d’ una cadena de Tv que d’ outra, d’ una emisora de radio que d’ outra, d’ un periódicu ou d’ outru: Si nun orbaya, hai truena; si nun lo fai pol entemeudía, failo pola tardiquina ya, si non, pola nueite; pero nun falla, eh. Augua, no que yá l.levamos d’ esti anu, a fartucar. Quién sabe si despuéis, de la qu’ aporte setiembre, ochobre ya demás nun vendrá una bona enteseca anque, de momento, nin gota…de sol.

A lo meyor hai daquién que cuenta que tolo qu’ escribí anantes ía porque toi fartu d’ augua. Ya ía mentira. A mí, lo del sol, nun me petez un res. Con todo ya con el.lo, pa cualisquier cousa hai un términu mediu. Ya anguanu ‘l tiempu tornóuse radical, ta como Puigdemont ya compañía. Alcuérdome tovía del anu pasaú, que nos metimos n’ avientu con restricciones d’ augua por toda España, conos pantanos valeiros ya polos que se vía un filín de plata tresparente que dalgunos s’ emperraban en nomar ríu, magar qu’ aquel.lo más bien s’ asumiaba a una mexada de gatu; avisos municipales de cortes d’ augua puntuales; prohibiciones de faer más gastu del debío nos l.lares de la xente; etc. Bono, pa xardines particulares de dalgunos, pa campos de golf ou piscinas había abonda, pero esi ía outru tema.

Tol mundu naguando por augua, pidiéndola polo alto ya polo baxo hasta al mesmu Nubeiru; ya eso que la seca valía n’ ocasiones pa xustificar dalguna falcatrúa política. Inda más, nun faltaron nin tan siquiera procesiones con vírxenes ya santos, talo si vivíeramos hai un sieglu, cuando las explicaciones ainda nun yeran abondo nidias ya la culpia echábase-y a la xente, que padecía la seca pola mor de los sous pecaos. Valía entós todo p’ amenare a la xente ya métela na ilesia. ¡Ai, qué tiempos aquel.los! Güei, inda quedan abondos resclavos d’ aquel.la costume, vezos que dalgunos s’ empeñan en mantenere, magar naide-ys dea la razón. Sicasí, al.lá el.los cono suyo. Que cada cual crea lo que-y pete ya sía feliz, pero ensin imponer nada a los demás. Ansí sí se vive.

Pues bien, tanta seca, tanta seca, ya, por hache ou por be, en xineiru entama a l.lovere. ¿Nun queríais augua? Pues ambute. Ya, agora, en xuliu, nun abocanóu como mandan las témporas. Habrá que tornare a pidire que yá ta bien polo alto ya polo baxo. Hasta sacar santos, si fora menester. Pero… a vere si para, ho. Vei acabare por salinos aletas a todos. Y a todas, que se m’ escaecéu eso del l.linguaxe inclusivu. Va matame la vicepresidenta, si s’ entera.

 

Hala, siguíi esfrutando como meyor podáis d’ esti branu que nun s’ enteróu que lo ía. Sicasí, una risina puede echase: al mal tiempu, yá sabéis, bona cara.

 

domingo, 24 de junio de 2018

SENTENCIA


-Uy, qué mes llevamos en España. Hay de todo y para todos los gustos, oye.
-¿Por qué dices eso, Xuan?
-Coño, no lo ves, chaval. Cambio de gobierno, dimisión de ministros, la selección sin entrenador ahora y con otro nuevo ipso facto, que si acercamiento o no de presos, que si denuncias contra el juez Llarena, los pensionistas siguen en la calle, el Pacto de Toledo en agua de borrajas, en el PP. se tiran de los pelos y ahora más entre ellos para ver quién sucede a Rajoy y, para acabar, estos días los jueces en entredicho después de soltar a la Manada esa.
-Nada. Xuan, no te vuelvas loco, todo son fruslerías. Ya verás cómo, si la selección gana el mundial, todo se acaba en dos días.
-No, joder, cómo se va a acabar. Al menos esto de la Manada. Es increíble que estén condenados a una pila de años y les dejen en libertad provisional.
-La ley es la ley. No te olvides que los jueces la aplican en función de lo que dice. Si tienen derecho a estar libres mientras haya un recurso, pues ya está. Que cambien las leyes, chaval. Y eso es lo que no quieren los que debían de hacerlo. Es mucho trabajo y, lo de trabajar, no va con ellos. O, si no, crees que Puyol and family, o Rato, el rey emérito y sus donaciones o quién sé yo estarían de rositas sin que nadie hable ya de ellos, más de dos segundos seguidos
-Ya, ya sé por dónde vas, pero es que, si sigues por ahí, vas a acabar defendiendo que esos violadores anden sueltos.
-Que no, que no digo eso. Ya sabes que no tengo hijas, que es un argumento peregrino que da quien no sabe de qué habla, pero me da igual. En modo alguno se puede aceptar que esa pandilla esté en la calle, y menos aún con la sentencia que escuché en la tele. Pero lo que no se puede consentir es que llevemos tantos años con un Código Penal que no se adapta a la sociedad en que vivimos. Y eso la culpa no la tienen los jueces ni los abogados defensores ni los fiscales ni dios. La culpa, y tú lo sabes como yo, es de quienes tienen obligación de velar en primer lugar por nuestros derechos, los de ciudadanos decentes y cumplidores de las leyes, y no por el de los delincuentes, que los tendrán, claro, pero que pierden en cierta medida cuando se sitúan fuera de la ley.
-Mira, no voy a discutir contigo. Pero lo de soltarlos me dejó perplejo, a mí y a toda la gente que conozco. Fíjate tú, les permiten a esos cinco sentenciados, que puedan moverse por España menos por la Comunidad de Madrid, donde reside la víctima. Eso es un asunto para tratar y denunciar ante esos jueces, porque están favoreciendo a los acusados en vez de a esa chica. Lo que debían de sentenciar, ya que los sueltan, era que la chica se moviese por donde le diese la gana y ellos, en libertad provisional, que no pudiesen salir de un radio de un km, o menos si fuese preciso, de su lugar de residencia o de trabajo. ¿Qué es eso de que la chica ahora, víctima como te dije, no pueda salir de Madrid sin riesgo de toparse con uno de esos energúmenos?
-Mira, en eso no cayera yo. Está claro, que sean ellos los que vean reducido su ámbito geográfico y no ella. Porque, aunque digan que ella se puede mover por dónde quiera, cómo lo va a hacer si ellos están en cualquier sitio. Quien debería estar tranquila para desplazarse sería ella. Y así sigue padeciendo el mal llamado rigor de unos jueces que han sentenciado demasiado a la ligera sobre un caso en el que tienen a la sociedad en contra, a excepción de los cuatro amigos y familiares de los violadores. Ves cómo acabamos dándonos la razón. Eso debería de hacer el tribunal, opino yo. Pero estamos y vivimos donde nacimos: España. ¿Qué quieres? El eslogan Spanish is different es por algo, que no pasó de moda, pero para estas cosas. 
-Anda, déjalo ya. Vamos hasta la taberna de Luis, que va a empezar el fútbol y no quiero perderme el partido de…
-Hostia, sí. Arrea, que nos perdemos a Argentina contra ese equipo de...¿Cómo es?
-Uno, anda, qué más da. Mira, tú, que si acaba eliminada…  
-Venga, andando que es gerundio. Luego seguimos con los juegos del Mediterráneo, con Torra y hasta con el Rey, si hace falta.
 
No se preocupen, que todo pasará a un segundo plano en cuanto los mundiales entren en octavos. No pierdan la sonrisa y disfruten del verano.

martes, 19 de junio de 2018

¿DISCRIMINAMOS?


A la llegada de los migrantes procedentes del Mediterráneo en un barco con nombre de refresco gaseoso, fueron recibidos con todos los honores y declaraciones institucionales interesadas por las autoridades, grupos de personas exaltados, representantes de ONGs, cámaras de tv, periodistas de todas clases habidas y por haber, gritos de ánimo atronadores, etc. Fin a una misión en la cual se produjeron una serie de circunstanciales a nivel internacional que dejaron con el culo al aire a determinados países y a la UE con sus políticas de acogida, al tiempo que le sirvió a España para apuntarse un tanto en el tema de la migración. Supongo que los rescatados pedirán todos, o casi, asilo político en base a las condiciones bélicas por las que atraviesan sus correspondientes estados, uno de ellos Libia, donde la tan cacareada primavera árabe había triunfado y Gadafi había sido ejecutado, para encontrarnos ahora con esto. Como en Egipto, donde la dictadura militar continúa su rumbo.
No obstante, aquí en España tiene mucha más importancia, o al menos se le da, a este desembarco en medio de todo tipo de condiciones posibles humanitarias, tanto durante la travesía como al atracar, que a esos cerca de millar y medio que han llegado en patera a las costas del sur de nuestro país durante el último fin de semana. A estos últimos, los telediarios y las radios o la prensa apenas les han dedicado unos segundos y tampoco hubo recibimientos majestuosos por parte de políticos para hinchar el pecho y salir en la foto, ni las condiciones de acogida me temo serán las mismas. ¿Habrá también la posibilidad de asilo político para estos? ¿O se regularizará su estancia en cuarenta y cinco días, tendrán tarjeta sanitaria, los acogerán en otras comunidades, qué pasará con ellos? A saber, espero que alguien nos lo cuente y que la discriminación no exista, ya que...: La hipocresía es infinita en esta sociedad en la que vivimos, y la de determinadas personas también, porque la aprovechan para sus propios fines vistiéndola de solidaridad. Me dan pena, al par que asco.
No obstante, bienvenidos seáis migrantes, los del Aquarius y los de las pateras, que la vida os sea propicia.
 
No se olviden de la sonrisa, aunque esas circunstancias duelan tanto, que la sonrisa siempre es una forma de que esta gente esboce también una pequeña, aunque sea a regañadientes ante su futuro incierto.

jueves, 14 de junio de 2018

Y SE FUE, PERO SIN DIMITIR


          Y Màxim Huerta dimitió, bueno, no, no dimitió, dijo que se iba porque la palabra dimisión no la pronunció, es tabú. Pero bueno, lo que quiso decir fue que lo echaba una jauría que andaba suelta por ahí, que él era un ser inocente, sin culpa de nada, y que lo que hizo era habitual entre muchos otros. Pues mejor haría cantando y diciendo los nombres,por twitter, que se le da muy bien,como si fuese el trum español, de todos cuantos conoce que siguieron las mismas pautas que él para que la ley no fuese igual para todos. Seguro que no da nombres, él que presumía de estar en un gobierno que iba a combatir la corrupción.    
          Pues mira, Màxim, estos empezaron por ti, aunque se lo pusiste a huevo, chaval. Les costó, eh, que se pasaron la mañana de ayer defendiéndote hasta que se dieron cuenta que estaban haciendo el ridículo ante la sociedad. No obstante, tú que apuestas tan fuerte por las políticas de Sánchez, no estaría de más que hablases con Hacienda y les contases todo eso que sabes sobre prácticas corruptas de otros famosos y famosillos, esos que, según tú explicaste ayer, creaban ese tipo de sociedades, como la tuya, una práctica habitual, parece, para no pagar lo que debían al estado. Anda, no te acobardes, sé fuerte, dirían algunos en este país, y acaba con esas corruptelas. Te coronarías de gloria, aunque hubieses tenido que pasar por este trago que te buscaste hace años.

          Sigan esperando por el verano, no tardará. Así que una sonrisa a cuantos les rodean y a dar envidia a quien no lo practique.

miércoles, 13 de junio de 2018

SON IGUALES


        Pues ya lo ven, el nuevo ministro de Cultura y ¿Deporte? ha intentado hace años saltarse las leyes a la torera defraudando a Hacienda. Lo cogieron con las manos en la masa y tuvo que arreglárselas como pudo para pagar lo que el estado le pidió a cambio. ¿Y?

Pues eso, que ahora el PSOE, Pedro Sánchez, se halla en la misma tesitura que padeció el PP en otros casos. ¿Y qué hace el Presidente de Gobierno? Esconder la cabeza en la tierra como los avestruces o como Rajoy, que para el caso es lo mismo. Y la Ministra de Trabajo, una tal Valeria porque no sé si es su nombre o apellido, ni me importa mucho, la verdad,  nos ha soltado en rueda de prensa que eso de Màxim Huerta fue hace años y que ya está todo arreglado. ¿A qué les suenan las explicaciones? ¿A quién les recuerda?

        Siempre he dicho, y los hechos me refuerzan aún más la idea, que todos son iguales. ¡Qué más da PP que PSOE! Seguimos en un país, estado o nación con gobiernos ridículos, con Ministros que se aferran a sus sillones como si estos fuesen de hierro y su culo, el de los Ministros, imanes.

Cuando vengan las elecciones, ni se sabe cuándo, ¿a quién narices se podrá votar?

¡Uf!

Anden, no se quemen. Vamos a seguir igual. Intentemos ser lo más felices posible y echar una sonrisa al día, por lo menos.

lunes, 11 de junio de 2018

NAVIDAD ADELANTADA


Hoy, como llevo haciendo desde el viernes, me ha tocado encender la tele a las ocho y pico de la mañana, buscar en el disco duro que tengo conectado a ella la carpeta con el nombre de Celia, rebuscar en su interior hasta encontrar otra que nombré como Villancicos Asturianos y pulsar el play del mando a distancia para que mi nieta, ya desayunada y vestida, aunque sin calzar, pudiese escuchar la canción del grupo Seliquín que hace años, muchos, fue también una de las preferidas de mi hija, Los tres Reis, y cantar al alto la lleva su estribillo (El vieyu ye Melchor, el prietu Baltasar y el que ta mediu coxu que va en mediu ye Gaspar). Cuatro veces lo oyó, hasta que se acercó a su estantería de juguetes y se apoderó de la pandereta. Se acabó la tele, ahora le arremangaba palmadas al instrumento musical sin orden ni concierto, pero cantando y bailando el villancico. Me quedé  apartado a un lado, cerca del sofá, viéndola y sonriendo. Poco a poco, casi susurrando al principio, acabé yo también cantándolo en voz baja, aunque en el mismo momento en que ella giró y me vio mover los labios, me soltó: No, tú, no, Tito. Y este Tito se llevó el dedo índice de la mano derecha a los labios para indicarle que no saldría otra palabra más de mi boca, mientras mis ojos se iluminaban de alegría contagiada por sus movimientos, gestos, panderetazos y letra cantada a su manera que alejaron de mi mente las nubes que se cernían desde hace cosa de media hora sobre nuestras cabezas, bueno, sobre nuestras casas y nuestra villa.

Entonces, se escuchó el primer estruendo, pero a mí me dio igual y a ella también. Nuestro mundo era otro, sin truenos, ni rayos, ni lluvia de ningún tipo. La tormenta no existía. Estábamos en Navidad, el día de su cumpleaños, pero una Navidad a mediados de junio y no había tormenta que igualase la alegría y la sensación de bienestar que anidaban en nuestros cuerpos. Ante el primer relámpago, mirándonos a la cara, ambos sonreímos y después, tras un Ahora los dos, Tito, comenzamos nuevamente la canción de Los Tres Reis, al tiempo que un violento trueno retumbaba en el exterior.

Porque cualquier día es bueno para disfrutar de su compañía, cualquier día es bueno para intentar lo imposible con tal de arrancarle una sonrisa, cualquier día, cualquier momento es maravilloso para seguir queriéndola y disfrutando de su compañía. Porque cualquier día se convierte en fantástico cuando un niño es feliz.

 

Sigan sonriendo, disfruten minuto a minuto con los que más quieren y sean felices.