martes, 14 de agosto de 2018

MIGRACIONES SÍ, PERO NO.


Si no fuese porque son los encargados de velar por nuestros derechos, por nuestro bienestar, por el de todos los ciudadanos de esta España de charanga en que se ha convertido hace ya varios años, estaríamos viendo un esperpento en la política de este estado difícil de no mover a sonrisa primero para luego llorar a mares. España cada vez más sería el tema central de una sublime obra de teatro de Valle Inclán. ¡Ay, si aún pasease por las calles de Madrid viendo en que se ha convertido este país en pocos años!

Hace cosa de un par de meses, el Aquarius llegaba a Valencia en olor de santidad política socialista cargado hasta los topes. Ante todo, se cansaron de repetirnos, y por encima de todo lo subrayaban con cara compungida, ante el primer micrófono que les pusiera delante, que lo primero era la solidaridad, atender a aquellos cientos de refugiados políticos o simplemente hambrientos, o lo que fueran que fuese, que procedían de lugares donde la guerra era el común denominador. Había que atracar en España, el pueblo estaba de acuerdo, los gobernantes recién llegados abogaban por ello, los ministros acudían al panal de rica miel, se bailaba en el barco, para ello nos lo restregaban por los ojos en imágenes televisivas con el fin de convencer a esta sociedad de lo bien y el bien que se estaba haciendo, comían, aunque los italianos les hubiesen dado alimentos en mal estado, que eran muy malos, malísimos, y aquellos pobres desgraciados festejaban la llegada a un puerto seguro con un montón de garantías inconcebibles. De los del Mediterráneo Sur, entonces nada, como ahora. Los derechos y prebendas se los llevaban los del Aquarius porque había tenido este suceso una gran repercusión mediática en toda Europa al no autorizar nada semejante ni Italia ni Malta; ni tampoco Francia, ni Croacia, ni Cristo que lo fundó. España sí, un ejemplo para todos, la nación paladín defensora de los derechos humanos hasta el final.

Pero ayer, me entero hoy, el presi de este país, ante la avalancha de pateras y refugiados o lo que quiera que sean que copan nuestras costas, y la aparición de nuevo del buque Aquarius con otra carga de seres humanos recogidos en aguas próximas a Libia, ha dicho que de venir a España que se olviden, que hay otros puertos más cercanos. Se acabó de un plumazo aquella solidaridad y defensa de los derechos humanos. España se ha convertido de repente, y por arte de birlibirloque, en otra cosa. Ya no somos el paladín de occidente. A lo mejor resulta que alguien ha pensado con la cabeza en vez de con el culo sobre las consecuencias que podrían acarrear miles y miles de migrantes en nuestro país, sin que esa famosa palabreja de solidaridad no funcione en el resto de Europa y, no lo olvidemos, en el resto del mundo, ya que el problema no puede ser solamente del viejo continente, o más bien de determinados estados de este occidente en el que vivimos.

Merkel y Sánchez, en una charla veraniega, sin hablar ni con dios ni con el diablo, ni con sus socios ni con el país alauita pactan entregar millones de euros a Marruecos para que controle ese flujo migratorio. ¿De verdad se han creído en su sapiencia política que eso se va a cumplir? Son más tontos de lo que pensaba. No me extraña que en este tema, tanto de los políticos en Alemania como en España, y en otros países más de lo mismo, la gente esté harta de ellos ante este problema que deberían solucionar de manera más amplia. Cuando hablan de solidaridad con refugiados, con hambrientos por las guerras o por el tipo de sociedad en que viven en esos países africanos o asiáticos, deberían preguntarse por las causas. Pero eso no les interesa porque los culpables suelen estar cerca de sus propias casas. Cuando las descubran, y si no que se lo pregunten a cualquier persona con medio dedo de frente, entonces podrán darse cuenta de que a nivel internacional no hay política más que la económica de los grandes multinacionales que son los que en realidad rigen este mundo, los que incrementan sus peculios a cuenta de los contribuyentes de a pie, que son y somos los que pagan y pagamos el pato, mientras que nuestros políticos son unas marionetas en sus manos. Y, si quieren seguir ocupando su puesto, ya saben lo que les cuesta, seguir colgando de los hilos movidos por ellas. O sea, que llegados a este caso, de migraciones se puede seguir hablando hasta la saciedad, pero, buscar soluciones reales y duraderas se me antoja imposible

Sigan disfrutando del verano, no pierdan la sonrisa.

martes, 31 de julio de 2018

"DURA LEX, SED LEX"


        A Juana Rivas la han condenado a cinco años de prisión y a seis sin poder disfrutar de sus hijos. La sentencia de un juez, que, según se ha leído y oído, no es la primera vez que describe su fallo de manera al menos insatisfactoria realizando juicios de valor que no son precisamente los más adecuados, no puede ser obviada. Si han permitido que, a pesar de sus antecedentes aireados hasta la saciedad por distintos medios de comunicación, siga conservando la toga y la plaza de un juzgado, es porque no lo hace mal o porque desde algún órgano superior se lo permiten, aunque supusiesen que no estaba capacitado. Y si la razón es esta última, entonces habrá que achacárselo a quienes cobijan a estos personajes en sus puestos
Este tipo de sentencias dejan a uno frío, claramente. Y no me refiero a que la hayan condenado a cinco años de prisión, que no sé si es mucho o poco por lo que hizo, sino a no poder ver a sus hijos durante seis años, como si esto último no fuese de lo más irracional que uno hubiese imaginado.
Está bien que sus actos, fuera de la ley, hayan sido castigados, porque de lo contrario sentaría un precedente que no creo que nadie desee: saltarse la ley no es un acto inicuo, es permisible según de quién se trate y por qué. Pues no. La ley, esa a la que tanto se alude por todos, aunque consideremos que a veces se la saltan a la torera determinados gerifaltes, ha de ser igual para todos. Nadie, por muy madre que sea, tiene derecho a retener a sus hijos menores en contra de lo que dictamina un Tribunal. Y éste, como así fue, está obligado a actuar, guste o no. 
Es verdad que esta mujer había interpuesto una denuncia por malos tratos contra su esposo, ex esposo o compañero, padre de ambos críos. También lo es que dicha denuncia aún se halla en los juzgados italianos, después de diversas peripecias por los españoles, sin que hasta hoy se haya conocido una sentencia. O sea, que mientras los hechos estén sin dilucidar, no hay derecho que la ampare para hacer lo que hizo. Y eso a pesar de que hoy existe una especie de paranoia por la cual, y casi por definición, ante cualquier suceso delictivo entre un hombre y una mujer, a priori ésta tiene razón y él es condenado.
Pero, permitidme que siga haciendo de abogado del diablo: si quien hubiese escapado con los niños hubiese sido el padre, acusando a la madre de no ejercer sus funciones como tal, ¿estaría la gente en la calle pidiendo su libertad?
No nos podemos cegar a sabiendas y sin sentido; el hecho es que, en los tiempos que corren, donde la igualdad es una premisa fundamental de la sociedad, tan mal puede actuar un hombre como una mujer. Y si se han saltado las leyes, cualquiera de los dos, que lo paguen. Pero en nada debe influir una acusación de maltrato conyugal, que todavía no ha sido vista ni demostrada en ningún tribunal, con el derecho de los hijos en este momento a ver a ambos padres. Cuando todo se aclare, hablaríamos, pero mientras tanto los problemas de dos adultos no pueden pagarlos sus hijos, a no ser que se demuestre que uno de los cónyuges es culpable de maltrato hacia ellos.
Y mientras esto sea así, Juana Rivas, tal vez incluso mal asesorada para hacer lo que hizo, no puede ser castigada a no disfrutar de sus hijos. Por mucho que lo haya dicho el susodicho juez. “Errare humanum est”, pero hacerlo aposta, a la vista de todos, es una estupidez. Otra cosa es la sentencia por el delito cometido, y que nadie se rasgue las vestiduras por ello ya que “dura lex, sed lex”. Y si no, que la cambien.
¡Ah!, espero que nadie deduzca de lo anterior lo que no soy. Se estaría confundiendo o tergiversando palabras y hechos.
 
No se desesperen por cosas como ésta, que siempre hay tiempo para una sonrisa, aunque sea a cuenta de reírnos de nosotros mismos. Es muy sano saber dibujarla también a nuestra costa.

domingo, 29 de julio de 2018

VACACIONES


No soltaba la maleta. La había comprado hacía una semana, una maleta en la que sobresalía el nombre de MAFALDA, fabricada con un componente plástico duro, un asa desplegable de dos posiciones y con ruedas.  A sus tres años y medio, le costaba llevarla por el suelo empedrado de las aceras del aparcamiento. Luego, cuando entró en la sala del aeropuerto, de piso liso y más deslizante, la arrastraba con celeridad hacia la fila para facturar, aquella fila, la del mostrador número siete, que su madre le había dicho que les correspondía. No la soltaba, como si en ella se escondiese el mayor tesoro del mundo. Y eso era, sin duda, a sus ojos.
Ella misma había estado la víspera, a partir de las siete de la tarde, discurriendo sobre las cosas que quería llevar de vacaciones. No todas, por supuesto, podrían viajar con ella, para eso sus padres ya le habían seleccionado el contenido, de lo contrario ni mil maletas hubiesen sido suficientes para cargar con todos los muñecos que quería que la acompañasen. Siguiendo las pautas que le daban, la niña había colocado las cosas dentro hasta que consideró que estaba suficientemente llena. Al final sacó su muñeco de trapo, Bubú, al que dormía abrazada, y prefirió llevarlo en la mano. Aún le quedaba una noche en su propia casa hasta volar al día siguiente hacia las islas, verdaderas promesas de sol y playa, si la meteorología lo permitía durante aquel verano loco. Al día siguiente, domingo, se levantó antes que nadie y despertó a sus padres, no eran ni siquiera las ocho de la mañana. “Mamá, mamá, ábreme la maleta, que tengo que guardar a Bubú” Con ojos somnolientos, su padre izó a la pequeña y la acurrucó entre ambos progenitores. “Pero, bueno, hija, ¿dónde vas tan temprano?”. Pero ella no deseaba acurrucamientos ni abrazos como otros días. Sus pensamientos discurrían en otro sentido, en que, si ya era domingo, habría que marchar a coger el avión enseguida y Bubú no podía quedarse en casa. “Venga, papis, que hay que acabar de hacer las maletas”. Mientras, saltó de la cama y llevó a su muñeco a la habitación anexa a la suya, en una de cuyas esquinas reposaban las maletas, depositándolo sobre la suya, encima de las letras MAFA ocultando una parte del nombre del celebérrimo personaje creado por Quino.
        Los nervios no la habían dejado parar quieta un momento durante toda la mañana y parte de la tarde de ese domingo. Le habían dicho que su abuelo los llevaría al aeropuerto alrededor de las seis de la tarde, que el avión no despegaría hasta las nueve, que no se preocupara, que jugase con los muñecos en casa, que enredase con sus amigos cuando salieron a dar una vuelta, que viese dibujos animados, alguna de aquellas series que tanto le gustaban, lo que fuese, pero que se calmase, que no llegarían tarde. “¿Y lo sabe Tito, que tiene que llevarnos?”. “Sí, no te preocupes. Lo vas a ver después, antes de comer.”
Alrededor de la una, sus padres la sacaron de casa y se fueron los tres a dar una vuelta por el mercado dominical. Habían quedado con su abuelo para tomar algo cerca de una céntrica cafetería de la villa. Cuando la niña lo divisó, en medio de la Plaza, corrió hacia él. No lo besó ni lo abrazó, como otras veces, sino que le soltó “¡Tito, Tito, nos tienes que llevar a las seis al aeropuerto!”. “Ya lo sé, pequeñina. Pero…¿y si me olvido?- preguntó con una sonrisa intentando tomarle un poco el pelo”. “¡Que no, Tito, que no te olvidas!”. “Bueno, si hay besos, a lo mejor…” Así consiguió que se abrazase a sus piernas y le diese tres o cuatro besos en la barriga. Mientras, él se agachaba y la abrazaba a continuación, plantándole un besazo bien sonoro en su mejilla.
        A las seis de la tarde se hallaba como un clavo delante de la rampa que descendía a los garajes. Había sacado a sus padres de casa casi a empellones, temía llegar tarde o que a su abuelo se le hubiese olvidado. Cuando vio el coche, se lanzó a por su maleta para acarrearla hasta la puerta del maletero. “Toma, Tito, métela ahí. Y ten cuidado, eh, que no se rompa”. Fue su padre quien acomodó el equipaje en el coche, mientras su madre la amarraba a la sillita de viaje que descansaba en el asiento de atrás.
Por el camino, los nervios la traicionaron: se durmió a los cinco minutos de arrancar. Demasiada tensión acumulada a lo largo del día, lógico.
Nada más aparcar, se tiró fuera como un cohete. Su maleta fue la primera, claro. Y luego hacia el edificio del aeropuerto. No se separó de ella hasta llegar al mostrador de facturación.
        Una vez facturado el equipaje, fue como si todo volviese a la normalidad. Para ella el hecho de saber que las maletas ya irían directas al avión, supongo que fue como darse cuenta de repente de que el aparato no podría marchar sin ella. Si ya estaban las maletas, enseguida irían ellos. Luego, embarcaron por la única puerta de aquel aeropuerto, pequeño, de provincias, uno de esos en los que resulta impensable perderse. Y nada más pasar por el escáner, entre sonrisas, se volvió y agitó su manita para decirles adiós a sus abuelos. La vieron gesticular algo con los labios, pero no la oyeron. Después desaparecieron los padres y ella tras una puerta que comunicaba con la zona habilitada especialmente para los pasajeros.        Aún pasaron otros diez segundos antes de que la abuela dijese: “Vamos, anda. Ya no los vemos hasta vuelta”. “Ya, ya lo sé- farfulló él-, pero seguro que la voy a echar de menos estos diez días”.
        A la altura de Sotu’l Barcu, vieron despegar un avión, uno de tantos. “Mira, a lo mejor van en ese”- comentó Tito mientras alzaba la vista al cielo. Ella asintió, aunque no le contestó mientras miraba su reloj, que marcaba las ocho y cuarto. Demasiado temprano, pero para qué le iba a decir nada.
         
 
       

miércoles, 25 de julio de 2018

PAMPLINAS


Desde que Pedro Sánchez ascendió a las alturas en olor de multitud anti marianista, los hechos se suceden a marchas forzadas, en cámara rápida.

Por un lado, el PP se fracturó como consecuencia de la derrota parlamentaria. La ausencia del gran tejedor, Rajoy, descosió las costuras y deshilachó el partido en trozos pequeños. Casado dice que ahora será él el encargado de unir esos retales, aunque parece difícil que llegue a hacerlo como su antecesor. No se puede obviar que es uno de los delfines de Aznar, un seguidor de última hora que aprovechó la ocasión para levantarse y arrojar a los leones a la vieja guardia popular. Claro que aún está en el aire ese rejuvenecimiento  que se supone dada su edad y sus objetivos, aunque estos supongo que no son otros que transformar el PP en el partido que fue siempre desde sus inicios, el representante del centro derecha y derecha derecha en España dejándose de tonterías de acercamiento a ese dichoso centro que todos quieren para sí, no obstante lo prediquen para intentar atraer algunos votos. Ha de enfrentarse al mayor peligro de su partido, Cs, y tiene que hacerlo jugando con sus mismas armas.

Por otro lado, a Sánchez, que se aupó al centro del poder, no le van a poner las cosas fáciles. Escogió entre sus afines a una serie de personas a los que puso al frente de ministerios más a menos cercanos a sus conocimientos, pero le salió torda alguna de esas elecciones. Hay algunos y algunas (como gusta decir ahora) que han soltado por su boquita de piñón una serie de chorradas infumables y difíciles de defender, por más que lo expliquen de forma maravillosa, hasta el punto que parecen hermanitos y hermanitas de la caridad, unos San Francisco de Asís defensores de todos las bondades de la Naturaleza y del futuro del ser humano solamente posible si se vive como ellos y ellas dicen, muy ecologistas y muy serios y serias (hasta el gorro estoy del lenguaje inclusivo, se acabó tanto os y as) hasta el punto que dan ganas de ir a urgencias toda la ciudadanía y hacerse un chequeo a ver cuál es nuestra enfermedad a causa de la estrepitosa forma de vida que hemos llevado hasta ahora. ¡Vamos, que si seguimos como ahora, palmamos! Y para evitarlo, ahí están Sánchez y sus acólitos.

Y si a Sánchez le fue bien con la censura a Rajoy, gracias al apoyo de determinados políticos y partidos, ahora se empieza a dar cuenta de que no era oro todo lo que relucía. Concesiones por aquí, concesiones por allá, con tal de mantener un frente unido que le será imposible de lograr debido a las aspiraciones de algunos de ellos. Desde Cataluña, Puigdemont ha terminado con el PdCat, ese partido que le votó en aquella sesión, y ahora ya amenaza con nones. El presupuesto que aceptó del gobierno anterior, naranjas de la China porque quería introducir cambios y le sale rana; Se va encontrar con cuatro gatos a la hora de votar sus reformas en el congreso. Aquellas promesas de acabar con la reforma Laboral, o de hacer pública la lista de los blanqueadores de dinero, o de acabar con el carbón teniendo en frente a las Comunidades más afectadas, algunas de su propio partido, o terminar con el gasoil, cuando en Europa le están diciendo que no es como lo está vendiendo su ministra, que hay combustible limpio y vehículos que lo consumen desde hace algunos años que no contaminan más que la gasolina, que si la RTVE era un cortijo de la derecha y había que cambiar eso, pero el resto no traga, y así más cosas que siguen saliendo a la luz, pues…de todo eso, nada de nada. Dicen, dicen, pero hacerlo es otra cosa. Promesas, como las de todos los políticos, convertidas en agua de borrajas. Lo que sí hará o tiene en mente, y para eso ya ha tomado las medidas necesarias y las intentará llevar a cabo, es subir los impuestos a los de siempre. Te cuentan que a las grandes fortunas, a grandes empresas y a los bancos y.. jaja, al final esos impuestos saldrán de los bolsillos de los trabajadores, de los ahorradores, de los clientes de esas grandes empresas cuyos dueños son también los de grandes fortunas y demás. A ver si piensan que los de a pie somos tontos. Y se igualará el precio del diesel, sí, pero no a quienes, según ellos más contaminan, a camiones, autobuses, etc., no, no, a los particulares. Y aparecerán algún plan Prever de esos para cambiar coches, porque la industria automovilística mueve millones y, a lo mejor, algunos caen en sacos no rotos precisamente, quién sabe. Y pagaremos más por la luz, aunque te cuenten que qué va, que imposible, que lo del carbón no la encarecerá, a pesar de la opinión unánime de los expertos. Y…

O sea, que ha cambiado el gobierno. ¿Y qué? ¿Ha cambiado algo? No, lo que te dan por un sitio te lo quitan por el otro. Si he de contar algo favorable, sería de sucesos anecdóticos, esos de que tanto presumen para sacar pecho, como sacar a Franco del Valle o que la Religión no cuente para la nota medio, entre otras pamplinas. ¿Y de eso vamos a comer, y con eso cambiamos España?  Tal parece, si somos fervientes discípulos de Sánchez, pero mucho me temo que así enseguida se quedará en cuadro.

 

Bueno, anda, tampoco será para tanto; a fin de cuentas, ahora, los personajes que nos pueden sacar una sonrisa son otros y también darán mucho de sí. Eso, impepinable.

lunes, 23 de julio de 2018

M,EDIAOS DE XULIU, QUIÉN LO DIRÍA


 Yá pasóu ‘l’ ecuador d’ esti  mes de xuliu ya inda nun aprucióu ‘l branu por nengún l,lau.

-¡Jopeta, Tito, esti branu nun ía branu!- diz dacuando la mia nieta.

Nun m’ estraña un res. Nu colexu deprendiéron-y qu' esta estación yera la meyor del anu: la de nun tenere clase, la de correre l.libremente por ahí, la de la playa, la de xugare conos amigos. Ya en casa, dende bien pequenina, outru tantu de lo mesmo. Ya entovía, no que llevamos d’ anu, nun gocióu d’ una selmana siguida pa podere dicire ou entrugare tan siquiera si aquel.lo yera’l branu. Nun pisóu la playa a nun sere cuando foi de vacaciones conos sous país. Polo menos esfrutóu de diez días de sol ya d’ enredos ente’l sable. Sicasí, nesti intre, el bon tiempu ía una quimera si faemos casu a las previsiones meteorolóxicas. Da igual atendere pal parte ‘l Tiempu d’ una cadena de Tv que d’ outra, d’ una emisora de radio que d’ outra, d’ un periódicu ou d’ outru: Si nun orbaya, hai truena; si nun lo fai pol entemeudía, failo pola tardiquina ya, si non, pola nueite; pero nun falla, eh. Augua, no que yá l.levamos d’ esti anu, a fartucar. Quién sabe si despuéis, de la qu’ aporte setiembre, ochobre ya demás nun vendrá una bona enteseca anque, de momento, nin gota…de sol.

A lo meyor hai daquién que cuenta que tolo qu’ escribí anantes ía porque toi fartu d’ augua. Ya ía mentira. A mí, lo del sol, nun me petez un res. Con todo ya con el.lo, pa cualisquier cousa hai un términu mediu. Ya anguanu ‘l tiempu tornóuse radical, ta como Puigdemont ya compañía. Alcuérdome tovía del anu pasaú, que nos metimos n’ avientu con restricciones d’ augua por toda España, conos pantanos valeiros ya polos que se vía un filín de plata tresparente que dalgunos s’ emperraban en nomar ríu, magar qu’ aquel.lo más bien s’ asumiaba a una mexada de gatu; avisos municipales de cortes d’ augua puntuales; prohibiciones de faer más gastu del debío nos l.lares de la xente; etc. Bono, pa xardines particulares de dalgunos, pa campos de golf ou piscinas había abonda, pero esi ía outru tema.

Tol mundu naguando por augua, pidiéndola polo alto ya polo baxo hasta al mesmu Nubeiru; ya eso que la seca valía n’ ocasiones pa xustificar dalguna falcatrúa política. Inda más, nun faltaron nin tan siquiera procesiones con vírxenes ya santos, talo si vivíeramos hai un sieglu, cuando las explicaciones ainda nun yeran abondo nidias ya la culpia echábase-y a la xente, que padecía la seca pola mor de los sous pecaos. Valía entós todo p’ amenare a la xente ya métela na ilesia. ¡Ai, qué tiempos aquel.los! Güei, inda quedan abondos resclavos d’ aquel.la costume, vezos que dalgunos s’ empeñan en mantenere, magar naide-ys dea la razón. Sicasí, al.lá el.los cono suyo. Que cada cual crea lo que-y pete ya sía feliz, pero ensin imponer nada a los demás. Ansí sí se vive.

Pues bien, tanta seca, tanta seca, ya, por hache ou por be, en xineiru entama a l.lovere. ¿Nun queríais augua? Pues ambute. Ya, agora, en xuliu, nun abocanóu como mandan las témporas. Habrá que tornare a pidire que yá ta bien polo alto ya polo baxo. Hasta sacar santos, si fora menester. Pero… a vere si para, ho. Vei acabare por salinos aletas a todos. Y a todas, que se m’ escaecéu eso del l.linguaxe inclusivu. Va matame la vicepresidenta, si s’ entera.

 

Hala, siguíi esfrutando como meyor podáis d’ esti branu que nun s’ enteróu que lo ía. Sicasí, una risina puede echase: al mal tiempu, yá sabéis, bona cara.

 

domingo, 24 de junio de 2018

SENTENCIA


-Uy, qué mes llevamos en España. Hay de todo y para todos los gustos, oye.
-¿Por qué dices eso, Xuan?
-Coño, no lo ves, chaval. Cambio de gobierno, dimisión de ministros, la selección sin entrenador ahora y con otro nuevo ipso facto, que si acercamiento o no de presos, que si denuncias contra el juez Llarena, los pensionistas siguen en la calle, el Pacto de Toledo en agua de borrajas, en el PP. se tiran de los pelos y ahora más entre ellos para ver quién sucede a Rajoy y, para acabar, estos días los jueces en entredicho después de soltar a la Manada esa.
-Nada. Xuan, no te vuelvas loco, todo son fruslerías. Ya verás cómo, si la selección gana el mundial, todo se acaba en dos días.
-No, joder, cómo se va a acabar. Al menos esto de la Manada. Es increíble que estén condenados a una pila de años y les dejen en libertad provisional.
-La ley es la ley. No te olvides que los jueces la aplican en función de lo que dice. Si tienen derecho a estar libres mientras haya un recurso, pues ya está. Que cambien las leyes, chaval. Y eso es lo que no quieren los que debían de hacerlo. Es mucho trabajo y, lo de trabajar, no va con ellos. O, si no, crees que Puyol and family, o Rato, el rey emérito y sus donaciones o quién sé yo estarían de rositas sin que nadie hable ya de ellos, más de dos segundos seguidos
-Ya, ya sé por dónde vas, pero es que, si sigues por ahí, vas a acabar defendiendo que esos violadores anden sueltos.
-Que no, que no digo eso. Ya sabes que no tengo hijas, que es un argumento peregrino que da quien no sabe de qué habla, pero me da igual. En modo alguno se puede aceptar que esa pandilla esté en la calle, y menos aún con la sentencia que escuché en la tele. Pero lo que no se puede consentir es que llevemos tantos años con un Código Penal que no se adapta a la sociedad en que vivimos. Y eso la culpa no la tienen los jueces ni los abogados defensores ni los fiscales ni dios. La culpa, y tú lo sabes como yo, es de quienes tienen obligación de velar en primer lugar por nuestros derechos, los de ciudadanos decentes y cumplidores de las leyes, y no por el de los delincuentes, que los tendrán, claro, pero que pierden en cierta medida cuando se sitúan fuera de la ley.
-Mira, no voy a discutir contigo. Pero lo de soltarlos me dejó perplejo, a mí y a toda la gente que conozco. Fíjate tú, les permiten a esos cinco sentenciados, que puedan moverse por España menos por la Comunidad de Madrid, donde reside la víctima. Eso es un asunto para tratar y denunciar ante esos jueces, porque están favoreciendo a los acusados en vez de a esa chica. Lo que debían de sentenciar, ya que los sueltan, era que la chica se moviese por donde le diese la gana y ellos, en libertad provisional, que no pudiesen salir de un radio de un km, o menos si fuese preciso, de su lugar de residencia o de trabajo. ¿Qué es eso de que la chica ahora, víctima como te dije, no pueda salir de Madrid sin riesgo de toparse con uno de esos energúmenos?
-Mira, en eso no cayera yo. Está claro, que sean ellos los que vean reducido su ámbito geográfico y no ella. Porque, aunque digan que ella se puede mover por dónde quiera, cómo lo va a hacer si ellos están en cualquier sitio. Quien debería estar tranquila para desplazarse sería ella. Y así sigue padeciendo el mal llamado rigor de unos jueces que han sentenciado demasiado a la ligera sobre un caso en el que tienen a la sociedad en contra, a excepción de los cuatro amigos y familiares de los violadores. Ves cómo acabamos dándonos la razón. Eso debería de hacer el tribunal, opino yo. Pero estamos y vivimos donde nacimos: España. ¿Qué quieres? El eslogan Spanish is different es por algo, que no pasó de moda, pero para estas cosas. 
-Anda, déjalo ya. Vamos hasta la taberna de Luis, que va a empezar el fútbol y no quiero perderme el partido de…
-Hostia, sí. Arrea, que nos perdemos a Argentina contra ese equipo de...¿Cómo es?
-Uno, anda, qué más da. Mira, tú, que si acaba eliminada…  
-Venga, andando que es gerundio. Luego seguimos con los juegos del Mediterráneo, con Torra y hasta con el Rey, si hace falta.
 
No se preocupen, que todo pasará a un segundo plano en cuanto los mundiales entren en octavos. No pierdan la sonrisa y disfruten del verano.

martes, 19 de junio de 2018

¿DISCRIMINAMOS?


A la llegada de los migrantes procedentes del Mediterráneo en un barco con nombre de refresco gaseoso, fueron recibidos con todos los honores y declaraciones institucionales interesadas por las autoridades, grupos de personas exaltados, representantes de ONGs, cámaras de tv, periodistas de todas clases habidas y por haber, gritos de ánimo atronadores, etc. Fin a una misión en la cual se produjeron una serie de circunstanciales a nivel internacional que dejaron con el culo al aire a determinados países y a la UE con sus políticas de acogida, al tiempo que le sirvió a España para apuntarse un tanto en el tema de la migración. Supongo que los rescatados pedirán todos, o casi, asilo político en base a las condiciones bélicas por las que atraviesan sus correspondientes estados, uno de ellos Libia, donde la tan cacareada primavera árabe había triunfado y Gadafi había sido ejecutado, para encontrarnos ahora con esto. Como en Egipto, donde la dictadura militar continúa su rumbo.
No obstante, aquí en España tiene mucha más importancia, o al menos se le da, a este desembarco en medio de todo tipo de condiciones posibles humanitarias, tanto durante la travesía como al atracar, que a esos cerca de millar y medio que han llegado en patera a las costas del sur de nuestro país durante el último fin de semana. A estos últimos, los telediarios y las radios o la prensa apenas les han dedicado unos segundos y tampoco hubo recibimientos majestuosos por parte de políticos para hinchar el pecho y salir en la foto, ni las condiciones de acogida me temo serán las mismas. ¿Habrá también la posibilidad de asilo político para estos? ¿O se regularizará su estancia en cuarenta y cinco días, tendrán tarjeta sanitaria, los acogerán en otras comunidades, qué pasará con ellos? A saber, espero que alguien nos lo cuente y que la discriminación no exista, ya que...: La hipocresía es infinita en esta sociedad en la que vivimos, y la de determinadas personas también, porque la aprovechan para sus propios fines vistiéndola de solidaridad. Me dan pena, al par que asco.
No obstante, bienvenidos seáis migrantes, los del Aquarius y los de las pateras, que la vida os sea propicia.
 
No se olviden de la sonrisa, aunque esas circunstancias duelan tanto, que la sonrisa siempre es una forma de que esta gente esboce también una pequeña, aunque sea a regañadientes ante su futuro incierto.

jueves, 14 de junio de 2018

Y SE FUE, PERO SIN DIMITIR


          Y Màxim Huerta dimitió, bueno, no, no dimitió, dijo que se iba porque la palabra dimisión no la pronunció, es tabú. Pero bueno, lo que quiso decir fue que lo echaba una jauría que andaba suelta por ahí, que él era un ser inocente, sin culpa de nada, y que lo que hizo era habitual entre muchos otros. Pues mejor haría cantando y diciendo los nombres,por twitter, que se le da muy bien,como si fuese el trum español, de todos cuantos conoce que siguieron las mismas pautas que él para que la ley no fuese igual para todos. Seguro que no da nombres, él que presumía de estar en un gobierno que iba a combatir la corrupción.    
          Pues mira, Màxim, estos empezaron por ti, aunque se lo pusiste a huevo, chaval. Les costó, eh, que se pasaron la mañana de ayer defendiéndote hasta que se dieron cuenta que estaban haciendo el ridículo ante la sociedad. No obstante, tú que apuestas tan fuerte por las políticas de Sánchez, no estaría de más que hablases con Hacienda y les contases todo eso que sabes sobre prácticas corruptas de otros famosos y famosillos, esos que, según tú explicaste ayer, creaban ese tipo de sociedades, como la tuya, una práctica habitual, parece, para no pagar lo que debían al estado. Anda, no te acobardes, sé fuerte, dirían algunos en este país, y acaba con esas corruptelas. Te coronarías de gloria, aunque hubieses tenido que pasar por este trago que te buscaste hace años.

          Sigan esperando por el verano, no tardará. Así que una sonrisa a cuantos les rodean y a dar envidia a quien no lo practique.

miércoles, 13 de junio de 2018

SON IGUALES


        Pues ya lo ven, el nuevo ministro de Cultura y ¿Deporte? ha intentado hace años saltarse las leyes a la torera defraudando a Hacienda. Lo cogieron con las manos en la masa y tuvo que arreglárselas como pudo para pagar lo que el estado le pidió a cambio. ¿Y?

Pues eso, que ahora el PSOE, Pedro Sánchez, se halla en la misma tesitura que padeció el PP en otros casos. ¿Y qué hace el Presidente de Gobierno? Esconder la cabeza en la tierra como los avestruces o como Rajoy, que para el caso es lo mismo. Y la Ministra de Trabajo, una tal Valeria porque no sé si es su nombre o apellido, ni me importa mucho, la verdad,  nos ha soltado en rueda de prensa que eso de Màxim Huerta fue hace años y que ya está todo arreglado. ¿A qué les suenan las explicaciones? ¿A quién les recuerda?

        Siempre he dicho, y los hechos me refuerzan aún más la idea, que todos son iguales. ¡Qué más da PP que PSOE! Seguimos en un país, estado o nación con gobiernos ridículos, con Ministros que se aferran a sus sillones como si estos fuesen de hierro y su culo, el de los Ministros, imanes.

Cuando vengan las elecciones, ni se sabe cuándo, ¿a quién narices se podrá votar?

¡Uf!

Anden, no se quemen. Vamos a seguir igual. Intentemos ser lo más felices posible y echar una sonrisa al día, por lo menos.

lunes, 11 de junio de 2018

NAVIDAD ADELANTADA


Hoy, como llevo haciendo desde el viernes, me ha tocado encender la tele a las ocho y pico de la mañana, buscar en el disco duro que tengo conectado a ella la carpeta con el nombre de Celia, rebuscar en su interior hasta encontrar otra que nombré como Villancicos Asturianos y pulsar el play del mando a distancia para que mi nieta, ya desayunada y vestida, aunque sin calzar, pudiese escuchar la canción del grupo Seliquín que hace años, muchos, fue también una de las preferidas de mi hija, Los tres Reis, y cantar al alto la lleva su estribillo (El vieyu ye Melchor, el prietu Baltasar y el que ta mediu coxu que va en mediu ye Gaspar). Cuatro veces lo oyó, hasta que se acercó a su estantería de juguetes y se apoderó de la pandereta. Se acabó la tele, ahora le arremangaba palmadas al instrumento musical sin orden ni concierto, pero cantando y bailando el villancico. Me quedé  apartado a un lado, cerca del sofá, viéndola y sonriendo. Poco a poco, casi susurrando al principio, acabé yo también cantándolo en voz baja, aunque en el mismo momento en que ella giró y me vio mover los labios, me soltó: No, tú, no, Tito. Y este Tito se llevó el dedo índice de la mano derecha a los labios para indicarle que no saldría otra palabra más de mi boca, mientras mis ojos se iluminaban de alegría contagiada por sus movimientos, gestos, panderetazos y letra cantada a su manera que alejaron de mi mente las nubes que se cernían desde hace cosa de media hora sobre nuestras cabezas, bueno, sobre nuestras casas y nuestra villa.

Entonces, se escuchó el primer estruendo, pero a mí me dio igual y a ella también. Nuestro mundo era otro, sin truenos, ni rayos, ni lluvia de ningún tipo. La tormenta no existía. Estábamos en Navidad, el día de su cumpleaños, pero una Navidad a mediados de junio y no había tormenta que igualase la alegría y la sensación de bienestar que anidaban en nuestros cuerpos. Ante el primer relámpago, mirándonos a la cara, ambos sonreímos y después, tras un Ahora los dos, Tito, comenzamos nuevamente la canción de Los Tres Reis, al tiempo que un violento trueno retumbaba en el exterior.

Porque cualquier día es bueno para disfrutar de su compañía, cualquier día es bueno para intentar lo imposible con tal de arrancarle una sonrisa, cualquier día, cualquier momento es maravilloso para seguir queriéndola y disfrutando de su compañía. Porque cualquier día se convierte en fantástico cuando un niño es feliz.

 

Sigan sonriendo, disfruten minuto a minuto con los que más quieren y sean felices.

 

GOBIERNO NUEVO: YA VEREMOS


Hay Presidente. Hay ministros y ministras. Ahora, a gobernar.
El nuevo Gobierno no ha suscitado malos modos en general entre la sociedad. Bueno, sí, el deportista Maxim Huerta, que a lo mejor dará conferencias de prensa en Telecinco, o en Cataluña lo de Borrell, que le sentó a Torra y cía como un tiro en el pie de apoyo, pero a fin de cuentas tampoco creo yo que será para tanto. El rifirrafe normal entre partidos que desean algo con frenesí descontrolado como es la independencia, por un lado, y la cautela que se ha de suponer a quien ahora rige nuestro destino en España y que ya ha apoyado la Constitución por encima de todo, o eso se oyó. Eso sí, fuera 155 y el control de cuentas se hará a posteriori, enseguida recuperarán las leyes recurridas ante los tribunales y aquí paz, después gloria y la tabarra con la independencia, como Duracell, seguirá y seguirá.
Esto del respeto a la Constitución se les da muy muy bien a PP y PSOE: se la saltan cuando quieren, aunque sea con nocturnidad y alevosía, a escondidas de los ciudadanos, para intereses de aquellos que más tienen. O algo así fue lo que acaeció hace unos años entre Zapatero y Rajoy, las dos joyas de la corona bancaria en España. Pero las palabras Constitución y Democracia la tienen siempre los partidos en la punta de la lengua para cualquier cosa, como si fuesen las fórmulas mágicas del reino de los cuentos con las que se descubre todo, aunque en realidad sirva para taparlo todo bajo mantas y mantas de frases demagógicas que aturden y aburren a la ciudadanía hasta que esta es incapaz de saber dónde comienza la verdad y dónde termina la mentira. Y así nos va: hechizados por esas palabras cuyo significado han tergiversado hasta la saciedad en pro de sus propios intereses. Pero, bueno, ahora alguno dice que hay que reformar las Carta Magna. Esperemos que no sea sólo para contentar a Cataluña y País Vasco.
No obstante, cuando defienden la Constitución como panacea y muralla tras la que nada se puede desarrollar, a mí me dan miedo. Cuando menos nos demos cuenta, nos cuentan una milonga y nos dicen qué es lo mejor para España sin consultarnos nada; a continuación, cambian o quitan o añaden algo en su articulado y hasta luego, Lucas, si te vi, no me acuerdo. Y el que muestre su desacuerdo será un anti demócrata, un radical, un fascista, un autoritario, un golpista, un…
 
Bueno, no pierdan la sonrisa, que seguramente habrá situaciones en adelante para partirse de risa y hay que estar preparados.
 

viernes, 1 de junio de 2018

OPERACIONES MAQUIAVÉLICAS


En España cambiamos de Presidente de Gobierno. Una marea viva llamada moción de censura se llevó por delante a Mariano Rajoy y nos dejó en su resaca a Pedro Sánchez. Si lo queréis como si no lo queréis, en el Congreso lo votaron y sanseacabó. Prometió, porque prometer es tan barato que resulta hasta gratis, como Suárez, que iba a cambiar no sé cuántas cosas y que, al final, convocaría nuevas elecciones, a saber cuándo. Supongo que tendrá las cosas bien atadas, ya que de lo contrario va a hallar una oposición exacerbada entre los diputados y no te digo nada en el Senado, donde el PP tiene mayoría absoluta.

Quiero creer que no les prometió nada a los partidarios de la independencia catalana, como él aseveró y PdCat y ERC repitieron. Pero… El tiempo, y no mucho, nos dirá cómo se responde al apoyo en el congreso. El PNV no tiene ni que explicarse: siguen los presupuestos aprobados anteriormente y se forran a cuenta de ellos. Los demás partidos ahora, es de suponer, se estarán frotando las manos para calentarlas y acoger todo cuanto les pueda caer en ellas, que el que no pide y chupa no mama. Menos Cs, el partido de la lucha contra la corrupción que sigue echando una mano a Rajoy, y PP, claro, aunque a ambos les dieron munición suficiente a cuenta de los partidos que  auxiliaron a Sánchez en su camino hacia la Presidencia.

Lo que ayer y hoy vimos en el congreso de los Diputados fue pura y meramente política, pero política maquiavélica, la que lo único que busca es el poder por el poder. ¿El bien de España y los españoles? Permitan que lo dude, al menos de momento y según están las cosas.
 No digo que el PP debiese seguir, no, y menos aún después de la condena del Tribunal Supremo, por más que se empeñen en retorcer los argumentos para engañar a la gente de este país y declararse inocente de todo cuanto les afecta directamente. Tampoco me choca, ni mucho ni nada, cómo el PSOE, el de no es no, hace unos días echaba sapos y culebras por la boca contra el presupuesto, aprobado en ese mismo Congreso con su voto en contra, y hoy habla de continuar con él por razones de Estado. Ja, me río: por razones de apoyo del PNV que, si no, no lo votaría. Otro es Podemos que incluso se ofrece voluntario para entrar en el futuro Gobierno a pesar de que tendría que tragar los mismos presupuestos anteriores. Y los catalanes, que apoyan al PSOE, o más bien refutan a Mariano, a pesar de haber defenestrado a Sánchez por haber avalado a Rajoy y Rivera con el artículo 155, ahora esperan con entusiasmo que lo deroguen, que saquen a los presos que ellos llaman políticos y que se les dé nuevamente el control sobre el dinero de la Generalitat Catalana. Ahí es nada.

Falsedad tras falsedad. Unos y otros. ¿Alguien se cree que van a regenerar la clase política de este país los mismos que la arrastraron por el lodo? No sé, cuesta trabajo hacerlo.

 

Mientras, sigan a lo suyo, que poco o nada va a cambiar para los de a pie, y la sonrisa nos servirá para vivir y tolerar estos y otros futuros momentos.

EL ANDALUZ MÁS ASTURIANO DEL MUNDO, d.e.p.


  

Ayer, 31 de mayo de 2018, nos dejó Antonio Pavón Palomo, una persona inigualable, irrepetible, un ser humano que siempre combatió por colocar a sus pueblos, Antequera y Grau, lugares de nacimiento y de residencia, en lo más alto a través de su participación y lucha desde infinidad de asociaciones culturales, deportivas, de índole social, etc.

Fue aquí, en Grau, donde participó en la fundación de esta Asociación, la que lleva el nombre de Valentín Andrés, amigo suyo y quién lo bautizó como dice el título del artículo: “Es usted el andaluz más asturiano del mundo”. Fue idea suya crearla al celebrar el centenario del nacimiento de este insigne moscón. Desde el primer momento, desde su cargo de vicepresidente, cargo que desempeñó durante más de veinte años, para pasar luego a ser nombrado Presidente de Honor de la AVA, desarrolló una labor encomiable e impagable con el fin de que esta Asociación ocupara, como hoy lo hace, un lugar eminente y primordial en la vida cultural de nuestro pueblo.

Toni Pavón no quiso abandonar el mes de mayo, ese mes de las flores que adoraba, que lo inspiraba, el mes más querido por él. Es como si, al ver que junio estaba a un paso, Toni prefiriese seguir su vida alejado físicamente de nosotros, de todos cuantos lo queríamos, entre los días de mayo para seguir echando algún piropo inocente o escribiendo alguna de sus poesías en ese otro lugar al que se ha ido, sea el que sea y esté donde esté. Estoy seguro que ahí, en ese paraíso reservado solamente para gente tan maravillosa y extraordinaria como Pavón, junto al Efebo que le concedió Antequera en el día de Andalucía de 2004 y el Título de Hijo Adoptivo de Grau concedido en 2016, se mantendrá atento a todo cuanto suceda en ambos sitios y hará todo lo posible por seguir inspirando a todos cuantos deseen, con tanto amor como hizo él, lo mejor para sus pueblos.

Antonio, Toni, Pavón, puedes estar seguro que desde la Asociación, como hicimos siempre, te seguiremos teniendo como un ejemplo no solo de lo que significa trabajar por Grau, sino también como modelo de lo que un ser humano puede hacer por cuantos le rodean.


 

jueves, 24 de mayo de 2018

DESENCHUFEN


¡Qué país, uf!

Es que no hay día en que uno se levante y pueda disfrutar alegremente de la mañana si resuklta que tienes cierto interés por los movimientos políticos que acaecen en España. Si no es uno, es lo otro. Lees diarios, pones la radio, ves la tele, te acercas a noticias por internet, lo que sea, hasta las charlas entre determinadas personas en un bar o en un parque, y todo, todo es la dichosa política que te ahoga y te deja más que patidifuso cuando te enteras de algunas de las cosas que suceden.

Y no porque todos a quienes oyes opinen lo mismo, no, porque las explicaciones pueden ser más o menos prudentes, moderadas, razonables,  insensatas o peregrinas y cada uno tiene las suyas, sino porque la vida hoy en nuestro país se mueve al ritmo que marcan estos hechos: que si Cataluña, que si Gürtel, que si EREs, que si manifestaciones de pensionistas, o de obreros, o de jueces o de… Yo qué sé. Ni un día tranquilo, a excepción de cuando despierto a mi nieta y paso las horas con ella. Justo esos momentos son los que hacen que mi vida no sea el fracaso al que creo condenarme por no seguir la misma melodía que todos esos opinantes, las más de las veces sin conocimientos suficientes como para valorar fechacientemente cada caso, como me sucedería a mí, sin duda. ¡Bendita nieta!. Porque discutir de política por el mero afán de discutir no conduce a nada.
 ¡Ah, que se me olvidaba cómo cuentan que se arregla todo: en las próximas elecciones. Y yo me descojono. Como cuando mi nieta, ante una canción que le gusta, empieza a bailar: me descojono y quedo atónito viendo cómo, con poco más de tres años, se mueve y gesticula como si hubiese nacido con la música, el ritmo y el baile dentro de ella. Increíble. Lo del baile y lo de que se arregla con elecciones, ambas cosas.

 

Sigan bien, desenchufen todo lo que puedan y ríanse del mundo, que es maravilloso.

viernes, 18 de mayo de 2018

CHALET


El dios podemista y su compañera en el Olimpo de esos dioses de mercado anticapitalista se hicieron un lío. O no tanto si pensamos que tal vez desde hace unos meses ven que su tiempo se acaba, tiran por la calle de en medio, se aburguesan y dejan con el culo al aire a sus camaradas en el resto de España. Tanto criticar la compra a Guindos por algo semejante y resulta que va él, y ella, y se permiten el lujo de comprar un pequeño chalet, baratito, eso sí, de unos seiscientos mil euros. Total, una minucia.
Ah, que ya han proclamado a los cuatro vientos que con una hipoteca, como todo hijo de vecino. Sí, porque, total, más de medio millón de euros pagando una bagatela de ochocientos al mes cada uno en treinta años, se lo permite cualquier trabajador de esos a los que ellos dicen defender. Lo que pasa con todo esto es que una cosa es predicar y otra dar trigo. Ellos predican, trigo no dan, pero la cosecha, por lo visto, la piensan recoger.
Anda tú, que se han lucido ambos. Desde el famoso congreso de Vistalegre en el que lo eligieron líder de Podemos, no paró de dar palos de ciego y de poner palos en las ruedas de los demás hasta acabar en un descenso galopante de votos. Mira que, hace unos años, había surgido la figura de Iglesias, y demás, no lo olvidemos, como la de un joven, y jóvenes, con nuevas ideas que podía ser capaz de cambiar las cosas en este país, aglutinando a su alrededor millones de votos de españoles confiados en sus palabras. Pero, ya ves, resulta que se ha convertido en otro más de la misma ralea que él criticó y aún sigue criticando, después de enterrar o casi a quienes con un poco más de cordura intentaron que no hiciese el ridículo desde aquel nefasto día a hoy.
 Mejor estaba calladito, desaparecido de la vida política y pública y se iba a su chalet a limpiar la piscina para el verano y a preparar las cunas de sus dos gemelos, en vez de mandar al carajo con esta decisión, por muy loable y defendible que lo intenten explicar, a todos sus compañeros que aún creen en un modelo de sociedad distinta, no sé si mejor o no, allá cada cual. Aunque, claro, si se va, cómo van a pagar la hipoteca. O sea, que los tendremos para rato, aunque estén en segunda fila o colocados en algún despachito de esos que ellos tanto criticaron a los demás. ¡Qué pena de ideas despachadas de un plumazo por quien aún hoy se cree un dios!

miércoles, 9 de mayo de 2018

NEL BAR


 
-¿Tas lliendo la prensa, guaje?- entrugó-y Lin a Robus, que s’ afanaba, cola cabeza gacha, n’ enterase qué yera eso de que les pensiones subíen unes col IPC y otres non- Pues has saber qu’ esos papelos nun cuenten namás que mentires, troles como la catedral d’ Uviéu. Digótelo yo, que tuvi l’ otru día nuna charla que daben na Casa Cultura sobre les “fake news”- y pronunció estes dos caberes palabres como si naciera n’ Inglaterra había setenta y picu años, que yeren los qu’ arrastraba, sofitándose nuna cachaba de carbayu que tallara él había yá polo menos tres años.
-Anda, Lin, nun me torees, habrá de too. Toma un cafetucu, si te peta, y déxame lleer esto, que bien que nos interesa a los dos- Robus cuasi nin llevantó la tiesta del papel. Taba fartu de que Lin-y apaeciera un día sí y otru tamién, a la mesma hora, pel bar d’ Amparo pa que-y pagaren el café con lleche de toles mañanes. A él nun-y importaba, pesie a que yera un meticón de munchu cuidáu y n’ ocasiones esbabayaba más de la cuenta; sicasí, dába-y pena abonda, sabiendo como sabía lo que-y quedara de pensión y que tenía en casa a la fía, separada d’ aquel piraván que la dexara preñada había cuatro años y la abandonara con fíu y deudes a los dos meses de nacer la criatura. Ente’l matrimoniu, la fía, el nietu y daqué que-y apurría al so fíu, en paru dende setiembre, p’ aidar un migayu cola alimentación de los tres fíos que tenía n’ edá escolar, poco o cuásique nada-y podía quedar pa los sos gastinos de diario: un par de vininos corrientes a la tarde en Ca Mael, charrando o viendo’l fútbol, el paquetucu de tabaco negro, que quemaba cada dos díes, y con eso alón. Ansí ye que se dexaba cayer perequí y perellí cuando vía a dalguién que-y podía brindar un vinín o un café.
Lin y Robus yeren de la mesma quinta, como bien s’ apuraba a cuntar el primeru en cuantes se decataba de que-y diba cayer una invitación a tomar dalgo. Y güei nun podía ser distinto.
-¿Alcuérdaste del día de la xura bandera, ho? Joder, vaya mamada que garramos na cantina. De xuro que nun había naide más que la xurara ensin daquién de la familia presente. Namás tu y yo. Pero taba bonu l’ asuntu per casa como pa dir hasta Sevilla los nuesos pas. Si cuasi nun había pa comer en casa, eh, como pa pagar un billete en tren y echar dos díes perehí fundiendo lo poco que teníen. ¡Probes! Y con too y con eso, tovía-ys pidíamos perres pa nós y dacuando llegaba dalgún xiru de cuatro cuartos pa ún o pal otru que fundíamos nun par de díes en vinu. ¿Alcuérdaste, Robus?
Lin siguía testón falando y falando ensin dar callada faciendo tolos posibles por entamar una conversación col so collaciu de parranda militar, pero Robus, calladín como un afogáu, atestayaba pa la noticia que lleía, nun sabiendo mui bien si ye que taba concentráu nella o quería facese ‘l sordu pa nun entrar otra vuelta nel filáu, como milenta vegaes antes-y aportara col so amigu, de vese nun alderique valeru qu’ enxamás llegaba a nada, solo a tener que finar la charla dándo-y la razón a Lin pa nun dexalu mal y tener la fiesta en paz.
Por fin, n’ acabando el cafetín, Lin garró la muleta del poyu, xunto a la cristalera onde la dexara, faciendo darréu un remolín con ella en mediu’l bar qu’ a puntu tuvo de da-y un disgustu a Amparo cuando vio cómo’l palu cuasi rozaba, por un pelu, el cristal del armariu de los xelaos.
-Si lu llegues frayar, dígote yo que te muelo les costielles con él, Lin. ¿Pero ye que nun sabes pórtate con un pocu sentíu, rapazón?- Amparo enfoscárase dafechu, nun yera la primer vez que facía aquel movimiento, anque tamién sabía que tampoco nun sería la última. El día menos pensáu…
-¡Hala, Amparín, venga, nun t’ esmuelgues, ne, que ta too controlao! Venga, hasta más tarde, que tengo que dir buscar el nietín a la guardería.
En colando del bar, Robus llevantó la vista del periódicu y quedó mediu ablayáu mirando pa la cai.
-Nun hai quien pueda con él. Tola vida vivió como un dios y acaba morriendo enterráu nun panteón.
Llueu, Amparo echó una güeyada pa escontra d’ él, pero Robus yá pasara la fueya y taba lliendo daqué de les acciones de Liberbank.
Pa lo que-y importaba a él lo de les acciones. ¿Qué tendría na cabeza nesi momentu?
 
Siguíi a lo vuestro, riivos un migayu, si vos peta, y esfrutái del día.
 
 
 
 

lunes, 23 de abril de 2018

SÓLO POR FAVOR


 
¡Cuántas veces sientes el silencio aterrador
de quien está desesperado,
pidiendo ayuda!
Mas, fatuo y vanidoso,
endiosado cree,
en su ignorancia, pero a pies juntillas,
intolerante y prepotente,
que él y sólo él,
está en poder de la verdad absoluta!
¡Ay, si fuese capaz,
desde la cima de su soberbia
o desde el interior de su arrogancia,
de extender uno solo de sus dedos
y de pronunciar dos simples palabras,
una única frase:
Por favor!

Sigan ustedes bien, disfruten de la primavera y continúen sonriendo.

miércoles, 28 de marzo de 2018

TRESFORMACIÓN


YERA/YE ELLA, LA MIO CELIA
Yera la neña la que me dicía, mientres m’ abrazaba,
que quería baillar.
Yera la neña la que me contaba, mientres se ría,
que diba esnalar.
Yera la neña la que me falaba, mientres m’ achuchaba,
de besos, de gayola y paz.
Yera la neña la que xuxuriaba, cuando la estruyaba,
que naguaba pola mar.
Ye ella, la mio neña, la mio vida, la mio insinia,
la mio Celia.
Yera la neña la que recitaba, pequeña, mimosa,
unos versos de sal.
Yera la neña pola que vivía, dormida, inocente,
la que me facía suañar.
Yera la neña de sorrisa dulce, creadora d’ histories,
la que me facía suañar.
Yera la neña, ella sola, mio lluna y mio sol,
mio alma y mio coral.
Ye ella, la mio neña, la mio vida, la mio insinia,
la mio Celia.
Yera la neña y ensin ella, allegría y pasión,
finaría mio paz.
Ye ella la que, cuando me ve allegre,
pergayaspera diz: Si Tito ta contentu, yo toi feliz.
Ye ella, la mio neña, la mio vida, la mio insinia,
la mio Celia.
Ye ella, sí, la que me tresformó,
la que fexo de min, xubiláu inútil,
un neñu que torna xugar col maxín,
un home que torna vivir gayoleru,
una persona con ganes de sonrir,
güei, llueu y siempres;
un ser ensin mieu nengún nin al bien nin al mal,
namás a lo que de min seya pa pensar
ella, la mio neña, la mio vida, la mio insinia,
la mio Celia.


A siguir bien, sonrir y esfrutar de les vacaciones.
 
 
 
 

domingo, 25 de marzo de 2018

CAYÓ PUIGDEMONT Y...


Cayó Puigdemont. En Alemania. Con esto no contaba ni él ni sus seguidores. A ver ahora qué pasa, pero muy contentos no están.
Manifestaciones en Cataluña. Y es que se quedan sin líderes. Parece ser que, si les quitan a la docena que han desaparecido del mapa político, al hallarse en la cárcel o en el extranjero, no hay nadie más. Pues que pongan a Mas o a Pujol, que entienden de esos temas, al menos del tres o cinco por ciento.
Gritos, lamentos, protestas, empujones, insultos, avalanchas,...
Peticiones de libertad para el ex fugado y demás “presos políticos”. ¿Por qué? Porque sí, porque ellos, los que toman las calles, pueden hacer y decidir lo que les venga en gana sin respetar nada más que sus ideas, pasándose por el forro las de la otra mitad de los catalanes. Es más, hasta la prensa es insultada por informar; bueno, no toda, la más objetiva, que hay otra que vive a cuenta de la Generalitat para explicar y desinformar sobre lo que quiera.
Petición de República, saltando por encima de la Constitución Española. Aunque, claro, Cataluña no es España, dicen. Pero bien que se aprovecharon y se quieren aprovechar económicamente de ella para convertir ese territorio en envidia de muchos otros, y pienso en mi Asturies patria querida, y para llenarse los bolsillos a cuenta de ello. Una manera esta de hoy y de hace meses de echar la gente a la calle para, entre otras cosas, distraer la atención de casos de corrupción infumables de esa comunidad, la mala gestión de los últimos políticos gobernantes en la Generalitat, la pérdida de confianza de grandes empresas que se han ido como consecuencia de esas decisiones tomadas un mucho a lo loco, etc.
Dicen que no hay violencia. Vamos, anda, que lo que está sucediendo en Cataluña lo propician los seguidores de algunos Gandhis catalanes. ¿Qué significará la palabra violencia para esos manifestantes y para quiénes los convocan y defienden? Se lanzan huevos, piedras, latas, botellas, contenedores, lo que se tenga más a mano, se insulta a las fuerzas de seguridad e incluso se llega a enfrentamientos directos con ellas, se destroza material mobiliario urbano y no  urbano, etc. Pero eso no es violencia, dicen; por lo visto es lo normal cuando uno va tranquilamente, pacíficamente, por la calle de cualquier ciudad; o al menos en Cataluña es así, de acuerdo con las explicaciones dadas por ciertos políticos: son manifestaciones pacíficas. Lo que digan, tú. Pero a mí no me convencen. Hay detenidos y una cincuentena de heridos de momento.  Pues ¡brutalidad policial!- nos van a contar. Y a otra cosa mariposa. ¿Que fueron los Mossos en esta ocasión? Ya se buscarán explicaciones para ello. Qué sé yo, que eran guardias civiles o policías nacionales disfrazados. El caso es que la culpa sea del resto de España, del estado español, que los reprime un montón, tío, que ellos son unos santos…bajados del cielo a patadas, pero santos.
¿Dónde están los que se oponen a esa república, es decir, millones de personas que no la quieren? ¿Por qué no están en la calle defendiendo sus derechos? Aunque solamente sea para que se vea que quienes ahora están en ella no representan a toda Cataluña. Ah, que es peligroso porque puede haber enfrentamientos. Bueno, pues la visibilidad internacional del problema queda reducida así a los que hoy chillan y protestan. Luego que no se quejen.
¿Dónde están los políticos españoles  y/o catalanes? Siguen necios, unos y otros, y defendiendo posturas irreconciliables por falta de diálogo. Todos enrocados y lanzándose soflamas con el fin de avivar el fuego. Cuanto peor, mejor.
¿Quién o quiénes dirigen esos Comités de Defensa de la República Catalana, personas físicas con las que se pueda negociar? ¿O se esconden en la colectividad para no dar la cara, son de los tiran la piedra y esconden la mano? Porque tiene que haber gente que represente esos comités. Lo mismo que las hay en Omnium Cultural o en la ANC.
¿Por qué se tergiversan los hechos en función de quién hable?
 
Ya está bien. Seguro que me equivoqué en muchas cosas, pero descargué toda la adrenalina que llevo dentro desde hace unas horas Voy a apagar la tele, el ordenador y pensar en mi nieta: la sonrisa ya me está asomando a la cara.
 

viernes, 23 de marzo de 2018

¡QUÉ ASCO DE PROGRAMAS!


¿Pero qué están haciendo con la tele y los programas de información?

Hoy, como ayer y anteayer y demás, he encendido la televisión a media mañana y me he encontrado un programa de esos que duran toda la santa mañana. Es como un episodio más, en versión audiovisual, de aquel periódico tan famoso en los años sesenta y setenta, El Caso. Y más o menos lo mismo con otros programas matinales y telediarios de cualquier cadena. ¿A dónde vamos a llegar?

De verdad que me ha dado asco. Ver destripadas las vidas de unas víctimas o de sus presuntos asesinos en bien ¿de la información? ¡Qué va! Estoy seguro que millones de personas deben estar viendo estas cosas y me pregunto qué tienen en la cabeza para disfrutar con estos horrores. Llevan con el pobre Gabriel, dándole vueltas a su caso, desde hace semanas y, aún hoy, no le dejan descansar en paz, ¡pobre pescaíto! Y si no, conexiones con más muertes o desaparecidos por la geografía española, entrevistas a cualquiera que pase cerca del micrófono e investigaciones como si fuesen los pobladores del plató los auténticos inspectores encargados del delito.

Hay, quiero suponer por su contenido, verdaderos masoquistas gozando con la elaboración de programas de esta índole. No es dar noticias nuevas, no, es reiterar y machacar a los televidentes con los mismos datos que todos conocen de programas anteriores. Debería caerles la cara de vergüenza. Tienen poca profesionalidad o, quién sabe, les obligan a actuar así y no tienen lo que hay que tener para oponerse. A lo mejor es que son tan inútiles que, si los sacan de este tema, no saben buscar otros de interés.

He apagado la televisión. Estoy hasta los mismísimos de permanentes revisables con manifestaciones ad hoc, venganzas, crímenes, psicópatas, padres enfrentados, políticos aprovechados, etc.; hasta las narices de presentadores y periodistas con cara mustia y acongojada ya no solo por la tragedia, sino como si se les hubiera muerto alguien más que cercano, porque es lo que suponen quiere la audiencia; hasta el forro de personas que se echan a la calle a protestar, pero son incapaces de denunciar delitos que acaecen delante de sus narices aunque, una vez cometidos, siempre se disculpan y relatan ante los medios de comunicación que creían que…, que pensaban que…, que era tan bueno/a, tan responsable, que cómo iban a pensar que…; hasta el gorro de analistas y detectives de pacotilla televisivos que se creen Sherlock Holmes; hasta la coronilla me tienen esos millones de personas adocenadas que se divierten viendo estos programas y que en realidad son los verdaderos culpables de su existencia en la parrilla de las teles; en fin, harto de que en algunas cadenas de televisión siempre tengan a los mismos invitados, independientemente del tema que se trate, como si estuviesen dotados de una sapiencia omnímoda.
Lo siento, pero es que soy incapaz de soportar tanto teatro, me da asco. 


Seguiría, pero no es cuestión de hacer esto interminable. Así que…

…disfruten del fin de semana sin perder la sonrisa.