domingo, 29 de julio de 2018

VACACIONES


No soltaba la maleta. La había comprado hacía una semana, una maleta en la que sobresalía el nombre de MAFALDA, fabricada con un componente plástico duro, un asa desplegable de dos posiciones y con ruedas.  A sus tres años y medio, le costaba llevarla por el suelo empedrado de las aceras del aparcamiento. Luego, cuando entró en la sala del aeropuerto, de piso liso y más deslizante, la arrastraba con celeridad hacia la fila para facturar, aquella fila, la del mostrador número siete, que su madre le había dicho que les correspondía. No la soltaba, como si en ella se escondiese el mayor tesoro del mundo. Y eso era, sin duda, a sus ojos.
Ella misma había estado la víspera, a partir de las siete de la tarde, discurriendo sobre las cosas que quería llevar de vacaciones. No todas, por supuesto, podrían viajar con ella, para eso sus padres ya le habían seleccionado el contenido, de lo contrario ni mil maletas hubiesen sido suficientes para cargar con todos los muñecos que quería que la acompañasen. Siguiendo las pautas que le daban, la niña había colocado las cosas dentro hasta que consideró que estaba suficientemente llena. Al final sacó su muñeco de trapo, Bubú, al que dormía abrazada, y prefirió llevarlo en la mano. Aún le quedaba una noche en su propia casa hasta volar al día siguiente hacia las islas, verdaderas promesas de sol y playa, si la meteorología lo permitía durante aquel verano loco. Al día siguiente, domingo, se levantó antes que nadie y despertó a sus padres, no eran ni siquiera las ocho de la mañana. “Mamá, mamá, ábreme la maleta, que tengo que guardar a Bubú” Con ojos somnolientos, su padre izó a la pequeña y la acurrucó entre ambos progenitores. “Pero, bueno, hija, ¿dónde vas tan temprano?”. Pero ella no deseaba acurrucamientos ni abrazos como otros días. Sus pensamientos discurrían en otro sentido, en que, si ya era domingo, habría que marchar a coger el avión enseguida y Bubú no podía quedarse en casa. “Venga, papis, que hay que acabar de hacer las maletas”. Mientras, saltó de la cama y llevó a su muñeco a la habitación anexa a la suya, en una de cuyas esquinas reposaban las maletas, depositándolo sobre la suya, encima de las letras MAFA ocultando una parte del nombre del celebérrimo personaje creado por Quino.
        Los nervios no la habían dejado parar quieta un momento durante toda la mañana y parte de la tarde de ese domingo. Le habían dicho que su abuelo los llevaría al aeropuerto alrededor de las seis de la tarde, que el avión no despegaría hasta las nueve, que no se preocupara, que jugase con los muñecos en casa, que enredase con sus amigos cuando salieron a dar una vuelta, que viese dibujos animados, alguna de aquellas series que tanto le gustaban, lo que fuese, pero que se calmase, que no llegarían tarde. “¿Y lo sabe Tito, que tiene que llevarnos?”. “Sí, no te preocupes. Lo vas a ver después, antes de comer.”
Alrededor de la una, sus padres la sacaron de casa y se fueron los tres a dar una vuelta por el mercado dominical. Habían quedado con su abuelo para tomar algo cerca de una céntrica cafetería de la villa. Cuando la niña lo divisó, en medio de la Plaza, corrió hacia él. No lo besó ni lo abrazó, como otras veces, sino que le soltó “¡Tito, Tito, nos tienes que llevar a las seis al aeropuerto!”. “Ya lo sé, pequeñina. Pero…¿y si me olvido?- preguntó con una sonrisa intentando tomarle un poco el pelo”. “¡Que no, Tito, que no te olvidas!”. “Bueno, si hay besos, a lo mejor…” Así consiguió que se abrazase a sus piernas y le diese tres o cuatro besos en la barriga. Mientras, él se agachaba y la abrazaba a continuación, plantándole un besazo bien sonoro en su mejilla.
        A las seis de la tarde se hallaba como un clavo delante de la rampa que descendía a los garajes. Había sacado a sus padres de casa casi a empellones, temía llegar tarde o que a su abuelo se le hubiese olvidado. Cuando vio el coche, se lanzó a por su maleta para acarrearla hasta la puerta del maletero. “Toma, Tito, métela ahí. Y ten cuidado, eh, que no se rompa”. Fue su padre quien acomodó el equipaje en el coche, mientras su madre la amarraba a la sillita de viaje que descansaba en el asiento de atrás.
Por el camino, los nervios la traicionaron: se durmió a los cinco minutos de arrancar. Demasiada tensión acumulada a lo largo del día, lógico.
Nada más aparcar, se tiró fuera como un cohete. Su maleta fue la primera, claro. Y luego hacia el edificio del aeropuerto. No se separó de ella hasta llegar al mostrador de facturación.
        Una vez facturado el equipaje, fue como si todo volviese a la normalidad. Para ella el hecho de saber que las maletas ya irían directas al avión, supongo que fue como darse cuenta de repente de que el aparato no podría marchar sin ella. Si ya estaban las maletas, enseguida irían ellos. Luego, embarcaron por la única puerta de aquel aeropuerto, pequeño, de provincias, uno de esos en los que resulta impensable perderse. Y nada más pasar por el escáner, entre sonrisas, se volvió y agitó su manita para decirles adiós a sus abuelos. La vieron gesticular algo con los labios, pero no la oyeron. Después desaparecieron los padres y ella tras una puerta que comunicaba con la zona habilitada especialmente para los pasajeros. Aún pasaron otros diez segundos antes de que la abuela dijese: “Vamos, anda. Ya no los vemos hasta vuelta”. “Ya, ya lo sé- farfulló él-, pero seguro que la voy a echar de menos estos diez días”.
        A la altura de Sotu’l Barcu, vieron despegar un avión, uno de tantos. “Mira, a lo mejor van en ese”- comentó Tito mientras alzaba la vista al cielo. Ella asintió, aunque no le contestó mientras miraba su reloj, que marcaba las ocho y cuarto. Demasiado temprano, pero para qué le iba a decir nada.
         
       

miércoles, 25 de julio de 2018

PAMPLINAS


Desde que Pedro Sánchez ascendió a las alturas en olor de multitud anti marianista, los hechos se suceden a marchas forzadas, en cámara rápida.

Por un lado, el PP se fracturó como consecuencia de la derrota parlamentaria. La ausencia del gran tejedor, Rajoy, descosió las costuras y deshilachó el partido en trozos pequeños. Casado dice que ahora será él el encargado de unir esos retales, aunque parece difícil que llegue a hacerlo como su antecesor. No se puede obviar que es uno de los delfines de Aznar, un seguidor de última hora que aprovechó la ocasión para levantarse y arrojar a los leones a la vieja guardia popular. Claro que aún está en el aire ese rejuvenecimiento  que se supone dada su edad y sus objetivos, aunque estos supongo que no son otros que transformar el PP en el partido que fue siempre desde sus inicios, el representante del centro derecha y derecha derecha en España dejándose de tonterías de acercamiento a ese dichoso centro que todos quieren para sí, no obstante lo prediquen para intentar atraer algunos votos. Ha de enfrentarse al mayor peligro de su partido, Cs, y tiene que hacerlo jugando con sus mismas armas.

Por otro lado, a Sánchez, que se aupó al centro del poder, no le van a poner las cosas fáciles. Escogió entre sus afines a una serie de personas a los que puso al frente de ministerios más a menos cercanos a sus conocimientos, pero le salió torda alguna de esas elecciones. Hay algunos y algunas (como gusta decir ahora) que han soltado por su boquita de piñón una serie de chorradas infumables y difíciles de defender, por más que lo expliquen de forma maravillosa, hasta el punto que parecen hermanitos y hermanitas de la caridad, unos San Francisco de Asís defensores de todos las bondades de la Naturaleza y del futuro del ser humano solamente posible si se vive como ellos y ellas dicen, muy ecologistas y muy serios y serias (hasta el gorro estoy del lenguaje inclusivo, se acabó tanto os y as) hasta el punto que dan ganas de ir a urgencias toda la ciudadanía y hacerse un chequeo a ver cuál es nuestra enfermedad a causa de la estrepitosa forma de vida que hemos llevado hasta ahora. ¡Vamos, que si seguimos como ahora, palmamos! Y para evitarlo, ahí están Sánchez y sus acólitos.

Y si a Sánchez le fue bien con la censura a Rajoy, gracias al apoyo de determinados políticos y partidos, ahora se empieza a dar cuenta de que no era oro todo lo que relucía. Concesiones por aquí, concesiones por allá, con tal de mantener un frente unido que le será imposible de lograr debido a las aspiraciones de algunos de ellos. Desde Cataluña, Puigdemont ha terminado con el PdCat, ese partido que le votó en aquella sesión, y ahora ya amenaza con nones. El presupuesto que aceptó del gobierno anterior, naranjas de la China, porque quería introducir cambios y le sale rana, y se va encontrar con cuatro gatos a la hora de votar sus reformas en el congreso. Aquellas promesas de acabar con la Reforma Laboral, o de hacer pública la lista de los blanqueadores de dinero, o de acabar con el carbón teniendo en frente a las Comunidades más afectadas, algunas de su propio partido, o terminar con el gasoil, cuando en Europa le están diciendo que no es como lo está vendiendo su ministra, que hay combustible limpio y vehículos que lo consumen desde hace algunos años que no contaminan más que la gasolina, que si la RTVE era un cortijo de la derecha y había que cambiar eso, pero el resto no traga, y así más cosas que siguen saliendo a la luz, pues…de todo eso, nada de nada. Dicen, dicen, pero hacerlo es otra cosa. Promesas, como las de todos los políticos, convertidas en agua de borrajas. Lo que sí hará o tiene en mente, y para eso ya ha tomado las medidas necesarias y las intentará llevar a cabo, es subir los impuestos a los de siempre. Te cuentan que a las grandes fortunas, a grandes empresas y a los bancos y.. jaja, al final esos impuestos saldrán de los bolsillos de los trabajadores, de los ahorradores, de los clientes de esas grandes empresas cuyos dueños son también los de grandes fortunas y demás. A ver si piensan que los de a pie somos tontos. Y se igualará el precio del diesel, sí, pero no a quienes, según ellos más contaminan, a camiones, autobuses, etc., no, no, a los particulares. Y aparecerán algún plan Prever de esos para cambiar coches, porque la industria automovilística mueve millones y, a lo mejor, algunos caen en sacos no rotos precisamente, quién sabe. Y pagaremos más por la luz, aunque te cuenten que qué va, que imposible, que lo del carbón no la encarecerá, a pesar de la opinión unánime de los expertos. Y…

O sea, que ha cambiado el gobierno. ¿Y qué? ¿Ha cambiado algo? No, lo que te dan por un sitio te lo quitan por el otro. Si he de contar algo favorable, sería de sucesos anecdóticos, esos de que tanto presumen para sacar pecho, como sacar a Franco del Valle o que la Religión no cuente para la nota media, entre otras pamplinas. ¿Y de eso vamos a comer, y con eso cambiamos España?  Tal parece, si somos fervientes discípulos de Sánchez, pero mucho me temo que así enseguida se quedará en cuadro.

 

Bueno, anda, tampoco será para tanto; a fin de cuentas, ahora, los personajes que nos pueden sacar una sonrisa son otros y también darán mucho de sí. Eso, impepinable.

lunes, 23 de julio de 2018

MEDIAOS DE XULIU, QUIÉN LO DIRÍA


 Yá pasóu ‘l’ ecuador d’ esti  mes de xuliu ya inda nun aprucióu ‘l branu por nengún l,lau.

-¡Jopeta, Tito, esti branu nun ía branu!- diz dacuando la mia nieta.

Nun m’ estraña un res. Nu colexu deprendiéron-y qu' esta estación yera la meyor del anu: la de nun tenere clase, la de correre l.libremente por ahí, la de la playa, la de xugare conos amigos. Ya en casa, dende bien pequenina, outru tantu de lo mesmo. Ya entovía, no que llevamos d’ anu, nun gocióu d’ una selmana siguida pa podere dicire ou entrugare tan siquiera si aquel.lo yera’l branu. Nun pisóu la playa a nun sere cuando foi de vacaciones conos sous país. Polo menos esfrutóu de diez días de sol ya d’ enredos ente’l sable. Sicasí, nesti intre, el bon tiempu ía una quimera si faemos casu a las previsiones meteorolóxicas. Da igual atendere pal parte ‘l Tiempu d’ una cadena de Tv que d’ outra, d’ una emisora de radio que d’ outra, d’ un periódicu ou d’ outru: Si nun orbaya, hai truena; si nun lo fai pol entemeudía, failo pola tardiquina ya, si non, pola nueite; pero nun falla, eh. Augua, no que yá l.levamos d’ esti anu, a fartucar. Quién sabe si despuéis, de la qu’ aporte setiembre, ochobre ya demás nun vendrá una bona enteseca anque, de momento, nin gota…de sol.

A lo meyor hai daquién que cuenta que tolo qu’ escribí anantes ía porque toi fartu d’ augua. Ya ía mentira. A mí, lo del sol, nun me petez un res. Con todo ya con el.lo, pa cualisquier cousa hai un términu mediu. Ya anguanu ‘l tiempu tornóuse radical, ta como Puigdemont ya compañía. Alcuérdome tovía del anu pasaú, que nos metimos n’ avientu con restricciones d’ augua por toda España, conos pantanos valeiros ya polos que se vía un filín de plata tresparente que dalgunos s’ emperraban en nomar ríu, magar qu’ aquel.lo más bien s’ asumiaba a una mexada de gatu; avisos municipales de cortes d’ augua puntuales; prohibiciones de faer más gastu del debío nos l.lares de la xente; etc. Bono, pa xardines particulares de dalgunos, pa campos de golf ou piscinas había abonda, pero esi ía outru tema.

Tol mundu naguando por augua, pidiéndola polo alto ya polo baxo hasta al mesmu Nubeiru; ya eso que la seca valía n’ ocasiones pa xustificar dalguna falcatrúa política. Inda más, nun faltaron nin tan siquiera procesiones con vírxenes ya santos, talo si vivíeramos hai un sieglu, cuando las explicaciones ainda nun yeran abondo nidias ya la culpia echábase-y a la xente, que padecía la seca pola mor de los sous pecaos. Valía entós todo p’ amenare a la xente ya métela na ilesia. ¡Ai, qué tiempos aquel.los! Güei, inda quedan abondos resclavos d’ aquel.la costume, vezos que dalgunos s’ empeñan en mantenere, magar naide-ys dea la razón. Sicasí, al.lá el.los cono suyo. Que cada cual crea lo que-y pete ya sía feliz, pero ensin imponer nada a los demás. Ansí sí se vive.

Pues bien, tanta seca, tanta seca, ya, por hache ou por be, en xineiru entama a l.lovere. ¿Nun queríais augua? Pues ambute. Ya, agora, en xuliu, nun abocanóu como mandan las témporas. Habrá que tornare a pidire que yá ta bien polo alto ya polo baxo. Hasta sacar santos, si fora menester. Pero… a vere si para, ho. Vei acabare por salinos aletas a todos. Y a todas, que se m’ escaecéu eso del l.linguaxe inclusivu. Va matame la vicepresidenta, si s’ entera.

 

Hala, siguíi esfrutando como meyor podáis d’ esti branu que nun s’ enteróu que lo ía. Sicasí, una risina puede echase: al mal tiempu, yá sabéis, bona cara.

 

domingo, 24 de junio de 2018

SENTENCIA


-Uy, qué mes llevamos en España. Hay de todo y para todos los gustos, oye.
-¿Por qué dices eso, Xuan?
-Coño, no lo ves, chaval. Cambio de gobierno, dimisión de ministros, la selección sin entrenador ahora y con otro nuevo ipso facto, que si acercamiento o no de presos, que si denuncias contra el juez Llarena, los pensionistas siguen en la calle, el Pacto de Toledo en agua de borrajas, en el PP. se tiran de los pelos y ahora más entre ellos para ver quién sucede a Rajoy y, para acabar, estos días los jueces en entredicho después de soltar a la Manada esa.
-Nada. Xuan, no te vuelvas loco, todo son fruslerías. Ya verás cómo, si la selección gana el mundial, todo se acaba en dos días.
-No, joder, cómo se va a acabar. Al menos esto de la Manada. Es increíble que estén condenados a una pila de años y les dejen en libertad provisional.
-La ley es la ley. No te olvides que los jueces la aplican en función de lo que dice. Si tienen derecho a estar libres mientras haya un recurso, pues ya está. Que cambien las leyes, chaval. Y eso es lo que no quieren los que debían de hacerlo. Es mucho trabajo y, lo de trabajar, no va con ellos. O, si no, crees que Puyol and family, o Rato, el rey emérito y sus donaciones o quién sé yo estarían de rositas sin que nadie hable ya de ellos, más de dos segundos seguidos
-Ya, ya sé por dónde vas, pero es que, si sigues por ahí, vas a acabar defendiendo que esos violadores anden sueltos.
-Que no, que no digo eso. Ya sabes que no tengo hijas, que es un argumento peregrino que da quien no sabe de qué habla, pero me da igual. En modo alguno se puede aceptar que esa pandilla esté en la calle, y menos aún con la sentencia que escuché en la tele. Pero lo que no se puede consentir es que llevemos tantos años con un Código Penal que no se adapta a la sociedad en que vivimos. Y eso la culpa no la tienen los jueces ni los abogados defensores ni los fiscales ni dios. La culpa, y tú lo sabes como yo, es de quienes tienen obligación de velar en primer lugar por nuestros derechos, los de ciudadanos decentes y cumplidores de las leyes, y no por el de los delincuentes, que los tendrán, claro, pero que pierden en cierta medida cuando se sitúan fuera de la ley.
-Mira, no voy a discutir contigo. Pero lo de soltarlos me dejó perplejo, a mí y a toda la gente que conozco. Fíjate tú, les permiten a esos cinco sentenciados, que puedan moverse por España menos por la Comunidad de Madrid, donde reside la víctima. Eso es un asunto para tratar y denunciar ante esos jueces, porque están favoreciendo a los acusados en vez de a esa chica. Lo que debían de sentenciar, ya que los sueltan, era que la chica se moviese por donde le diese la gana y ellos, en libertad provisional, que no pudiesen salir de un radio de un km, o menos si fuese preciso, de su lugar de residencia o de trabajo. ¿Qué es eso de que la chica ahora, víctima como te dije, no pueda salir de Madrid sin riesgo de toparse con uno de esos energúmenos?
-Mira, en eso no cayera yo. Está claro, que sean ellos los que vean reducido su ámbito geográfico y no ella. Porque, aunque digan que ella se puede mover por dónde quiera, cómo lo va a hacer si ellos están en cualquier sitio. Quien debería estar tranquila para desplazarse sería ella. Y así sigue padeciendo el mal llamado rigor de unos jueces que han sentenciado demasiado a la ligera sobre un caso en el que tienen a la sociedad en contra, a excepción de los cuatro amigos y familiares de los violadores. Ves cómo acabamos dándonos la razón. Eso debería de hacer el tribunal, opino yo. Pero estamos y vivimos donde nacimos: España. ¿Qué quieres? El eslogan Spanish is different es por algo, que no pasó de moda, pero para estas cosas. 
-Anda, déjalo ya. Vamos hasta la taberna de Luis, que va a empezar el fútbol y no quiero perderme el partido de…
-Hostia, sí. Arrea, que nos perdemos a Argentina contra ese equipo de...¿Cómo es?
-Uno, anda, qué más da. Mira, tú, que si acaba eliminada…  
-Venga, andando que es gerundio. Luego seguimos con los juegos del Mediterráneo, con Torra y hasta con el Rey, si hace falta.
 
No se preocupen, que todo pasará a un segundo plano en cuanto los mundiales entren en octavos. No pierdan la sonrisa y disfruten del verano.

martes, 19 de junio de 2018

¿DISCRIMINAMOS?


A la llegada de los migrantes procedentes del Mediterráneo en un barco con nombre de refresco gaseoso, fueron recibidos con todos los honores y declaraciones institucionales interesadas por las autoridades, grupos de personas exaltados, representantes de ONGs, cámaras de tv, periodistas de todas clases habidas y por haber, gritos de ánimo atronadores, etc. Fin a una misión en la cual se produjeron una serie de circunstanciales a nivel internacional que dejaron con el culo al aire a determinados países y a la UE con sus políticas de acogida, al tiempo que le sirvió a España para apuntarse un tanto en el tema de la migración. Supongo que los rescatados pedirán todos, o casi, asilo político en base a las condiciones bélicas por las que atraviesan sus correspondientes estados, uno de ellos Libia, donde la tan cacareada primavera árabe había triunfado y Gadafi había sido ejecutado, para encontrarnos ahora con esto. Como en Egipto, donde la dictadura militar continúa su rumbo.
No obstante, aquí en España tiene mucha más importancia, o al menos se le da, a este desembarco en medio de todo tipo de condiciones posibles humanitarias, tanto durante la travesía como al atracar, que a esos cerca de millar y medio que han llegado en patera a las costas del sur de nuestro país durante el último fin de semana. A estos últimos, los telediarios y las radios o la prensa apenas les han dedicado unos segundos y tampoco hubo recibimientos majestuosos por parte de políticos para hinchar el pecho y salir en la foto, ni las condiciones de acogida me temo serán las mismas. ¿Habrá también la posibilidad de asilo político para estos? ¿O se regularizará su estancia en cuarenta y cinco días, tendrán tarjeta sanitaria, los acogerán en otras comunidades, qué pasará con ellos? A saber, espero que alguien nos lo cuente y que la discriminación no exista, ya que...: La hipocresía es infinita en esta sociedad en la que vivimos, y la de determinadas personas también, porque la aprovechan para sus propios fines vistiéndola de solidaridad. Me dan pena, al par que asco.
No obstante, bienvenidos seáis migrantes, los del Aquarius y los de las pateras, que la vida os sea propicia.
 
No se olviden de la sonrisa, aunque esas circunstancias duelan tanto, que la sonrisa siempre es una forma de que esta gente esboce también una pequeña, aunque sea a regañadientes ante su futuro incierto.

jueves, 14 de junio de 2018

Y SE FUE, PERO SIN DIMITIR


          Y Màxim Huerta dimitió, bueno, no, no dimitió, dijo que se iba porque la palabra dimisión no la pronunció, es tabú. Pero bueno, lo que quiso decir fue que lo echaba una jauría que andaba suelta por ahí, que él era un ser inocente, sin culpa de nada, y que lo que hizo era habitual entre muchos otros. Pues mejor haría cantando y diciendo los nombres,por twitter, que se le da muy bien,como si fuese el trum español, de todos cuantos conoce que siguieron las mismas pautas que él para que la ley no fuese igual para todos. Seguro que no da nombres, él que presumía de estar en un gobierno que iba a combatir la corrupción.    
          Pues mira, Màxim, estos empezaron por ti, aunque se lo pusiste a huevo, chaval. Les costó, eh, que se pasaron la mañana de ayer defendiéndote hasta que se dieron cuenta que estaban haciendo el ridículo ante la sociedad. No obstante, tú que apuestas tan fuerte por las políticas de Sánchez, no estaría de más que hablases con Hacienda y les contases todo eso que sabes sobre prácticas corruptas de otros famosos y famosillos, esos que, según tú explicaste ayer, creaban ese tipo de sociedades, como la tuya, una práctica habitual, parece, para no pagar lo que debían al estado. Anda, no te acobardes, sé fuerte, dirían algunos en este país, y acaba con esas corruptelas. Te coronarías de gloria, aunque hubieses tenido que pasar por este trago que te buscaste hace años.

          Sigan esperando por el verano, no tardará. Así que una sonrisa a cuantos les rodean y a dar envidia a quien no lo practique.

miércoles, 13 de junio de 2018

SON IGUALES


        Pues ya lo ven, el nuevo ministro de Cultura y ¿Deporte? ha intentado hace años saltarse las leyes a la torera defraudando a Hacienda. Lo cogieron con las manos en la masa y tuvo que arreglárselas como pudo para pagar lo que el estado le pidió a cambio. ¿Y?

Pues eso, que ahora el PSOE, Pedro Sánchez, se halla en la misma tesitura que padeció el PP en otros casos. ¿Y qué hace el Presidente de Gobierno? Esconder la cabeza en la tierra como los avestruces o como Rajoy, que para el caso es lo mismo. Y la Ministra de Trabajo, una tal Valeria porque no sé si es su nombre o apellido, ni me importa mucho, la verdad,  nos ha soltado en rueda de prensa que eso de Màxim Huerta fue hace años y que ya está todo arreglado. ¿A qué les suenan las explicaciones? ¿A quién les recuerda?

        Siempre he dicho, y los hechos me refuerzan aún más la idea, que todos son iguales. ¡Qué más da PP que PSOE! Seguimos en un país, estado o nación con gobiernos ridículos, con Ministros que se aferran a sus sillones como si estos fuesen de hierro y su culo, el de los Ministros, imanes.

Cuando vengan las elecciones, ni se sabe cuándo, ¿a quién narices se podrá votar?

¡Uf!

Anden, no se quemen. Vamos a seguir igual. Intentemos ser lo más felices posible y echar una sonrisa al día, por lo menos.