martes, 19 de enero de 2010

Carnaza

Venta de imagen,
uso de críos para vivir…
del cuento.
Vergüenza adulta,
¡infelices niños!...
…ignorantes.
No nos merecemos nada,
somos peores que hienas,
como buitres entre carnaza de fama,
despedazada y pútrida,
apta para el egocentrismo humano.
Igual quienes se aprovechan
que quienes lo consentimos.

Pin y Pon

Nestos caberos tiempos avézase ún tanto a sentir "jilipolleces" que llega 'l momentu en que t' entren per un oyíu y sálente pel otru. Y escribo esto dempués de lleer delles coses al rodiu de temes que m' afecten como asturianu vecín de Grau. Veamos:
-Per un llau toi atentu a les nueves sol futuru auditoriu d' esta villa que, pante min, camiento que va quedar n' Escuela de Música darréu que les perres nun algamen.Yá lleí na prensa que'l gobiernu moscón glaya nel desiertu énte les partíes del presupuestu d' Asturies nel que nun se consigna nin un céntimu pa esta fin. Conque la fechura d' un auditoriu que tanto necesita Grau, vuelve quedar nel aire.Y yá van...¿cuántos gobierninos municipales y gobiernonos autonómicos? Yá, yá sé qu' hai que ser optimistes, que dalgún día se fairá, pero, home, esto de les promeses...Teníen que coyer a los que lu prometieron y llevalos al xulgáu por engañanos y pa que 'l xuez los absolviera y na sentencia escribiera que la culpa toa ye de los vecinos por fatos, por inocentes, por tontones, por creyer en paxarinos preñaos.

-Dotramiente, tamién lleo con preste les noticies que nos apurren dende'l País Vascu y dende Galicia (Cantabria nun sabe, nun contesta, o ye que lo tien perclaro, anque nun sé qué) amuesando un interés perfondu pela comunicación ferroviaria de tola cornisa cantábrica xuniéndola col afamáu AVE, envede una FEVE que, como muncho , pue dar de sí lo que nun coche sería la quinta velocidá, porque a la sesta...Vamos, como que non. Y alcuérdome del parecer de los mandamases asturianos, a la escontra de toos, simepre de llistos pela vida, diciendo que si l' impactu ambiental, que si los paisaxes protexíos, que si pamplines. Nes dómines que corren, nesti sieglu XXI (nel que munchos d' ellos entovia nun entraron nin entrarán) hai que se decatar que les comunicaciones son el sofitu del que tenemos qu'echar mano si queremos progresar como país, como autonomía, como rexón o como provincia (llamáilo como queráis, pero nun dexa de ser Asturies). Y fixáivos: nin autopista pa la Meseta porque la de pagu ye eso, de pagu, y amás la más cara o cuasi d' España, y, si caen cuatro trapucos blancos, va y cierra; la rede ferroviaria p' hacia'l sur apellada Ruta de la Plata, tururú que te vi, qu' en Lleón yá dixeron que pa ellos lo primero son las autopistes; l' AVE que va llegar a Asturies dende Madrid va ser un paxarín de los del nial, que tovía nun sabe esnalar; l' aeropuertu pierde llínies aéreas, vuelos a otros llugares que van salir desde Santander, Bilbao o Lleón, controladores, pasaxeros (lóxico) y lo que faiga falta pal bon gobiernu n' otres comunidaes, que n' Asturies nun hai naide que diga un res; el superpuertu de Xixón ta empufáu y eso namás col créditu famosu que-y dio l' Estáu y que nun sabe cómo devolvelu; ...

Nun sé, será porque ye perceo (les cinco y media la mañana) y tovía nun tengo la cabeza furrulando a tolo que da (que tampoco nun ye muncho, reconózolo), pero a min esto, como dicía enantes, éntrame per un oyíu y salme pel otru. Polo menos hasta les ocho la mañana que tomo un cafetucu solu (con azucre, eso sí, que la sacarina faime comer llambionaes), lleo la prensa y torno a lo de cuasi tolos díes: encabroname con toos ellos, colos mandamases asturianos, que son en política algo así como muñequinos de la granxa de Pin y Pon en comparanza con un ganaderu asturianu cuando ve lo que-y paguen pol llitru lleche.

Bono, ta bien. Voi vistime pa dir pol periódicu, anque nun sé si lleelu pa qu' esti martes seya un poco meyor.. Que pasen un bon día.

viernes, 15 de enero de 2010

INTERROGANTE IV...Y ASÍ NOS VA

Y se desató un infierno en Haiti. Y miles de muertos llenan sus calles. Y todos los países del mundo se apresuran a enviar todo tipo de equipos, alimentos, etc para intentar paliar las necesidades básicas en aquellos lugares devastados donde miles de personas probablemente vaguen a día de hoy aún sin dar crédito a lo sucedido.

Incluso alguno de esos damnificados. como vi ayer en la TV, le echa la culpa al gobierno, de que éste ya sabía que iba a suceder y no había dicho nada. Todo vale. Hay que buscar la causa de un hecho que se sale de nuestra visión de futuro más pesimista. Se espera cualquier cosa en lugares como Haití, pero esto, no. Y es que un terremoto es un terremoto, y si supera el grado 7 en la escala de Richter, entonces sabemos lo que les espera a estos países pequeños, pobres, olvidados de la mano del G-20 ó 9 ó 12 ó 24 ó...¡qué más da un número que otro si sólo se reúnen para mirarse el ompligo e intentar que las diferencias entre una parte del mundo y la otra sea cada vez más abismal!

Ante fenómenos de este tipo, no dejo de preguntarme nunca por qué en determinados países - EEUU, Japon- se manifiestan con daños mínimos en comparación a este último u otros semejantes - Haití, Sur de Asia, etc.

Y siempre me encuentro en mi respuesta con la hipocresía de los países ricos-multinacionales poderosas e influyentes hasta el grado de no importarles nada más que ellas mismas- que se reúnen cada cierto tiempo intentando dar una imagen sobria y responsable de su manera de actuar; y siempre me encuentro con una organización obsoleta, esa ONU a la que sólo se le hace caso cuando así lo quieren media docena de países que la gobiernan. Y yo me pregunto:

¿No sería posible hacer una ONU para esos cinco o seis y que ellos se lo guisen y ellos se lo coman, y otra del resto del mundo donde las decisiones no puedan ser vetadas en función de intereses oscuros e interesados?Porque, visto lo visto, peor no nos podría ir. E incluso se podrían tomar decisiones para que en lugares como Haití se pudiese vivir de otra manera, con un estatus de pobreza social, educativa y alimentaria que no avergonzase al resto del mundo, de un mundo que sólo toma conciencia de ello cuando acaecen fenómenos como éste.

Bueno, que es muy temprano, y hay más cosas que hacer. Ya saben, echen un vistazo alrededor y, si algo se puede cambiar para bien, háganlo. Pero sean siempre optimistas y diviértanse cuanto puedan.
Hasta la próxima.


jueves, 14 de enero de 2010

Opuesto a prohibir

No es bueno gobernar dando palos de ciego. En la mayor parte de las ocasiones el estacazo lo lleva quien no lo merece o quien no entiende por qué le zurran a él sin apenas haberse metido con nadie cuando hay tantos otros alrededor , conocidos de todo el mundo, que están pateando y pisoteando todos los principios legales conocidos.
Y viene al caso de la famosa ley aprobada hace poco por el gobierno, (¡qué poco tiene que hacer! : matar mosquitos a cañonazos), esa de la economía sostenible, y la sección que afecta a determinadas webs, las cuales piensa cerrar ipso facto con el beneplácito de ínclitos adoradores famosillos ellos que, como vulgares sanguijuelas, chupan la sangre de muchos españolitos amparándose en una llamada propiedad intelectual.
Lo de la intelectualidad debe ser por muchos programas de TV, de radio, muchos artículos de prensa, muchas, muchísimas canciones, películas, libros, etc que a día de hoy estarían mejor perdidos en la mente del autor, el cual lo único que ha logrado al sacarlos a la luz ha sido que veamos los demás la cantidad de mierda que somos capaces de tolerar a nuestro alrededor. Es esta misma gente la que quiere imponernos a través de una señora que ocupa un cargo ministerial, muy bien vista por cierto en ciertos ámbitos que luchan por su intelectualidad, y a la que se le conoce la enorme capacidad de gestión de grandes cosas en favor de... ¿eso, de qué?: Escribidlo vosotros, que a mí es que no me sale.
Todo cuanto han hecho la mayor parte de esos intelectualillos ha sido montado para que nosotros les permitamos seguir viviendo esa vida de fastuosidad que nos ofrecen las revistas o los programas de TV, ligada a infinidad de momentos especiales para ellos, en ocasiones incluso ilícitos, como se demuestra una y otra vez en medios de comunicación (drogas alcochol, etc), y que ante las cámaras nos los venden como ejemplos para nosotros y para nuestros hijos.
¿Hasta cuándo estaremos dispuestos a transigir? ¿Seremos capaces de seguir permitiendo que quien nos gobierne sólo sea capaz de usar la palabra prohibir?


Por mi parte, de prohibir, nada. Donde mande la educación, desaparece la prohibición. Así que ponte a ello y después...Después, eso: zapatero a tus zapatos.


Que lo pasen bvien, y que hoy y mañana y pasado no les prohiban mucho.
Hasta la próxima.


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martes, 12 de enero de 2010

Año de nieves, año de...¿?

Aún no nos hemos recuperado del frío, de la nieve y del hielo de estos últimos días y ya andamos preocupados, más o menos, por el cambio de temperaturas, por si soplan vientos del sur, por si el parte meteorológico da lluvias para varios días y entonces las riadas se van a convertir en un problema aún mayor que el pasado.
Así que cuidado con el refrán famoso de "año de nieves, año de bienes" puesto que, cuando nació esta expresión, supongo que no se ha tenido en cuenta el deshielo de esta forma tan brusca, ni los problemas de accesibilidad a determinados pueblos y lugares que obliga a sus vecinos a adoptar decisiones con las que no contaban, ni los cortes de corriente eléctrica que sumen a veces en la desesperación a una parte de esta sociedad consumista en la que vivimos y contra la que no somos capaces de rebelarnos, ni la situación de desamparo en que quedan miles de animales que se ven obligados a cambiar sus hábitos, ni los problemas de personas desarraigadas que aún conviven a nuestro alrededor estirando una mano que espera una pequeña limosna mientras nosotros miramos para otro lado al tiempo que nos vamos a las rebajas, ni... (estoy seguro que cada uno podría escribir aquí una situación para completarlo).
Por eso los refranes, como cualquier otro dicho que bien puede venir a cuento según las circunstancias en las que estemos inmersos, deberíamos pensarlos muy bien antes de decirlos tan alegremente. Las situaciones no siempre son las mismas y pueden dar lugar a interpretaciones verdaderamente ambiguas en virtud del ser a quien afecte.
Y esto se me ocurre porque estos días en las tertulias de los medios de comunicación se compara la situación meteorológica de este fin de semana con la de hace casi justo un año para colocarnos la idea de que este vez sí se atajaron los problemas con suficiencia. ¡Cómo se nota que quienes opinan viven en Madrid, Barcelona o en el centro de Oviedo, por un decir! Me gustaría verlos atrapados en un pueblo del suroccidente asturiano, de la montaña cántabra, o de cualquier otra comunidad afectada por el temporal. ¡Quién los vería cambiar y mantener una opinión justamente contraria a la que hoy expresan, explayándose con ejemplos que nada tienen que ver con la realidad diaria de estos lugares alejados de sus sillones cómodamente situados en platós calentitos y desde donde se puede pontificar para alabar o criticar según sus pensamientos políticos!
Y es que nunca llueve a gusto de todos.

¡Hala, que ya está bien! Que ustedes disfruten y no me hagan mucho caso que a veces ni yo mismo me entiendo.





lunes, 11 de enero de 2010

Bona idea

Hai ocho díes inda nun camentaba con seguranza que güei diba ser pa tornar a esti enriedu míu del blog asina, con un enfotu más grande nun mañana meyor.
Yá me decaté de lo que ye, anque ensin sabelo perdafechamente, acolumbrar per un furaquín la medrana énte la gafedá d' una malura inesperada. De magar m' enteré d' ello, hubo un periodu de tres o cuatro díes nos que dientro la mio cabeza namás s' emburriaben les idees más pelegrines tantiguando la mio fuerza nesi momentu ensin vergoña nenguna, cuásique hasta sentime esforciáu por dalgún d'esos camientos, y puxando por ser caún d' ellos el cabezaleru. Agora, qu' echo una güeyada p' atrás, alcuérdome d' esi tiempu; sicasí nun soi pa remembrar nin tan siquiera cómo lu pasé, qué fici, nin en qué pensé. Y non porque perdiera la memoria de sópitu, como pudiera pensase, sinon porque prefiero esborralos de la mio vida. Nun valen la pena. Por suerte, el ser humanu entovía ye p' alcordase de lo que quier y escaecer lo que-y pete o lo que-y interese.
Y a mi namás se me quedó grabada la idea que m' interesaba naquel y nesti momentu: una que m' ordenaba que siguiera echando la vista adelantre envede escondeme dientro mesmamente de mi; una que me contaba melguera que la vida ye pa esfrutala y non pa pasar per ella con xestu seriu, foscu y avinagráu; una que m' amuesó a la xente que me quería y non a la que m' arrodiaba; una que me glayó al oyíu que nun hai meyor futuru que'l del día a día y non el de les aloyes a años vista; una que me sutripó hasta escuaxiringame col envís de llevantame la cabeza; una que me metió nel corazón puxu abondu pa mirar p' hacia 'l 2010 con enfotu y esperanza; la mesma que nesti momentu me ta diciendo sele "¿qué te dicia yo?".
Prestóme aquella idea y quedéme con ella: Sonríi siempres a la vida, aprovéchala día a día.
Y ye verdá.
Yá sabéis: pintái una sorrisa mañanera enantes de salir de casa y esfrutái del día. Pasáilo bien.
Hasta la siguiente.

viernes, 1 de enero de 2010

Año Nuevo resacoso.

¡Pues qué bien! Resulta que ya estamos en 2010. El tránsito de una año a otro fue totalmente indoloro.Me levanto hoy por la mañana con la misma cara de otros días. Me veo reflejado en el espejo del baño buscando alguna arruguilla más, pero lo único que veo es la cara de recién levantado, de semisueño, de todos los días, con los ojos medio cerrados y esperando que el agua de la ducha caliente un poco para meterme bajo ella y quitarme alguna lagaña de más. No por nada, es decir, que no son producto de haber estado de juerga esta noche pasada, como muchos mortales encantados de recibir un nuevo año en compañía de gente muchas veces totalmente desconocida hasta el mismo momento en que alguien que pasa por allí le suelta un ¡Feliz Año Nuevo! y que al cabo de un par de horas, si no es antes, al mismo que pasaba por allí pues... ¡si te ví, no me acuerdo!
A mí también me pasó eso de salir la Nochevieja de farra. Y a mí también me pasó que en Año Nuevo no fui capaz de quitarme el dolor de cabeza de encima en todo el día. Y también me pasó que, después del segundo año de semejante memez, me rebelé y dejé de hacer tonterías que no van con la edad.
Y también salí de cena-cotillón (como se dice ahora tan finamente) y barra libre toda la noche y sopas de ajo y churros con chocolate y baile y ¡yo qué sé cuántas cosas más que te venden para que caigas en su trampa, en la de adocenarte en pro de una moda que va camino de convertirse en una de las más imbéciles que en el mundo han sido, son y ¿serán?
Ya despierto casi del todo, vestido y listo, salgo y me dirijo, como a diario, hacia La Podada, a ver a mi madre: tomarle la tensión, la diabetes, prepararle las pastillas, curarle los ojos, ....
Por el camino, ni un bar abierto; nadie en la parada del autobús; ni un coche por la carretera; ni siquiera un gato o un perro que vagabundeen o revuelvan en alguna de las muchas bolsas de basura que se apilan al lado de los contenedores y puedan fijar, de resbalón, su mirada en mí. Durante ese trayecto me siento solo en el mundo, soy el único ser vivo que puede oler el aire frío de la mañana e inspirarlo limpio antes de que la pituitaria se llene de otros aromas más propios de la ciudad. Y en el puente del río Martín me detengo para contemplar la corriente de agua que se abre paso entre maleza y porquería, una fuerza líquida a la que siento refunfuñar protestando por tener que discurrir por lugares poco aptos para ella. Luego, levanto la cabeza y diviso la nieve que cubre Las Andrugas, como siempre llamé a la Sierra del Aramo, y que me confirma que, a pesar de todo lo que el hombre hace para destruirla, aún la naturaleza es capaz de dibujar belleza para ofrecérnosla sin un atisbo de rencor.
No me queda nada para llegar, estoy ya a la puerta de casa de mi madre. Antes de entrar, me vuelvo y lleno mis ojos del azul del cielo.
Cuando regreso, todo sigue igual. El desierto, la ciudad fantasma, me conmueve. El Año Nuevo, como es habitual en nuestra sociedad, comienza resacoso, dormilón y sin ganas de hacer nada. Igual que el pasado y el anterior y el anterior. ¿Lo que mal empieza, mal acaba? Ya hablaremos: la respuesta es cosa nuestra.
Que lo disfruten y manos a la obra.
Hasta la próxima. Sean felices.