martes, 11 de agosto de 2009

El Paséu' l ríu Martín.

Yá van delles selmanes que me pruye'l fechu de nun tener escrito daqué d' ello, hasta güei que m' alcordé otra vuelta del asuntu ya nun me quedó más remediu que faelo, si nun quería que l' escaezu se fixera dafechamente l' amu , como me vien pasando cada vez con más coses. Los años, ¡qué se-y va faer!
Resulta que hai yá enforma tiempu, de la qu' inaguraron el paséu que cuerre paralelu al ríu Martín hasta la so desembocadura, ocurrióseme comentar con una riestra xente, ente quien había dalguién enforma averáu al mandu municipal, que yera una vergoña que se fixera una obra ansí ensin pensar pa ná na llimpieza'l calce.
De xuru que yera too normal ya' l diseñu perfectu, viendo que tamos nun país onde nun se fai una obra pública bien de primeres. Siempre queda daqué que fai necesario una nueva inversión p' acabar de poner toles coses en riegla, Ya tovía..., espera tu, que pue nun ser la última.
Anque hai casos que son pa enclicase ya guardase embaxo la mesa pa nun salir ya que nun te vean. Entovía me vien a la cabeza la primer obra del Paséu'l Riú Cubia, acuantayá, coles sos filaes d' álamos qu' atosigaben colos sos vilanos a tolos alérxicos de Grau, y al cabu de dellos años, ¡a cambialo too! De xuru qu' había munches coses mal, porque féxose otru nuevu, hasta con llagunines per entrambos llaos, que tán seques cuasi tol añu.Vamos, qu' equí nun foi que se fixera una obra a medies, ye que se fixo mal de mano ya hubo que volver gastar otra vuelta parte de los nuesos dineros públicos. Pero, naide dixo ná. ¿Pa qué, si dempués too se sabe?
Pues bien. tornando al Martín, hai cosa de dos años, falando con ún de los mandamases d' anguaño nel ayuntamientu, ente otres coses, díxi-y tamién lo del ríu:
Que fixeron un paséu mucho guapu, ye verdá, pero...¿ daquién cavilgó nel modu de llimpiar el ríu? Hai que-y faer una o dos ramples nel sentíu nel que va l' agua, pa poder baxar la maquinaria afayaíza pa poder intervenir nel so calce: llimpieza de basoria, podar ya talar árboles que miedran como ellos solos, o arrincar toles males yerbes ya matos que crecen dientro ya que puen ser nalgún momentu un peligru, inda más si hai una llena que puea ataponar ya faer que pase l' agua perriba. O, fixáivos, namás qu' una rampla pa que, si-y cai a dalquién cualquier cosu dende enriba, tenga un llugar per onde baxar ya garralu.
Lo que nun se pue faer ye un páseu qu' encorseta dafechu al probe ríu ya llueu esperar p' acuriosalu que tengamos qu' entrar o pel ríu Cubia, al final, o per La Podada, enriba'l too.
¿Tanto cuesten una o dos ramples? Seique non.
Naguo porque se faigan, pero, por favor, que nun les diseñe'l mesmu de les "eses" que fixeron na carretera xeneral: Pensái no que sería tener qu' usar una rampla ya, pa llegar al ríu, tener que dir dar la vuelta pela Cabruñana.

Unn saludu ya hasta la siguiente. Pásenlo bien.

viernes, 7 de agosto de 2009

POR FAVOR...

Como todos los días, mi regreso matinal a casa, una vez comprado y leído el periódico (es un decir, a lo de leído me refiero, ya que es imposible en poco más de media hora enterarse de todas las noticias y chorradas que trae cualquiera de ellos) me dirigí como es habitual a la panadería para comprar el pan, una barra gallega (tampoco sé por qué se la llama así si está hecha aquí en Grau). Tenía delante de mí a una señora que preguntaba por un par de productos de repostería que no veía en la estantería. La chica que despachaba le informaba de que se habían acabado hacía pocos minutos. La señora, rezongando algo así como que mucho madrugaba la gente, le pidió entonces, hablando un poco más bajo de lo habitual, dos piezas de otra bandeja llamándolas por su nombre. La chica, que no había entendido bien el denominación que la señora había pronunciado para nombrarlas, risueña, le preguntó:
-¿Cómo los llamó, medias julias?
.No, no, -
respondió ella.- medias lunas.
-¡Ah!-
se sorprendió la joven-. Dos croissants.A lo que la señora, no sé por su cara cuánto de molesta se sentiría, porque estaba de espaldas a mí, lo único que dijo fue:
-Aquí en España siempre fueron medias lunas. Pero ahora, como todo el mundo sabe francés e inglés, le cambian el nombre a todo. Y yo me niego a hacerlo.A continuación, una vez pagada la compra, se volvió y se fue.
Tras de mí había un señor, con chubasquero y un sombrero impermeable porque afuera “orbayaba”, que no pudo contenerse.
-Siempre somos los tontos para todo. Y lo malo es que lo permiten. Si tenemos palabras en castellano para decir las cosas, ¿a qué viene que se nos bombardee desde todos los sitios con los nombres en otros idiomas hasta que nos olvidamos del propio? Es una vergüenza.
Lo miré de reojo, con media sonrisa que aprobaba lo que él estaba diciendo, y pedí mi barra ¿gallega?
-Aún me acuerdo del verano pasado- siguió el paisano-, en una fiesta en que había varios chiringuitos. Me acerqué a uno que vendía bocadillos y le pedí a una de las chavalas que lo atendía uno de “tocín”. Y va ella, toda peripuesta, y me pregunta que de qué le había dicho que lo quería. Cuando le contesté, señalándolo, que uno de “ tocín” o panceta, que uno de aquellos, ella, muy “sabionda”, me informa, como si yo fuese un niño al que hubiese que enseñar el nombre de las cosas, que aquellos eran de “beicon”. Y me dio uno.
Al pagar, con el bocadillo en la mano, le mandé que dejase la vuelta para ella, añadiendo al segundo siguiente que ojalá le sirviesen las ganancias de las propinas para ir a clase a aprender castellano.
Y ella, que de momento no oyera nada más que lo de “deja la vuelta para ti”, porque ya sabemos que la pela es la pela, me soltó un “gracias” saleroso, que se le cuajó de inmediato en la cara cuando sintió lo de ir a clase.
-Yá, yá-
acerté a decir mientras pagaba religiosamente mis ochenta céntimos por la ¿gallega? Y me fui a oír música a cualquier otra parte donde seguro que encontraría algo tan “gracioso” como lo que había contado aquel señor.
Cuando estaba cerrando la puerta de la panadería, oí a la chica que le preguntaba:
-¿Qué quiere, una baguette, como todos los días?
Hasta la próxima y sean felices, “s’il vous plait”.

martes, 4 de agosto de 2009

PAISAJES LUNARES














































¿PAISAJES LUNARES? NO, LANZAROTE.
Una isla que es la antítesis de mi país, Asturies.
Una isla donde se puede apreciar con total majestuosidad cómo fue el origen de la Tierra.
Una isla donde los colores oscuros, todas las gamas desde el gris más claro al negro más negro, chocan con el blanco de sus casas, con el azul de su mar, con los colores rojos del fuego de sus volcanes, con los verdes creados por Manrique o los ocres de sus tierras.
Una isla diferente que me hizo ver la infinidad de clases de belleza que la Naturaleza nos ha regalado.
Una isla que también me confirmó que vivo en el paraíso del planeta, a pesar de tantos intentos como hay, creados y permitidos por quienes podrían evitarlo, para acabar con él, para acabar con la tierrina que me vio nacer.
¡Hala, que os guste y hasta la próxima!
Pasadlo bien,que estamos en agosto, en plena canícula, si es que en mi paraíso existe tal.































































































































jueves, 30 de julio de 2009

Como una hormiga


No puedo privarme de dejar por escrito la impresión que me causó una isla que visité por primera vez la semana pasada: Lanzarote.
Cuando subí al avión, lo único que conocía de ella era su origen volcánico. Pero no estaba preparado para enfrentarme a la majestuosidad de sus pequeñas montañas, acostumbrado como estoy al paisaje asturiano, y aún más cuando lo primero que nos cuenta la guía que nos trasladó desde el aeropuerto al hotel es que de montañas, nada, que todo cuanto veíamos erigirse y mirar hacia el cielo azul de la isla eran todo volcanes.
La primera idea que me vino a la mente fue la de cierto temor atávico, producido únicamente por la visión que para mí tenía este hecho a través de documentales, reportajes televisivos o simplemente lecturas más o menos propensas a engrandecer estos fenómenos: ¿Sería posible una erupción durante mi corta estancia veraniega en busca de cuatro días de tranquilidad y de olvido de mis tareas diarias? No obstante, enseguida mi cerebro, mi parte más racional, me mandó la orden de no preocuparme ante un previsible acontecimiento futuro e imposible a día de hoy, contra lo que nada ni nadie puede hacer nada.
La percepción de un hecho tan tangible como que un pueblo fue, es y va a ser capaz de vivir sí con respeto, pero sin miedo a las consecuencias que el poder de la Tierra, inequívoco, pueda originar me produjo la sensación de estar viviendo en una isla de héroes enfrentándose todas las mañanas de su vida a la tremenda epopeya de luchar contra algo tan superior a ellos como es el poder incontrolado de su propia tierra.
Y día tras día, ese pueblo sale victorioso.
Y entonces tuve la impresión de ser una hormiga al lado de un conejero*.
Hasta el próximo día y que ustedes sigan disfrutando de este ¿verano?


* Es el gentilicio con el que se conoce a los habitantes de la isla de Lanzarote

sábado, 18 de julio de 2009

ESES S S S


Hai dellos díes escribía equí que la llegada de les turboglorietes a Grau diba ser tou un espectáculo: les primeres de la hestoria n’ España , ya la nuesa villa diba ser la primera en prebales, la pionera n’ instalales.Pues bien, dicía yo que les “turboeses”, si diben ser como les del parque, nun diba implantales naide. Cualisquier persona que viniera veles col envís de faer dalguna nel so pueblu o ciudá, diba salir espantáu.
Güei, de la que me paro pensar un migayu nello, nun dexo d’ almirame del nome de les dichoses retondes. Siempres camenté no del “turbu” como daqué tocante a coche: pon el turbu ya sal a …, mete’l turbu ya arranca que… entra-y el turbu ya entós… . Ye dicir, que lo del turbu sonábame a que’l coche alquiría más velocidá, corría más.
Y resulta qu’ a estes coses que tán faciendo en Grau llámen-ys turbo….¡Home , meyor llama-ys “ralentiglorietes”, porque estos cosos que ficieron, envede da-y fluidez a la circulación, lo que van faer ye atascala más entovía. Conque, si nun vos da más, voi siguir simplificándo-ys el nome a les “turboeses” ya dexalu n’ “eses”, que ye más cenciello ya más realista. De xuru que nun van escaecese de poner a la entrada ya salida del pueblu señales de tráficu d’eses de calzada sinuosa.¡Bah, oyi, pa que la xente polo menos sepa aú se va meter!
Dica n’ adelantre, ya mentanto nun se vea lo contrario, les dichoses "eses" que tán faciendo equí van danos más d’ un dolor de cabeza. Yá lo veréis. Al tiempu.

Bono, ya nun-y deis munches vueltes, que tamos en branu (¿?) ya nun hai que s’ encabronar.
Pasáilo bien ya a ser felices.
Hasta la prósima.

domingo, 12 de julio de 2009

Migoya y la educación


Y esta mañana vuelvo a enterarme con estupor de que los trubunales también echan abajo el tema de las plantillas docentes.

Sigo enclaustrado en mi estupor cada vez que aparece una noticia sobre el mundo de la educación en Asturies.

¡Venga palos, y van...!

¡Venga Migoya, y van...!



Que no me venga a mí ninguno de estos políticuchos de tres al cuarto a darme clase de honorablidad o de respeto. Son unos desalmados que , además de incapaces e ignorantes en estos temas, lo único que saben hacer es encerrarse en su propio castillo de arena y esperar que la marea no se lo destruya demasiado pronto como para que les dé tiempo a volver a construirlo,. Es decir, a que llegue el tiempo de otras elecciones y un rebaño de ovejas, conducidas por una pastorcita a quien algunos llaman inocentemente democracia, todas bien juntitas y apelotonaditas, se dirijan camino del redil llamado urna a votar siempre a los mismos, porque alguien les ha metido en su dulce cabecita llena de aire que vale más lo bueno conocido que lo malo por conocer.



Si a mí, que soy un simple maestro, me nombrasen de buenas a primeras director de un instituto tecnológico o de una entidad rara, con un sueldazo, manos libres para decir y decidir lo que me dé la gana, barra libre por parte de mi superior para tomar y soltar lo que me plugue, seguro que peor no podría hacerlo y el susodicho instituto se iría al garete con todo el equipo. ¿Por qué? Porque no tengo ni pajolera idea de lo que es. Y seguro también que, tanto a quien me nombró como a mí, nos caería un paquete gordísimo en forma de desaparecer de la vida pública por ineptos para siempre jamás( aunque Bond diga que esto no se diga nunca - ¡vaya frase más rara, j.....!)



Pues bien. esto que me podría suceder a mí, es lo que está pasando en educación en Asturies: al Sr. Areces, todo él orondo y lleno de felices ideas, las cuales en muchas ocasiones son aire puro, no se le ocurrió otra cosa que en su día nombrar a la sra Migoya, su correlegionaria más sumisa, y ponerla al frente de un cargo como es el de Administraciones Públicas.

Y ella, cual niña consentida, al cabo de un tiempo, le dijo a su "papá", el dueño y señor, que quería más juguetes, que de los que tenía ya se había hastiado y alguno, si aún no estaba roto del todo, estaba bastante deteriorado y poco le faltaba.

Y, ¡ cómo no!, su papaito le mandó que jugase con la educación, a ver qué hacía con sus dulces manos, a ver si también era capaz de demembrarla en cachitos. Y ella, ni corta ni perezosa, se puso a la faena con verdadero ahínco: con el apoyo de alguno de sus más íntimos colaboradores, de esos que la invitan al cumple y al santo, a la fiesta del pueblo y a lo que haga falta con tal de quedar bien con los de arriba, pues garró la educación y literalmente la destrozó.

Ahora, me imagino que el Sr Areces tendrá que buscar a alguien que arregle el puzzle, porque así, con los mimbres que deja esta señora, no hay quien haga un cesto. Y después, como el Sr. Areces es un presidente cabal y consciente de las necesidades de Asturies, y además sabrá quien es el mejor haciendo puzzles, volverá a darle el juguete a su alumna preferida para que lo vuelva a destrozar por otro sitio.

¡Ya se arreglará!-pensará él.-

¡Y ella, tan feliz!


Bueno, amgos, hasta la próxima, que es domingo y hay que dar una vuelta por el mercado.

Sean felices, como ella o más, pero sin romper nada, que a lo mejor no conocemos ningún reparapuzzles.

domingo, 5 de julio de 2009

Arume d' Asturies


Foriatu, ye ceo, sicasí…
Ella anúbrete,
atapez la to vista,
mentanto t’ amuga sele;
magar sía branu,
la borrina nun perdona;
ensin ella, faltaría daqué
y Asturies nun sería Asturies.
Nun t’ escaezas,
acabante cruciar la puerta,
de dir pel mediu la cai
pa qu’ ella, adulces,
t’ empape del arume
de la nuesa tierra.
En tornando a la to casa,
de xuru qu’ anigará nel to corazón
con una raigame tan, tan fonda
que tola to vida vas sentir
señardá d` esti mio país.